Caribay y las 5 águilas blancas

Caribay y las 5 águilas blancas

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¡Caribay, Caribay! Detente le gritaban y ella seguía corriendo, sin parar. Era hija del ardiente Zuhé, el astro sol, y Chía la fría, exuberante y pálida Luna, ellos le habían otorgado su hija a los Mirripuyes, la cual era perteneciente a la Tierra de Gracia, porque por el audaz y veloz Dios Viento, les había llevado los ruegos de los habitantes de la tribu al templo celestial amerindio. Aquellas tierras eran mágicas.
Caribay era la princesa de la tribu, su espíritu libre la convirtió en la Diosa de la cordillera. Allí hablaba con los pájaros, danzaba con el viento, mientras pétalos de las flores silvestres le cubrían su piel la cual lucía resplandeciente tanto de día como de noche. Todo ser viviente en aquella inmensa tierra mágica le rendía reverencia.
Hasta que un día contemplando el cielo descendieron cinco majestuosas águilas y con una blancura inigualable. Caribay se impactó con su belleza, y las persiguió con ayuda del viento a los más alto. Las águilas se posaron con ayuda de sus garras en los riscos, permanecieron inmóviles, y cuando intentó arrancar sus plumas, éstas sacudieron sus alas fuertemente, y todo se volvió hielo. Caribay huyó despavorida.
Aquellas águilas eran mensajeras celestiales, y cuando Chía las despertó, éstas en agradecimiento vistieron la Sierra de Mérida, como hoy se le conoce, para que por todas las generaciones futuras pudieran contemplar su belleza. Caribay es la protectora de la Sierra Nevada, y cuida a su pueblo de la destrucción del glacial.

Fuente de la imagen: http://1.bp.blogspot.com/-hD0fQhs1Dzc/UswQK3IV_rI/AAAAAAAAM_I/730kKkIFxFA/s1600/cinco+aguilas+2+(1).JPG

Nota o datos geográficos

La Sierra Nevada de Mérida aloja al Pico Bolívar con 5007m es el más alto de Venezuela (Nieves perpetuas). Las cincos águilas blancas es una mitología venezolana escrita por Tulio Febres Cordero (1895). Las cincos águilas representan: La Corona (Pico Humboldt y Pico Bonpland), La Concha, La Columna (Pico Bolívar), El León y el Toro

https://www.ivenezuela.travel/cinco-aguilas-blancas-leyenda/#Leyenda_de_las_Cinco_Aguilas_Blancas_|%C2%A0Texto_completo.

Ya que el mito que presento es una adaptación e inspirado del original del autor antes mencionado.

Mimesis

Mimesis


Con sus gafas anaglíficas, que para ella eran una reliquia de sus ancestros, y lo único que la conectaba con aquel mundo que no conoció. Las gafas representaban los avances de los primeros humanoides. Aquellos que, sin saberlo iniciaron la revolución de los androides.
Allí arrojada en su cama inflable, pasaba horas viajando en el tiempo, disfrutaba ver las civilizaciones atrasadas, pero que a pesar de todo disfrutaban del canto de los árboles al compás del sonido del viento, y con un coro de aves celestiales inmortales que acompañaron la hermosa melodía. A pesar, de vivir en tiempos donde la tecnología lo hacía todo. Ella se sentía atrapada en aquel mundo, y se preguntaba: ¿acaso sueñan los androides con ovejas eléctricas? Esa pregunta retumbó en su mente, cuando recordó ver en uno de sus viajes, a una anciana con mucha ternura diciéndole a su hijo, un general de la Dinastía Joseon
— si no puedes dormir, imagínate ovejas saltar, y cuenta una a una—
Tan pronto, aquel general cerró sus ojos, recordó las palabras de su madre, y durmió profundamente. Este episodio quedó grabado en su mente, y preguntaba a todos, si alguna vez, habían contado ovejas en sus sueños, para dormir. Por supuesto, como respuesta fue un No rotundo, ya que ninguno de ellos había sido diseñado: para soñar, para sentir, para amar. Eran simplemente, unas máquinas sin sentimientos, ni emociones. Eso, pensaron.
Sin embargo, allí estaba él, era un Andy (androide esclavo), había escapado de la esclavitud en Marte. Había sido instruido, y reconstruido para cuidar de ella, su nombre: Rachel, una cyborg hermosa, quien había sido rescatada de los estragos de la guerra nuclear desatada por unos invasores del planeta ZETAX , y que acabó con toda su generación, pero el líder un humanoide la tomó como prisionera para sus macabros experimentos, y recrear nuevos humanoides. La Tierra tenía los elementos esenciales, y los humanoides requerían de oxígeno para vivir, así que era el lugar perfecto.

