CÉLULAS MILAGROSAS

CÉLULAS MILAGROSAS

Celupin había tenido días muy duro, pero trabajó sin descanso alguno, sólo así podrían combatir aquel virus terrible que había invadido todo el Planeta Neurón.
Tal como le había indicado su maestro, Celupin con su gran ojo fue visualizando los daños causados y notó algo muy curioso, en la medida que se conectaba con la célula que había sufrido daño, éste irradiaba rayos que para su sorpresa iban desapareciendo lo alterado en la célula, pero aquel virus era potente, por eso le contó lo sucedido al maestro y éste le dijo: “ Celupin, si con tu amor estás logrando eso quiere decir que la Fuente del Amor será nuestra mejor arma para combatir el virus”.
El maestro llamó inmediatamente a los demás, para informar de lo acontecido, la esperanza había resurgido en el Planeta Neurón.

Todos reunidos como cuando eran aprendices. En ese instante, entró el maestro y les dijo:
̶ Debemos visitar el portal de la Sabiduría, allí encontraremos la Colmena que contiene todos los elementos necesarios para que ustedes se nutran de su néctar y puedan transmitirlos a las células que sufrieron daño. ̶
Así cerraron los ojos, y todos estaban en el Portal de la Sabiduría. Allí todo era blanco como las nubes, y en la medida que caminaban, se tornaban de otro color, parecía que pinceladas dibujaban su conocimiento, pero representado en colores. El maestro les dice:
̶ “nuestro conocimiento es quien alimenta este portal, quien no se educa o adquiere saber sano, este lugar le será incoloro y una gran roca impedirá su entrada. Debemos avanzar, para llegar a la colmena, allí podremos tomar todo lo necesario para ayudar a nuestras hermanas. Démonos prisa. ̶ Acotó el maestro.
En ese preciso momento, una gran roca semejante a una colmena con cristales incrustados de todos los colores, estaba ante los ojos de los aprendices.

El maestro nos advierte que, para entrar al Portal de la Sabiduría, tenemos que contar con la Llave de la Paciencia, esta se nos otorga cuando estamos preparados y poseemos el poder que nos brinda el conocimiento y que además se requiere cuidarla como un gran tesoro, porque esta permanece con nosotros si utilizamos lo aprendido como una herramienta para ayudar a otros, y que es la clave para que nunca se pierda.
Todos regresamos con el cristal a la estación y sin perder más tiempo cada uno fue a hacer su tarea.
El maestro nos contemplaba y estaba allí para apoyarnos en esta misión. De nosotros dependía se salvará el Planeta Neurón.

AVENTURA VIII. UN HUÉSPED INESPERADO

AVENTURA VIII. UN HUÉSPED INESPERADO

AVENTURA VIII. UN HUÉSPED INESPERADO
  • Aquella tarde, todos como siempre esperaban su turno en la estación celular para trasladarse a sus respectivas áreas de tareas y funciones ejecutivas que debían cumplir para el funcionamiento del planeta. De pronto, una alarma anuncia que se aproxima una nave fuera de curso y que no hay manera de detenerla, piden que todos se resguarden en la cápsula de protección, para no sufrir daños en su estructura.
    Fue así como aterrizó aquella nave, era una célula con forma de estrella y sus puntas muy afiladas como cual agujas de una inyectadora, de un color rojo intenso, nunca antes visto. Deslumbró a las células guardianes, con una voz suave dijo: “que se había perdido y que venía del planeta Tierra, que por favor le dieran alojamiento, hasta ella poder regresar”. Todos impactados por su gran belleza y rareza, la dejaron quedarse creyéndola inofensiva, no obstante, nunca se imaginaron lo que sucedería con su llegada a Neurón.
    Todos salimos de la cápsula, para seguir con nuestra rutina y al salir, una sensación extraña percibí, mi gran ojo captó que su color se tornaba a negro cada vez que le veía, lo advertí a las células guardianes, pero me decían que estaba mal de la vista y que estaba totalmente equivocado, a pesar de todos mis esfuerzos por evitar dejaran alojar aquel huésped, fue inútil, y le permitieron quedarse en la ciudad.

