BOMBÓN: SÍMBOLO DE LOS HOMBRES DESCALZOS

BOMBÓN: SÍMBOLO DE LOS HOMBRES DESCALZOS

BOMBÓN: SÍMBOLO DE LOS HOMBRES DESCALZOS


Quien se iba a imaginar que aquel hombre de gran estatura, de traje, pero sucio y pies descalzos con el paso del tiempo se le erigiría una estatua en su honor, pues poco se sabía de aquel hombre que todos llamaban Bombón, la versión del origen de su apodo, es porque éste cargaba agua diariamente del río a la Señora Josefa Donato, quien junto al Señor Renzulli fueron sus protectores, como eran envases de metal al chocar producían un ruido bom-bom-bom que avisaba a los vecinos que el aguador se acercaba.  Se cuenta que huyó de su casa por el maltrato de sus padres, y estos le provocaron golpes que le causaron una discapacidad auditiva y una meningitis que le ocasionó la discapacidad mental, por eso no hablaba y como bien nos explica Marcano Eleazar (2015) en su blog (http://eleglobalnews.blogspot.com). A quién, le dejé mis felicitaciones, por cuanto hizo un interesante trabajo de investigación etnográfica, y fue lo que me permitió descubrir la versión original para reescribir mi historia y traérselas a ustedes, en verdad es una triste historia que enmarca el cuadro de vida de este ícono personaje, quien realmente se llamaba Jesús Reyes. Es la versión original, y lo pueden investigar en la web, allí les dejo el link, por si quieren saber un poco más de él. Yo me voy preparando para recibir a mi nieta como todas las tardes, después de venir de clases. Los dejo ya llegaron. 

—  Abuela, Abuela Rachel. Ya llegamos. Bendición —Mi nieta al oído me dijo: “Bombón”.

_ Mamá ¿Cómo te sientes hoy?

—  Mejor Lili, dormí muy bien, eso de que debo hablarle a Andrea de Bombón como que es mágico, como decían “los turcos” que él era un amuleto de buena suerte.

_jajajaja mamá tu no cambias, con tus fantasías y mezclas de realidad

— Bueno, la vida es eso hija un tren donde cada uno lleva una historia que contar y a veces esas historias tienen algo de magia, personas que por alguna razón van hacer importantes en tu vida o van a dejar una huella en esa estación que te tocó, no todo es primavera en la vida, a veces hay inviernos, otras veranos y hoy me toca el otoño, pero sabes algo, siempre algo recóndito o una semilla que cae vuelve a   renacer lo que un día se marchitó. Eso es la verdadera magia.

_Si, mamá tienes razón, esa magia fue las que todos hicimos aquellos días cuando todo parecía que se derrumbaría, pero salimos bien, con aprendizajes y el país volvió a su cauce.

_En eso, tienes razón, todo es un aprendizaje.

—Ya mami, vete, vas a llegar tarde—  Dijo mi nieta, riéndose y Lili y yo también, tenía tiempo que mi hija, no se detenía a hablar un ratito conmigo, siempre apurada a ir a trabajar le tocó duro, porque quedó viuda muy temprano. 

_ Abuela Rachel, anda pues cuéntame lo de Bombón

Algunas versiones dicen que su nombre se debía a que a toda dama que veía pasar le piropeaba como un Don Juan diciéndoles “bombón” y otras que al contrario los transeúntes para ganarse su gracia le llamaban de esa manera, ambas son factibles de creer y algo de verdad deben tener, eso contaba mi abuelo. 

_Abuela Rachel, tú abuelo te contó la historia de Bombón

— Si, Andrea. Te sigo contando.  Lo que, si es cierto, que todos le llamaban Bombón. A pesar de llevar a cuesta su locura, sus pies descalzos resistían la miseria que le tocó vivir, nunca hizo daño alguno, y en su andar y proceder a todo aquel que lo vio por las calles caminar, nunca miedo les logró inspirar, ni a niños, ni adultos, por el contrario, todos le saludaban con cariño. En especial, los niños a quien les decía: “chichita” porque no podía hablar. 

—Abuela Rachel, y eso por qué no hablaba — Una enfermedad le robó su voz, pero a pesar de eso siguió siendo amable, y cuidaba mucho a los niños, con quien se llevaba muy bien. 

_Que malo, que yo no pude conocerlo, abuela Rachel

— Bombón no era malo, a pesar que pasó cosas terribles y muy triste, siempre tenía una sonrisa. 

Si, abuela, hay que sonreír a la vida, como tu dices siempre.

— Y mi nieta, como que adivinaba lo que le iba a decir “después de la tormenta, nace un arcoíris” me dijo. Sabes Andrea, hay una historia que te hará reír mucho, se trata de Pureta.

Pureta, que nombre tan raro, abuela. Más raro que Bombón.

— Pureta, fue muy diferente a Bombón, ella no le gustaba mucho a la gente. .

—Y eso por qué Abuela

—No seas curiosa, te leo mañana un ensayo literario, que hice hace mucho tiempo. Debes hacer las tareas, y tu mami no tarda en llegar

_Si, abuelita, tienes razón, ve a descansar un rato, mientras yo hago mis tareas de matemáticas, que no te gustan mucho.

— Se río mi nieta, porque en verdad los números no eran mis aliados. Sin embargo, le dije que estudiara mucho, que de eso dependía el éxito en todo. Y ella, muy inteligente, si era muy buena para los números y para la comprensión lectora. Ya le faltaba poco, para salir de secundaria, pero ella seguía siendo mi nieta consentida.  Tuvo una buena maestra de aliada siempre. Su abuela Rachel.