Rachel, fue una chica saludable, amante de la lectura, y con grandes habilidades tecnológicas, por lo que sus potencialidades, y talento le sirvieron de gran ayuda al Dios Techno, que así se autonombró, y quien tenía como propósito reconstruir la tierra, la que él mismo destruyó, para su macabro fin, bajo su propia visión e ideas perversas de perpetuar la existencia, promoviendo la inmortalidad del hombre, su objetivo destruir todo lo que resultara inservible. Lo más triste, que muchos se vieron complacidos, y hasta se ofrecieron voluntarios. El Dios Techno, tenía el don y la elocuencia de la palabra, sabía cómo manipular el lenguaje, y por siglos fue inyectando su filosofía en la humanidad, que él mismo aniquiló después, así construyó este nuevo mundo. Rachel, pero quien había olvidado todo, solo guardaba de recuerdo aquellas gafas anaglíficas.
Techno, había diseñado las primeras máquinas con inteligencia artificial y para lograr el poder absoluto, tenía que desaparecer todo lo que se opusiera a su plan de gestación del nuevo mundo que se imaginaba. Así fue, como la civilización negada al progreso, esclavos de un sistema corrupto, en donde la desigualdad estaba latente. Se aferraron a sus raíces originarias, terminaron diseminados con un rayo infrarrojo al Abismo del olvido, o la Montaña del Pasado. Todo era pasado, estaba prohibido por los testigos hablar de ello.
Rachel era la maestra, les contaba historias en su tiempo de ocio a todos. Era la consentida del Dios Techno, la había adoptado como su hija.
Un día, los reunió a todos, y les dijo: — Vamos a formar un club de actuación— Y todos sorprendidos, se miraban aturdidos.
— no somos actores, fuimos diseñados para hacer tareas específicas— respondió un androide doméstico
—no seas aguafiestas— y se río a carcajadas Rachel
— ¿aguafiestas? ¿qué significa eso? Le preguntó otro androide
— Alguien que no se atreve a hacer cosas nuevas, en fin, el que no hace algo distinto, sino sigue una rutina—
— ¡AH, ya entiendo!
— Rachel, no es que sea eso de aguafiestas, es que eso nos retrasará en nuestras ocupaciones, y podemos ser castigados por tu padre— Refutó con preocupación el androide doméstico.
—¡Tranquilo! mi padre me autorizó, y lo haremos una hora diaria, después de hacer sus actividades. En su hora de esparcimiento. — Explicó Rachel
— ¿hora de esparcimiento? ¿acaso tenemos eso? — Replicó una Ginoides cocinera.
—¡si! De ahora en adelante lo tendrán. Se lo solicité a mi padre, ustedes también merecen divertirse, aunque sean máquinas ¿no creen?
¡ Grandiosooooooooooooooooooo! Dijeron al unísono
A partir de ahora, iniciaremos nuestros ensayos. Cada uno decidirá qué papel asumir. Les daré un guión, mañana tendremos el primer ensayo. Pueden retirarse a sus labores, no quiero que los reprendan por mi culpa.
Todos salieron. Rachel miró fijamente a los ojos de Andy, con mucha dulzura le preguntó: ¿qué te parece la idea?
Andy estaba en schok, y sentía algo extraño en su cuerpo. Se separó bruscamente de Rachel. Ella lo abrazó fuertemente, y le susurró al oído: ¡no tengas miedo, estoy contigo!
Esa noche, Andy no pudo dormir, pensó en las ovejas. El balido de las ovejas lo llevaron a un lugar que nunca había visto, y cayó en un profundo sueño. Aquel lugar era el Abismo del olvido, no estaba solo, Rachel lo acompañaba, vieron la nueva era, en donde todos eran capaces de soñar, de contar ovejas eléctricas, y que si eran capaces de tener emociones. Su sueño de ser humanoide, se había logrado.