Síntomas Extraños

  • Aquella mañana, se sentía una gran pesadez, todos sin ánimo y con poco apetito. La célula madre advirtió “deben prepararse para lo que viene”. Desde la llegada de la célula estrella, que así la llamaron por su peculiar forma. Todo había cambiado, ella se paseaba por todas las áreas sin ninguna protección, le permitieron conocer la ciudad y por donde pasaba ocurría algo malo, sin embargo, no le atribuyen nada a su llegada, parecían estar hechizados y no se percataron del daño que podrían causar el permitirle a una célula extraña y de otro planeta quedarse en el nuestro.
    En los días sucesivos, se escuchaba con frecuencia quejas sobre el rendimiento, y que las funciones ejecutivas no estaban al ritmo esperado, todo iba lento y la temperatura ambiente se sentía diferente a la acostumbrada, esos eventos preocupaban a la célula madre, pero en el planeta Neurón, las células guardianes solo le decían “que estaba celosa y envidiosa por la gran belleza de aquella célula y que solo era que le resultaba una amenaza a ella, pues también podría ocupar su lugar para crear y reproducirse en nuestro planeta”.
    Días de enfermedades se avecinan, sino la expulsan de Neurón, advirtió la Célula Madre con firmeza, pero sus ruegos no fueron escuchados.

Catástrofe Anunciada

  • La alarma no dejaba de sonar, y aumentaba el número de células en cuarentena, un colapso total en los principales sistemas de la ciudad. Y lo más extraño que la célula estrella, no aparecía y tampoco su nave, como bien lo había advertido la célula madre.
    Aquella célula era una portadora de un gran virus, el cual inoculó con sus puntas afiladas en las principales arterias de la ciudad celular, los sistemas de seguridad habían guardado las evidencias en los órganos receptores.
    La célula madre, recomendó llamar al maestro Lymbhiko, ya que solamente él podría saber qué hacer en este caso, por cuanto la ciudad no contaba con tratamientos para virus de esa naturaleza, ni expertos científicos que solventaran la situación que estaba invadiendo los principales sistemas.

Curación Emocional

  • El maestro Lymbhiko llamó a todos sus aprendices, en especial a Celupin, había llegado su momento, era él la célula encargada del “Renacer Celular” y junto a las demás tendrían que realizar una curación terapéutica a cada una de las células que habrían sufrido daño en su estructura, por aquella “célula maligna”.
    Estimados discípulos, hoy ya “ células regenadoras” deben poner en práctica todo lo aprendido, pues un daño celular de cualquier naturaleza puede ser combatido si aprendemos a depurar nuestras energías negativas y una alimentación sana, eso ayudará a que cada una vaya regenerando, pero es importante que ustedes trabajen en conexión y ayuden absorbiendo todo lo negativo, es un riesgo, pero Celupin con su gran ojo podría ver el lugar exacto y qué tipo de daño causó el virus en la estructura, así irán separando y todos juntos iniciaremos la terapia en los portales correspondientes.
    Ese día, Celupin entendió el por qué tenía ese gran ojo y cuál era su función en el Planeta Neurón. Así todos los demás comprendieron que las enseñanzas recibidas tenían un por qué, que cada uno de nosotros viene a cumplir una misión, sólo que debemos esperar el momento preciso para cumplirla.
  •  
Portal de la Felicidad. Aventura VII

