En primer lugar, le agradezco a Raquel Peña el espacio que me ha dejado en su blog Perlas Narrativas para compartir mi experiencia sobre cómo aplico la disciplina a mis hijos desde mi rol de madre.

¿Quién está detrás de Madredetres?

Autora Madredetres

Mi nombre es Telva y soy una canaria que estudió para ser administrativa. Al no poder conciliar mi trabajo profesional con el familiar, mi dedicación es hacia mi familia. Luego, el poquito tiempo que me queda, lo dedico a mi nuevo blog Madredetres. En él hablo sobre maternidad, lactancia, recetas en familia y ocio con niños.

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A continuación, relataré cómo ha sido y está siendo mi experiencia aplicando una disciplina diferente desde el rol de madre.

Mi experiencia en la disciplina desde el rol de madre Comienzo contando que mis hijos se llevan bastantes años entre sí. El mayor tenía 13 años cuando el segundo nació, y 20 cuando llegó el tercero. Con esto quiero decir que la disciplina que apliqué al mayor dista mucho de la que utilizo en la actualidad con los dos pequeños. Por dos razones evidentes, la primera es que fui madre soltera muy joven. Y la segunda fue, la falta de experiencia e ignorancia en aquel entonces. No pretendo justificar la manera de criar y educar al mayor de mis hijos. Simplemente, opino que con el primer hijo estás a ciegas y vas aprendiendo sobre la marcha. Mientras que con los siguientes ya vas con la lección aprendida.

Ahora bien, me gustaría tratar de desentrañar cómo es el rol de una madre en la sociedad con respecto a la familia. Además de intentar aclarar las diferentes formas en las que la disciplina puede entenderse. Todo ello desde mi punto de vista y experiencia.

¿Cuál es el rol de la madre en la familia?

Según la sociedad, la cercanía a la crianza y a la educación de los hijos es considerada mayor que la que pueda llegar a tener un padre. No obstante, el continuo cambio de ideales ha propiciado el avance hacia un estado en el que, tanto hombres como mujeres, quieren estar presentes en igual medida en cada etapa del crecimiento de sus hijos. Por tanto, el rol de una madre en la familia puede ser variado conforme sea la estructura familiar que hayan elegido sus miembros.

En mi caso, yo como madre me encargo en igual medida que mi marido del cuidado y la educación de nuestros hijos. Si bien, paso más horas al día con ellos al no trabajar fuera de casa. El rol de mi marido como padre es igual de importante que el mío como madre. La única diferencia tal vez sea en lo que se refiere a la personalidad o el carácter que pueda tener cada uno.

¿Qué tipo de disciplina aplicar?

Por otro lado, la elección de la educación que queramos dar a los niños estará ligada a la disciplina, ya sea de una manera severa o flexible. Con mis hijos he aplicado gran parte de disciplina positiva, sin embargo he tenido que adaptarla según el comportamiento de ellos.

Disciplina Estricta

Así pues, la disciplina estricta o menos flexible la entendemos como una manera de educar cerrada, sin oportunidad para el diálogo.

Disciplina Positiva

En cambio, la disciplina positiva o más flexible, se basa en el cariño, el respeto mutuo y la comprensión.

A priori, lo ideal sería poder utilizar siempre la disciplina positiva, puesto que refuerza los vínculos afectivos entre padre e hijos. No obstante, difiero en un par de cuestiones. Y es que las circunstancias que se puedan dar en una familia influyen en gran medida en la crianza de los niños. Pues, mi experiencia ha sido una combinación de las dos respecto al mayor de mis hijos. Ya que he tenido que lidiar durante años con la manera de educarlo, al estar separada del padre.

Con respecto a cómo afronto la educación de los dos pequeños, en este aspecto procuro realizar un ejercicio mental todos los días para que, en cada obstáculo que se presenta, ser más tolerante.

También, hay que tener en cuenta que mis dos peques cuentan con 8 años y 20 meses. Y en estas etapas no dan mucha lata todavía. Asimismo, el estar amamantando al más pequeño de la casa, mi papel como madre es más afectivo.

Conclusiones

Para terminar, en el transcurso de mi maternidad he comprendido que los niños necesitan una estabilidad. La cual requiere unos hábitos que tienen que ir adquiriendo poco a poco con nuestra ayuda. Es fundamental proporcionarles una disciplina con valores que ellos puedan asimilar. Sin forzar, para que en un futuro, alcancen las metas que se propongan realizar.

Y hasta aquí mi colaboración, si tienes alguna duda o quieres aportar algo, deja un comentario.