Yin y Yang. Una lucha entre el bien y el mal.

Yin y Yang. Una lucha entre el bien y el mal.

Aquella noche de luna de sangre, un lobo aullaba anunciando que habían nacido los elegidos, en una aldea remota donde habitaban seres sobrenaturales, eso decían por la provincia Kakia. Desde mi creación, ya sentía mi gran poder, pero dentro de aquella esfera, mi otro yo, mi conciencia buena, me impedían cometer mis travesuras. Le decía: “disfruta tu poder, mientras estés aquí, al salir seré libre de hacer lo que quiera».
Represento la oscuridad, mi esencia. Cada uno viene a su misión. Fui la Reina del Bosque Oscuro, me llamaron Yin, creaba las criaturas más temidas por el hombre, para que no pudiesen ser atrapadas por él. Mi madre murió al traernos al mundo humano. Mi otro yo, fue adoptado por una campesina, su aura reflejaba bondad, mientras estuvimos en la esfera. Aquella aldeana, me dejó abandonado, quizás es el motivo por el que no puedo ser bondadoso, no me lo enseñaron.
Tú juzgas por la apariencia, juzgas porque nos ves diferente, pero nadie comprende que: no todos somos malos por naturaleza, aunque nuestra apariencia y acciones hagan ver lo contrario. Un villano no nace, se hace. Algunos de ustedes dirán: ¡No, tú eliges ser quién eres! En eso quizás tengas razón, porque nadie tiene la verdad absoluta, sin embargo, aunque quiera demostrar mi lado bueno, me atacas antes de yo poder realizar la buena acción. Así lo haces con las criaturas, aunque estén quietas e indefensas, las atacas sin piedad alguna, entonces te pregunto: ¿quién es el verdadero villano?

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Eclipse de Amor

Eclipse de Amor

ECLIPSE DE AMOR

Pertenecían a dos culturas diferentes, ambos eran hijos de dioses, pero totalmente opuestos. La princesa Luna, así había sido llamada por sus padres. Era blanca, y resplandeciente como cual luna llena. Él era el príncipe Helio, nombre que había recibido por su padre el emperador de la dinastía de las “Tierras del Sol”. Ambos habían nacidos para ser reyes, sin embargo, su amor era prohibido.
Aquella hermosa leyenda que leyó de niña, le hizo comprender que al igual que Luna, su primer amor era imposible. Había nacido en un clan, donde el poder de la noche, y la oscuridad imperaban, y aquel joven que rescató no pertenecía a su mundo. Mientras ella adoraba la noche, su amado príncipe azul pertenecía a las “tierras santas”, quienes por siglos habían perseguido a sus ancestros. Una lágrima brotó de sus ojos, mientras contemplaba el cielo.
—¡Estrella, Estrella! ¿qué haces, aquí tan sola? — susurró al oído el chico. Aquel joven lo había estado cuidando de unas heridas, producidas por una jauría de lobos.
— Sabes, mi nombre es Estrella, porque mis padres dicen que cuando nací, una estrella titiló, en una noche oscura. — Le respondió al joven apuesto, para desviar su atención.
— Yo me llamo Yom, mis padres me llaman así significa día, en hebreo. Pero, te noto triste ¿acaso ese recuerdo te evoca, algo muy desagradable? Expresó Yom, con ternura.
— Si, pero nunca te lo diré, no quiero que sufras por ello. Vivamos estos momentos, como los más felices de nuestros días. — Le dijo más animada Estrella.
El joven la contemplaba, resplandecía en aquel lugar, su belleza era inimaginable. Fue amor a primera vista, y había sido su salvadora.
— ¿Estrella, por qué hablas como si fuésemos a separarnos? Cuando regrese a casa, le diré a mis padres que he conocido a la chica más deslumbrante, audaz, valiente e inteligente de toda la monarca.