Portal de la Felicidad. Aventura VII

Despierta Celupin, es hora de ir a la Escuela le decía su madre. ¡Hoy será un día importante! No puedes faltar, le aseguró muy entusiasta.
Todos ordenados, esperando al sabio maestro Lymbhiko y con gran expectativa de la clase, pues la célula madre les advirtió a todos sus hijos e hijas que sería un gran día.
Entró el sabio maestro, vestido de una túnica muy colorida que llamó la atención de sus discípulos. Les indicó que cerraran los ojos y utilizarán todos sus sentidos, pensando en algo que les hiciera feliz. Justo en ese instante, todos estaban en un portal de arcoíris.
El maestro les explicó: Este es el “Portal de la Felicidad” para entrar aquí deben despojarse de todo miedo, tristeza o rabia, pues si alguna de esas emociones los acompaña, volverán a casa, sin poder disfrutar el viaje a este maravilloso mundo donde los colores abundan y dibujan una mejor vida para todos los que viven el momento y son felices, a pesar de las circunstancias”.
Uno a uno, iba entrando al Portal, Celupin fue el primero en hacerlo, detrás de él, Celupaz una niña violeta, de ojos profundos azul mar y que al mirarla regalaba calma. Seguidamente, Celu-x-librio un chico con cabeza en forma de balanza, poseía una personalidad de equilibrio entre lo bueno y lo malo. Detrás y muy cauteloso seguía Celukontrol, un chico peculiar, de forma circular que podía rodear o proteger a todos sus hermanos y hermanas células, si algo se salía del control.
Retrasado estaba Celuespejo, su forma era tan cristalina, que todos podían verse reflejados en él, estaba contemplando todo el lugar, flores de todos los colores, animales terrestres y acuáticos y plantas de una gran rareza y diferentes tamaños, además ríos y mares se cruzaban, era algo tan impresionante, y todo en un mismo sitio, pues aquel lugar tomaba la forma que cada uno imaginaba, lo que les agradaba, porque cada uno da una pincelada de su felicidad, a su manera.

Celupin, no dejaba de ver, oler, oír y tocar todo cuanto se posaba ante su gran ojo, pues estaba inmerso en el mundo de la felicidad, pero quería estudiar cada cosa allí existente y cuáles eran parte de aquel escenario. Mientras caminaba, pudo ver que algunas cosas al tocarse se desaparecían, otras se alejaban y otras se movían en forma de ondas.
Fue cuando un susurro del maestro vino a sus oídos: “La felicidad de uno, no es la felicidad de todos”.
Celupin, interroga:
̶ ¿maestro, pero si estamos en el hogar de la felicidad, por qué ocurre eso? ̶
El maestro le explica:
̶̶ A veces, pensamos que la felicidad es vivir en un lugar hermoso, con lujos, o mucho dinero, pero realmente la felicidad la otorga el encontrarse a sí mismo, tener control de nuestras emociones, eso permitirá que vivamos tranquilos y en paz. Todo esto, es lo que genera la verdadera felicidad. ̶

Aventura VI. El ojo del huracán.

Aventura VI. El ojo del huracán.

Celupin estaba esperando su turno en la estación celular, pero de pronto Celu-x-librio se le puso al frente, le dijo “ tengo prisa, debo llegar pronto a casa” y sin esperar autorización se puso en un lugar que no le correspondía por su orden de llegada, los demás le reclamaron a Celupin por permitirlo, y él no encontraba cómo explicar que no era su culpa, pues no lo había autorizado, pero, tampoco se lo negó. Se formó un gran revuelo, en eso llegan Celukontrol y Celupaz, tratando de calmar a todos, pero era un caos total. Se escuchó un silbato, todo quedó en silencio.
̶ ¡Maestro! ¿qué hace usted aquí? ̶ Preguntó Celupin.
El maestro le dice:
̶ Lo mismo que ustedes, estamos en el “ojo del huracán” donde las tensiones se precipitan y debemos tener mucha paciencia y cordura. En especial, actuar con mucha sabiduría. ̶

Celupaz y Celukontrol pidieron disculpas al maestro, por no lograr la misión de calmar y controlar.

El maestro les indica que poco a poco lo van a lograr. Acota que, la rabia es la emoción más difícil de dominarla, ella te puede arrastrar hasta un abismo de desesperación, por eso es importante que ustedes estén juntos.
Celupin, le dice:
̶ “pero, Maestro, Celu-x-librio fue quien causó todo”   ̶

