LA CULEBRA DEL VALLE DE GUANTAR

LA CULEBRA DEL VALLE DE GUANTAR

El presente relato es sobre la Quebrada de Guanta, conocida como la Culebra. Acá dejo el mito que cree bajo el prisma de nuestros primeros hombres. Hoy me hago su voz, a través de las letras. A mi Pachamama, le debemos todo, hasta el aire que respiramos.

CREENCIAS: Fuente de la imagen http://patriciapasso.com/2016/04/25/iconografia-y-significado-de-la-serpiente-en-distintas-culturas-de-oriente-y-occidente/

Nuestra historia cuenta que en tiempos prehispánicos los aborígenes convivían con la naturaleza, le rendían culto y cada criatura viviente /y o natural eran sus “Dioses”. Y que en épocas de sequía pedían a la Diosa del Valle se despertaran los guardianes del agua dulce, represadas en una formación rocosa que se alza imponente en la altiplanicie del cerro del toro ubicado en el Macizo del Turimiquire.

TURIMIQUIRE, VENEZUELA

Cuando fueron tiempo de conquista, cuentan las historias de los ancestros, que los pobladores aborígenes pidieron a la Gran Culebra del Valle su protección y fue así como despertaron aquella criatura viviente que arrasaría, sin piedad cuanto hombre acechara su espacio vital, producto de una ambición desmedida que no visualiza los límites que ofrece la naturaleza. Ellos aseguran que el Valle de los Cangrejos habla, y que sólo se debe escuchar, solo reclama su espacio y que la Gran Culebra despierta y recorre con furia cuando la indolencia de sus pobladores irrumpen el límite y trasgreden el Principio Armonía Naturaleza-Hombre que existía antes de la conquista.

Los más sabios cuentan que en estos tiempos se debe estudiar a fondo la geografía del valle, conocer sus límites naturales, comprenderlos para que la Gran Culebra que habita, siga inmóvil en su hogar cuidando del valle y así no despierten su furia, aprender de como vivieron los antepasados es tarea de todo guanteño y los actuales pobladores, esto les permitirá acercarse más e iniciar una construcción arquitectónica basada en el respeto por el tesoro natural que allí se resguardan, al adquirir consciencia geográfica nos hará entender mejor lo que nos dice el viento, a sentir y diferenciar una suave brisa de una amenazante tormenta, oír el trinar de los pájaros cuando anuncian la llegada del invierno y que los lugareños se preparen para recibir las aguas y sigan su cauce natural.
La culebra del valle, seguirá viva y dormida mientras sus aguas no sean requeridas, y despertará para nutrir y mantener su vegetación y fauna cuando ellos se lo pidan, es la ley natural, sólo el hombre actual debe entenderlo es el mensaje que transmite cada vez que ella se sale de su cauce