Tomando fuertemente sus manos, y mirándola a sus hermosos ojos azabache. Se sumergió en ellos, sin remordimiento alguno, estaba atrapado en ellos. Ya era demasiado tarde para escapar de ellos. Pensaba mientras, la besaba con dulzura, y se dejaba llevar a su mundo. Dos estrellas brillaron con más fuerza en el cielo, en aquella noche oscura. Un lobo anunciaba la profecía. Esa noche una luna de sangre iluminó la montaña sagrada.
Estrella e Yom amanecieron abrazados, habían consumado su amor. El destino y los cielos, no se opusieron, y los habían unidos para siempre. No obstante, ellos sabían que, al enfrentar a sus clanes, a sus familias, su amor no sería aceptado tan fácilmente, ninguna de las generaciones lo permitirían, era un amor condenado. Eran enemigos, uno representaba el bien, otro el mal, una la noche, el otro el día.
De pronto, una luz entró a la cueva donde se habían ocultado por más de tres meses. Aquel lugar era prohibido, para ambos clanes, era sagrado, y ellos llegaron allí huyendo de los lobos. Estrella conocía la medicina ancestral, y se había ocupado de sanar a Yom. Los guardianes de las tierras santas, habían entrado a la cueva, con los monjes, quienes eran los únicos autorizados para entrar en aquella mística montaña. Quisieron detener a Estrella, y el príncipe Yom, no se los permitió, los detuvo.
— Ella me salvó, fue quien me cuidó todos estos meses. No pueden hacerle daño. ¡será mi esposa! Dijo con fuerza Yom.
La noticia dejó atónitos a los guardianes, y los monjes; quienes al mismo tiempo se pusieron de rodilla, suplicándoles que no podía hacerla su esposa, porque eso significaba su perdición, o su muerte. Y que su amor no podía ser reconocido por los cielos, y que jamás podrían casarse.
Estrella comprendía la situación sabía bien que su clan tampoco aceptaría la relación.
—¡déjame ir! — imploró Estrella a Yom, mientras por dentro se derrumbaba. Alguien tenía que ceder, y fue ella quien prefirió sacrificarse.

— Estrella, ven conmigo a las tierras santas. Mi padre te compensará. Tú me cuidaste, me salvaste de los lobos, y eres la mujer que amo. — Suplicó sollozo el príncipe.
Estrella le susurró al oído. Deja que los cielos nos respondan. Vete y nos vemos en la próxima luna de sangre. Él la besó, y se alejó en contra de su voluntad. Ella decidió quedarse en esas tierras, sabía que allí podría estar a salvo. Tenía que proteger al heredero, que latía en su interior.
Tal como lo había anunciado la profecía, pasaron 6 meses, y Estrella se encontró con el único hombre que había amado. Aquella noche un eclipse de amor, terminó con una guerra de clanes de más de 100 años.
Había nacido un niño, a quien llamaron Shamayin, quien los había unido con una fuerza inquebrantable: El amor. Un nuevo reino nació, la génesis de una nueva dinastía, donde los 4 elementos: tierra, fuego, aire, y cielo se unieron para rendir culto a un nuevo rey.

Raíces

Raíces

Con Mochila a la espalda salió de aquellas tierras que lo vieron nacer. A cuesta llevaba alegrías, tristezas, rabia, y mucha impotencia, porque amaba su tierra más que a nada en el mundo, pero también era una persona llena de sueños y metas. Su eslogan era que no hay que mirar atrás, o como dijera el refrán popular “pa tras, ni para agarrar impulso”. Una gota de sudor rodó por su frente, llevaba días caminando, había huido, para afrontar un destino incierto.
En su travesía avizora un araguaney frondoso que lo invitaba a descansar un rato. Sacó su cuaderno de notas, y leyó una frase que le llamó la atención “El mal es temporal, la verdad y la justicia imperan siempre”, y es que esta cita era de su autor preferido Don Rómulo Gallegos , ya había leído muchas de sus novelas, y le recordó Doña Bárbara, ya que esta novela revelaba un mensaje de protesta, en donde se dio una lucha entre la civilización y la barbarie, pero que al final del camino todo volvió a sus verdaderas raíces. Pensó en voz alta “no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista”, pero él era joven, y no podía esperar que el tiempo le consumiera su juventud esperando un cambio, estaba decidido, y no daría vuelta atrás.
Una hoja amarilla intensa cayó en su cuaderno, la guardó con recelo, se levantó y prosiguió su viaje. “El mal es temporal…” algún día volveré a mis raíces.