El sabio Lymbhiko le aclara:
̶ Celupin, él no hizo nada malo, sólo que el mundo no ha aprendido a ver más allá, cada uno ve solo su punto de vista. Tu debiste explicarles la situación y simplemente ceder, si alguien no aceptaba, a veces otros requieren un tiempo y nosotros no tenemos apuros, entonces podemos ofrecer nuestro lugar, sencillamente evitamos conflicto haciendo lo correcto. ̶
Celupin, interpela al Maestro:
̶ Usted nos ha enseñado que debemos cumplir las normas. ̶
̶ Celupin, si eso es cierto, pero también las leyes tienen excepciones, es allí donde entramos nosotros en la conciencia humana, el sentido común, lo espiritual, lo justo e injusto es algo subjetivo, por cuanto cada persona tiene su propio baúl de valores, quizás lo que es justo para ti, no es justo para el otro. ̶
Celupin, apenado asienta la cabeza y dice:
̶ Maestro, pido disculpa por mi insensatez y poca comprensión, pero le aseguro que esto no volverá a ocurrir. ̶
El maestro le responde:
̶ no te culpes, todo es aprendizaje. Los errores no existen, son lecciones tardías aprendidas. Regresen a su casa, nos vemos mañana. ̶
Un nuevo día, todos en sus lugares comentaban lo ocurrido en la estación celular, aquel incidente había ocasionado una trifulca que solo pudo aplacar el maestro. Pero, todos se quedaron con una gran duda, eso del “ojo del huracán” que les habló el maestro. El maestro toca el silbato para anunciar su entrada. Todos sabían que hablaría de lo ocurrido, pues fue el mismo silbato que usó en la estación.r

Atención, dijo el maestro en voz fuerte. Hoy trabajarán en grupos y recrearán una situación que les genere molestia o un conflicto, y ustedes mismos deben resolver. Se dirigió a Celupin y le indicó que trabajaría con Celuexilibrio el mismo conflicto de la estación, pero esta vez ya sabes qué debes hacer. Deben dar la clase hoy de qué es lo correcto.
Celupin les pidió a algunos compañeros que se colocaran en filas y ese era su lugar, y nadie podía ocuparlo. Inicia la dramatización y en eso llega Celu-x-librio y hace lo mismo que en la estación, pero, esta vez Celupin le pregunta ¿por qué llevas tanta prisa?
Celu-x-librio le explica que requería llevar una encomienda que salvaría la vida de un amigo en otro planeta. Allí comprende que todos fueron injustos. Cuando los demás empiezan a quejarse, él les explica y solicita solidaridad y si alguien tiene una prisa parecida y justificada el les cederá su puesto y ocupará su lugar. Así todos se calmaron y entendieron que todo se resuelve mediante una comunicación más directa y sobre todo comprendiendo al otro.
El maestro aplaudió la ejecución perfecta y agradeció a Celupin por dar el ejemplo de lo correcto. Lección aprendida para todos ustedes, pueden sentarse. Llamó al otro grupo, quien estaba conformado por Celupaz, quien trató en su dramatización de alguien que perdió una nave, porque la asistente de taquilla hablaba con alguien por teléfono y no la atendía. Cuando la interroga ¿por qué hablaba tanto por teléfono? Aquella explica que había recibido una llamada de un hijo que hacía mucho tiempo no veía. Así todos, fueron presentando situaciones de conflicto, pero utilizando la técnica: “Sobrevivir al ojo del huracán” así la llamaron al concluir.

EL POZO DE LA TRISTEZA

EL POZO DE LA TRISTEZA

SOY CELUPIN.

Celupin como todos los días, se levantaba con ánimo, pues cada día aprendía cosas interesantes sobre cómo llevar el control de nosotros mismos e incluso no solamente aprendía de su maestro, sino también de sus hermanos y hermanas, cada uno tenía un talento o función que cumplir como sabiamente les decía el maestro Lymbhiko.
Todos en el área de aprendizaje, hablando sobre el círculo del miedo, y como lograron vencerlos, se sentían héroes y eso les agradaba a todos. En eso, llega su maestro, todos guardan silencio.

Hoy viajaremos a la tierra de la melancolía. Cierren sus ojos y piensen en algo que les cause mucho dolor o sea injusto y dejen caer las lágrimas, no sientan vergüenza alguna. Esas palabras, fue la instrucción dada por el maestro.
Todos se encontraban en un lugar desolador, todo era gris, silencioso y nada vivo estaba allí era muy triste, fue así como brotaron lágrimas de sus ojos y para su sorpresa formaron un gran pozo, todos se vieron reflejados y una sensación nunca antes vivida recorrió su estructura celular, pero llorar, les hizo bien.
En ese momento, una voz del pozo les agradece, por sus lágrimas, pues, el renace y da vida a aquel lugar, les explica que las lágrimas sirven de consuelo y liberan un poco tanta desolación, no debemos reprimir nuestras penas, y quien llora con el corazón, es un alma pura, nunca morirá su nobleza, mientras sienta pena, por el dolor ajeno o el prójimo.
La tierra de la melancolía es el lugar donde todos podemos desahogar nuestras penas, les afirmó el sabio Lymbhiko. Agregando además que allí deben ir cada vez, que vean algo injusto, doloroso y se sientan tristes, pues deben entender que reprimir les haría mucho daño, no solo a ustedes, sino a la tierra de la melancolía, pues se convertiría en un desierto árido, seco y sin piedad alguna. Ya que las lágrimas son su único alimento, la mantienen viva y le hacen sentir que hay alguien que necesita de ella, es el hombro de los que sufren. Todas las emociones son necesarias, se deben experimentar en su momento, claro está que debemos controlarlas y manejarlas sabiamente, porque de esa forma seremos equilibrados y saludables emocionalmente. Hasta mañana, espero todo esté bien con ustedes, les habló su maestro al verlos a todos afligidos, incluso Celupin, porque la tristeza es algo no tan agradable experimentar, y de la que ninguno puede escapar en algún momento de la vida, es también parte de la vida misma.

AVENTURA IV. EL CÍRCULO DEL MIEDO

AVENTURA IV. EL CÍRCULO DEL MIEDO

ILUSTRACIÓN DE CARLOS ARTURO CARVAJAL MORALES- APURE 9 AÑOS

Hoy van a cerrar sus ojos y solo van a escuchar, pero por nada del mundo pueden hablar, ni preguntar, ni tampoco abrir los ojos por nada, así lo que sientan, escuchen o perciban les cause mucho miedo, fueron las instrucciones del maestro a todos los discípulos.
El maestro les pidió cerrar sus ojos e imaginarse un lugar sombrío, oscuro y muy solo, donde ellos sintieran mucho temor, pero que pudieran todos conectarse para encontrarse en aquel lugar, y allí pensarían en lo que les causaba pánico o en lo que más temían. En ese instante, todos estaban allí tal como su maestro les dijo, pero nada ocurría, pues se habían bloqueado para no pensar en nada que les causara temor, Celupin podía mirar los miedos de cada uno.
En ese instante, el maestro le susurró ¡hazlo, sólo así podrán volver! Celupin le habló primero a quien temía a las arañas, en ese preciso momento, una araña enorme se posó en el círculo y como por arte de magia, con el apoyo de todos, aquella araña fue desapareciendo.
Allí entendieron, que, si estaban juntos y dejaban salir sus miedos, ellos mismos podrían destruirlos, pues solo, ¡es nuestra imaginación quien le da más importancia al asunto!, pensaron al unísono.
Al destruir la araña, otras criaturas fueron apareciendo la serpiente de 3 cabezas, fantasmas del pasado, fuego, tormentas, tinieblas e incluso hasta la muerte, fueron saliendo de cada uno de los discípulos, e iban desapareciendo en la medida que cada uno se alimentaba de coraje y fe en sí mismo, si alguien hubiese dudado por un momento, hubiese sido el fin de todos. Todo terminó, volvieron sin miedos que le perturbaran.
¡De regreso! exclamó el maestro. Los miedos se afianzan de aquellos que no confían en lo que son, y aunque el miedo forma parte de nuestra vida, no le podemos permitir que nos consuma. ¡Debemos enfrentarlos! Esa es la lección más difícil, pero la más importante de todas.
Celupin se veía crecido, al igual que sus hermanos y hermanas, todos lucían diferentes, sus colores eran más vivos, y habían alcanzado un nuevo nivel. Hasta mañana, les dijo el maestro.