Posdata

La frase que me inspiró fue la de Rómulo Gallegos «El mal es temporal, la verdad y la justicia siempre imperan» micro dedicado a todos mis compatriotas que emigraron.

Justicieros de la noche

Justicieros de la noche

Contemplaba cada mañana desde la ventana aquellas calles desoladas, que también fueron testigos de crímenes, al igual que yo. Todos me señalaban como el culpable, pues decían “era una señal de mala suerte”, y es que todos los asesinatos ocurrían frente a mis ojos esmeraldas en la oscuridad. Mi pelaje azabache se confundía con la noche oscura, y cada día los que morían, lo último que veían eran mis ojos en los que se hundían a través de ellos, aterrorizados gritaban ante lo que creían era el demonio de la muerte. Esa una escena espeluznante.

Esa mañana una hilera de cuervos posaron en el alumbrado eléctrico dándole un matiz más terrorífico a la escena. Empezaron a llegar los curiosos, y la policía. Allí, murmurando de nuevo, que la calle estaba maldita, y señalándome a mí como el demonio de la perversidad, y quien era el que arrastraba a todas aquellas personas a la muerte.

No puedo entender su capacidad de raciocinio, siendo seres humanos pensantes, y estaban llenos de prejuicios y falsas creencias sobre un simple “gato negro” inocente. Ahora se sumaban los cuervos, quienes habían migrado, y solo pasaban por casualidad, pero en fin todo por culpa de unos mitos que sus mentes dibujaban, alejados de la realidad. Entre aquellos cuervos destacaba uno muy sobrio y elegante, al que miré fijamente, y al percatarse frotó fuertemente sus alas como aludiendo su majestuosidad, y solicitando de mi parte una reverencia. Es pues así, como nuestro mundo animal cada uno sabe cuál es su papel. Pero, ¿cómo hacer entender al ser humano, que sus miedos son provocados por ellos mismos? Nosotros los animales simplemente vivimos, y actuamos por instinto.

Aquella noche, vi una hermosa dama, se detuvo un instante, y me miró. La ví, sus ojos mar se anclaron en los míos. Ese día ambos nos conectamos, fue un sentimiento extraño. De pronto, estaba el asesino allí, puesto a pocos pasos de ella, desde mis entrañas salió un maullido aterrador, y una fuerza diabólica que me llevó hacia el pervertido, quien había cometido todos los asesinatos, acabé con su existencia sin pensarlo.

Aquella mañana ella, el cuervo y yo contemplábamos la calle quieta, cómplice, sin rastros de muerte

Este relato está fuera de concurso. Sin embargo, no pude dejar de participar en tan maravillosa edición. Se la dedico a este gran escritor. Me inspiró en el Gato Negro y El cuervo. Espero lo disfruten.

El Espíritu del Halcón

El Espíritu del Halcón


RELATO PARTICIPANTE DE LA:
XXXI EDICIÓN DE CONCURSOS DE RELATOS
EL HALCÓN MALTÉS DE DASHIELL HAMMETT

Esta edición viene enmarcada en el género de novela negra, y el Tintero de Oro nos invita a crear una historia, en donde el personaje sea un detective. Por lo que, aunque mi historia no presenta el lado oscuro del detective, sino por el contrario muestra ese otro lado lleno de misterio del detective. Quizás una realidad, que no es contada, o no se atreve a contarse, pero que todos sabemos es inevitable, escapar del amor. Espero, la disfruten.

Un hombre enigmático, solitario, frío, calculador, y majestuoso en aquel mundo donde la lujuria, la codicia, el engaño, la muerte, y el poder eran los principios que imperaban. Estaba enmarcado en ese cuadro pintoresco de pinceladas sangre, las cuales habían dibujado su historia, cada capítulo de su vida, era una página con trazos amargos, llenos de odio, rencor, pasiones y/o lujurias, que ensombrecían su maldito destino.