AVENTURA III

AVENTURA III

REGENERACIÓN CELULAR

Sonaba el despertador, anunciando el amanecer. Celupin abría su gran ojo, ubicado justo al centro del círculo que formaba la lupa de su extraña forma, pero sin ser tan extravagante, muy entusiasta se levanta y se prepara para iniciar un nuevo día. Todos estaban calmados esperando a su maestro y Celupin miraba a todos y les sonreía, allí era muy bien recibido e incluso sentían gran respeto por la asombrosa personalidad que él les inspiraba.
En eso, entró el maestro Lymbhiko, y les pidió a sus discípulos: ¡siéntense! Nos dijo, hoy solamente mirarán, observarán todo los que les llame la atención o sientan gran curiosidad, pero no hablen, ni tampoco tomen notas, hoy solamente usarán sus ojos.
Algunos me miraron, pero yo solo les sonreía.
Allí nadie sabía que el ojo de Celupin era algo único y extraordinario, sólo su maestro, quien tenía que velar para que su ojo no perdiera la perspectiva y se agudizara para despertar la consciencia emocional de toda la ciudad.

Celupin miraba y en la medida que lo hacía su ojo se aumentaba e incluso lograba ver más allá del lugar, sintió miedo y cerró el ojo por un instante. Fue cuando escuchó una voz que le susurra, no temas, no te pasará nada malo, por el contrario, será de mucha utilidad, todo lo que logres descubrir. Abrió nuevamente su ojo y una fuerza extraña lo invitaba a salir del lugar, pero no sabía cómo hacerlo, fue en ese preciso momento cuando el maestro lo tomó por la mano y lo condujo a una puerta, en ese lugar se sentía una paz, y todos los que allí estaban parecían que meditaban.
Celupin miraba era su tarea, no podía hacer preguntas sobre nada, solo mirar, aprender todo lo que allí contemplara fue un momento de gran tranquilidad, sintió una paz interior y algo mágico ocurrió ante su gran ojo, una película se proyectaba ante él, lo que aquellas células transmitían. Él tenía la capacidad de verlo, conocer sus pensamientos, y todo lo que anhelaban.

Celupin miraba y en la medida que lo hacía su ojo se aumentaba e incluso lograba ver más allá del lugar, sintió miedo y cerró el ojo por un instante. Fue cuando escuchó una voz que le susurra, no temas, no te pasará nada malo, por el contrario, será de mucha utilidad, todo lo que logres descubrir. Abrió nuevamente su ojo y una fuerza extraña lo invitaba a salir del lugar, pero no sabía cómo hacerlo, fue en ese preciso momento cuando el maestro lo tomó por la mano y lo condujo a una puerta, en ese lugar se sentía una paz, y todos los que allí estaban parecían que meditaban.
Celupin miraba era su tarea, no podía hacer preguntas sobre nada, solo mirar, aprender todo lo que allí contemplara fue un momento de gran tranquilidad, sintió una paz interior y algo mágico ocurrió ante su gran ojo, una película se proyectaba ante él, lo que aquellas células transmitían. Él tenía la capacidad de verlo, conocer sus pensamientos, y todo lo que anhelaban.
¡Eres tú! le aclaró el maestro, pero dividido en otras células más pequeñas, debes cuidar de cada una de ellas, forman tu regeneración celular, debes ir descubriendo una a una, todas forman parte de ti. Tu eres el reflejo del alma, algunos en otros mundos te llaman el ojo celular, pero eres más que eso cuando aprendan a cuidar de ti, podrían descubrir todo lo inexplicable. En ese instante, el maestro me llamó y me dijo: Celupin, ya terminó la clase. ¡hasta mañana!

https://m.youtube.com/watch?v=B98eIo4Xj8k&t=20s
AVENTURA II

AVENTURA II

Era mi primer día de clases, suena el timbre y todos se reúnen en grupos de acuerdo a su color o tonalidad, el púrpura o violeta representa la esencia espiritual, paz, sentido del humor, o como lo llaman en el mundo los científicos, todo lo relativo a la emocionalidad.
Así que mi maestro, es nada más y nada menos que el Sabio Lymbhiko, por lo que desde aquel día teníamos que habitar en el cerebro de la ciudad, era justo allí donde teníamos que aprender nuestras lecciones. En el área de la ciudad está un letrero que me llamó la atención decía: “Aprende a descubrirte a ti mismo, sólo así serás el dueño absoluto de tus emociones”
Todos estamos en el lugar que nos fue asignado, esperando instrucciones y yo me veo más entusiasta que todos los demás, es otra característica o cualidad de mi personalidad. Entra el maestro y se presenta, pero inicia de una forma muy particular y pregunta en voz alta:
¿Quiénes son ustedes? ¿quién responde o inicia?
Algunos tímidos, se escondían, otros se reían mirándome a mí, sin embargo, rompí el hielo y dije:
¡soy Celupin, la única célula con lupa incorporada, para así ver mejor todo lo que me rodea. ¡Eso es quien soy! Sonreí un poquito, pero con respeto.

El maestro Lymbhiko me dijo:
¡Muy bien, Celupin! Me agrada tu humor y mejor aún una definición perfecta de quién eres, eso es la primera lección, aceptarnos tal cual somos, expresarse sin temor alguno, mucha seguridad. Fue así, como todos los demás fueron describiéndose y el maestro escuchándonos a todos con mucha atención.
Desde aquel día, aquel lugar dibujaba una gran conexión con todos los discípulos, todos emitían una luz violeta intensa, pero Celupin destacó como la célula aprendiz, ya era su destino, aunque él no lo sabía.

LAS AVENTURAS DE CELUPIN. PORTAL DE BIENVENIDA

LAS AVENTURAS DE CELUPIN. PORTAL DE BIENVENIDA

ILUSTRACIÓN REALIZADA POR NIÑOS VENEZOLANOS

Educar las emociones, no es tarea fácil la vida está impregnada de eventos y situaciones que te atrapan como mosca en una telaraña, sin embargo, tenemos que prepararnos para aprender a gestionar nuestras propias emociones.
He allí donde el docente, los padres y todos aquellos adultos significativos juegan un papel importante en la educación emocional de los más pequeños, un individuo que se forme y/o prepare para manejar sus emociones en forma operativa y/o funcional será una persona equilibrada.
En este cuento que la autora quiere obsequiar a las familias en el mundo, lleva como fin que se aprenda un poco de ese universo para nosotros desconocidos, y que así ahondemos en ese misterio que comprende todo lo relacionado a nuestros sentimientos, a lo que nos hace actuar de una manera u otra.
Les invito a pasar a ese portal, donde habitan esos seres diminutos que forman parte de nuestra vida, y que los presento como personajes, para que así los más pequeños aprendan a valorar cada elemento que forma parte de nuestra esencia.
El lenguaje, aquí utilizado se vale de palabras técnicas y/o científicas para que el niño adquiera vocabulario, utilizar el diccionario, es la clave para ampliar el léxico del que lee. Además, se mezcla el empleo de recursos expresivos para enriquecer la narrativa.
Estudios comprueban de quien lee, abre la puerta al conocimiento, se despierta de las tinieblas y se convierte en una persona más crítica, por eso la autora como docente, orientadora y madre sugiere que se promueva la lectura en familia, esto permite consolidar los vínculos familiares, un mayor acercamiento de los padres con los hijos, no hay límites cuando se trata de cruzar hacia el saber, solo debemos caminar hacia el conocimiento, está allí esperando.
Espero, que Las Aventuras de Celupin y El Planeta Neurón sean de su agrado y que al concluir la lectura su vida emocional sea más apacible y nutritiva, todo depende del cristal con que miramos las cosas, las personas con mayor longevidad, son aquellas que son calmadas y tienen una vida espiritual saludable, así lo demuestran innumerables estudios científicos en diferentes publicaciones.

La autora

Era una colonia de células, cuyo único fin era reproducirse en colectivos para poblar su mundo celular, todas eran saludables, de una estructura inquebrantable, sin patología alguna, es decir completamente sanas, lo que originó la ciudad Límbhyka, la más grande y hermosa del planeta Neurón. Aquellas células eran responsables de crear y cuidar todo ser viviente en aquel planeta, tanto del mundo vegetal como del animal, así como el terrestre y el acuático.
Desde su nacimiento debían recibir una alimentación equilibrada y una educación basada en valores, los cuales ambos elementos le iban a permitir mantenerse con vida, sin sufrir ningún tipo de alteración, la que tenía esta gran misión era la Célula Madre, quien poseía una forma irregular y contenía todos los componentes requeridos para cumplir la labor, además de contener colores que identificaban a cada una de las células por grupos celulares únicos e irrepetibles y cada uno tenía un código bioquímico que las distinguían una de otras.
Realmente, era un mundo tan fascinante, que los científicos de todo el universo viajaban hasta allá en naves microcelulares para estudiar su comportamiento y además se encargaban de vigilar su dinámica existencial.