A lo lejos le contemplaba, y solo yo sabía su secreto, ese secreto de quien era realmente. Lo conocía desde niño, y esa infancia lo atormentaba, esa etapa le evocaba recuerdos de crímenes, y sangre, los cuales le perseguían. Fue así como decidió convertirse en detective, apodándose Falco. En sus pensamientos se avizoran como cual halcón en el magnánimo cielo azul para ir a cualquier lugar, y solo allí se sentía libre, el rey absoluto.

Ese halcón que era sagrado desde tiempos inmemoriales, y representaba para monarcas de diferentes culturas el Dios de los cielos.

De todos es sabido, que un halcón es el animal más rápido sobre la tierra, y con esas habilidades para la caza, el compararse o identificarse con esta peculiar ave lo harían el detective más temible, en efecto ninguna presa, por más astuta que fuera sería capaz de escapar de sus garras. Por ello alimentó y nutrió su espíritu como el halcón.

La mitología afirma que poseer cualidades de un halcón te llevaría a conducirse por el buen camino, e ir al camino correcto.

Sin embargo, para Falco asumir ese camino le costaría la vida, encontrar su pareja, aquella mujer ideal, también era uno de sus anhelos. Sabía que lo lograría. Quería como todo hombre ser feliz, y tener una verdadera familia, por eso creerse poseer un espíritu de halcón lo conduciría algún día a conseguir el tesoro dorado, o su mayor recompensa “el renacer, y ser un verdadero halcón”.

Por eso, cuando recibió aquella llamada para recuperar el Tótem del Halcón, por parte del Rey de Egipto Dashiell Hammett, no titubeó en tomar el caso.

Viajó kilómetros de distancias, para atrapar los ladrones, quizás era su única oportunidad, su única esperanza para trascender y reivindicarse de aquel pasado turbio. Así que no dudó en ir tras la cacería, que tanto había soñado.

Falco conocía varios idiomas, porque su profesión, así lo ameritaba. Viajar por diferentes partes del mundo, y no poder atrapar a sus presas requerían de muchas habilidades. Esto no fue algo imposible para él, era el mejor de los detectives, se había entrenado en artes marciales, tácticas de combates, y manejo de diferentes armas, razón por la que nadie era su oponente, pudiendo penetrar en cualquier escenario, ya que Falco era el detective más audaz, haciéndole honor a su nombre.

Emprendió la búsqueda, su buen sentido e intuición, y su perspicacia lo llevó pronto a obtener pistas de los que había ultrajado la presilla sagrada. Esta vez, no haría justicia con sus propias manos, para ello se valió de la destreza de la inmovilización y contención, atrapando a todos en una red, sin salida. Fueron ejecutados por el rey, recibiendo una gran recompensa.

Nunca imaginó, que en aquel lugar encontraría a su alma gemela. Aquella que había buscado por años, que solo era capaz de ver en sus sueños. Era una mujer de mirada serena, invitaba a navegar en sus ojos mar. Allí se hundió en ellos, y quedó Falco atrapado para siempre. Dicen que dos halcones vuelan juntos en los ojos de la Diosa Isis, desde aquel día.

Guardián del ascensor

Guardián del ascensor

Aquel edificio con una arquitectura celestial, era un lugar de ensueño, pero nunca me imaginé que solo era visible para los que ya habían partido de este mundo. Entre sus paredes, desde aquel fatídico día, en el que encontraron al cadáver del ascensor, fue en ese momento que el tiempo se detuvo, y todos allí siguieron sus rutinas, como si los días, no pasaran. ¿será que ese cadáver tiene que ver con la maldición, de aquel majestuoso edificio?

Aquel hombre, se convirtió en el guardián del ascensor, eso cuentan algunos, y todos los involucrados quedaron atrapados en el lugar, y sumidos en ese misterio que envuelve su muerte. A pesar, de estar en el plano terrenal, el edificio no se hace visible a los seres vivientes, y solo almas errantes como yo podemos entrar en sus dominios.

Mis últimos recuerdos, evocan una discusión, veo a un hombre caer al suelo, y abrirse el ascensor, y un hombre ante mí, no logro ver su rostro. Solo escucho su voz, que me dice:
¿a qué piso se dirige?
Aturdida, le respondo: “al infierno”
Y el hombre, me responde: “ha llegado su turno”

190 palabras.