AVENTURA I
Mi llegada al Planeta Neurón

 De pronto escuché una voz, que me decía: ¡es hora de salir!, no tengas miedo, me recalcó. Les confieso, que yo no tenía miedo, por el contrario, sentía mucha curiosidad por estar allí. Mi madre, me indicaba pasa por la abertura, aunque es pequeña podrás salir por allí, todos los que estamos aquí lo han hecho. Solo algo me preocupaba, mi gran cabeza, fue cuando decidí dar la vuelta y salir al reverso, así sería más fácil pensé así podrán ayudarme cuando salga parte de mí.
    Llegué a la abertura y para mi sorpresa cuando me acercaba una fuerza extraña me atrajo con gran intensidad y salió mi gran cabeza, allí estaba yo y otros, pero de formas diferentes, solo algunos parecidos a mi color. Todos se acercaron a mí, para darme la bienvenida, aunque otros me miraban con gran asombro, pero nadie me rechazó, sentí una sensación muy extraña.
    Mi madre me indicó donde debía colocarme y que no podría moverme, solo hasta que se me indicara. De todos modos, estaba muy cansado por el viaje, y aquella paz me invitó a cerrar mi gran ojo, ¡si tengo un solo ojo!, por eso todos me miraban con asombro, pero soy muy lindo eso dicen todos los que me conocen, soy de color púrpura y mi cabeza tiene forma de lupa, por eso me llaman Celupin. Es así, como fue mi llegada a Neurón. 
SOY CELUPIN ILUSTRADO POR CARLOS ARTURO CARVAJAL MORALES 9 AÑOS APURE, VENEZUELA
LA MAESTRA DE LAS MUÑECAS

LA MAESTRA DE LAS MUÑECAS

Todas escuchábamos atentas sentadas una detrás de otra, y rizitos de oro que así le llamaban por tener sus cabellos amarillos, era el único varón. Todos escuchando a la maestra Rachel, en sus primeras lecciones, nos explicaba que era importante aprender muy bien cada lección para ser alguien en la vida, era su juego diario con nosotras, y nos contaba que cuando fuera grande sería maestra, porque quería educar a los niños y jóvenes. Fuimos sus primeros discípulos, sus primeros y únicos amigos imaginarios.

Todas fuimos un regalo del Niño Jesús de su papá Antonio, su abuelo materno. Por cosas del destino, estuvimos mucho tiempo con ella casi 30 años, pero, fuimos a parar al basurero, no por su culpa,porque nos guardaba como un gran recuerdo de su infancia, sino porque alguien que no entendía, porque aún nos tenía con ella, nos lanzó en el patio y las ratas nos tomaron de nido, cuando Rachel nos encontró, estábamos llenas de orín y excrementos de ellas y aunque insistió en salvarnos, no se lo permitieron, porque según podría enfermarse por nuestra culpa, esa persona le decía “ porque tienes que tener cosas del pasado”. y una con un nombre muy gracioso, palabra muy soez y grotesca regalo de su Tía Lola, que no puedo decir aquí,pero les daré una pequeña pista de su nombre, sus “ posaderas” eran muy prominente y estaba siempre desnuda, eso si un material muy resistente como el de nosotras, desaparecimos de su vida. Quien aún está con ella porque no era tan resistente, y fue un regalo también de su abuelo, es la muñeca de trapo.

Hoy me siento orgullosa de ella, y justo como ella lo pensó, así sucedió, porque siempre nos hablaba, nos dijo en aquel basurero “quizás van a manos de una niña que las necesita,ojalá las cuide más que yo, espero me perdonen, debí guardarlas mejor” , ella nos decía serán obsequio para mi primera nieta,porque su hija Lilibeth también jugó con nosotras,pero, sabía que nunca tendríamos una igual a Rachel, las niñas de antes no son como las de ahora, ahora desde el cielo de las muñecas la vemos sonriente,porque ha cumplido su gran sueño ser “ Maestra” y a punto de alcanzar su último escalón en su carrera, siempre recuerdo que decía llegaré a lo máximo en mi carrera, seré una gran maestra,como mi maestra María.