VISIÓN EOSÓFICA : SIGLO XXI

VISIÓN EOSÓFICA : SIGLO XXI

  • VISIÓN ECOSÓFICA: ECOSOCIEDAD, EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN TRANSCOMPLEJA
    Dra. Raquel Peña
    Introducción
    Hoy vivimos el umbral de un nuevo paradigma de la racionalidad y la génesis de una nueva concepción de la objetividad científica, donde su mirada sea un enfoque multiverso y multireferencial bajo un prisma complementario y transdisciplinar ante las nuevas exigencias y realidades emergentes, desde una visión ecosófica por parte del ser humano. Read more
ÉTICA Y EL ARJÉ DE LA CIENCIA

ÉTICA Y EL ARJÉ DE LA CIENCIA

ÉTICA Y ESTÉTICA EN LA INVESTIGACIÓN EMERGENTE ANTE EL ARJE DE LA CIENCIA.

En esa cosmogonía donde el arjé de la ciencia coexiste
con el pensamiento humano, donde la ética y la estética
direcciona la espiralidad existencial del universo
Peña (2020)

La ética, se sabe que el concepto proviene del término griego ethikos, que significa carácter. La estética como una parte de la filosofía que aborda el problema de lo bello, pero siguiendo a Bateson (1972), este se refiere al estudio de los procesos a través de los cuales la belleza es creada y reconocida. es necesario reflexionar sobre la interrelación sujeto-objeto de la actitud ética y estética, considerando la investigación emergente ante los conceptos de ley y orden que caracterizan la obsesión cientista, así como los arjes que caracterizan a la ciencia. En relación a la etimología de la palabra arjé, es este, un concepto fundamental en la filosofía de la antigua Grecia que significaba el comienzo del universo o el primer elemento de todas las cosas.
El filósofo griego Aristóteles destacó el significado de arjé como aquello que no necesita de ninguna otra cosa para existir, solo de sí mismo, es decir, como el elemento o principio de una cosa que, a pesar de ser indemostrable e intangible en sí misma, ofrece las condiciones de posibilidad de esa cosa.
Arjé de la Ciencia-Universidad-Sociedad del Conocimiento: Ley y orden en la investigación emergente
En los mandamientos del paradigma de la simplificación, Morin (2004) en el cuarto principio simplificador, el cual denomina Orden-Rey explica que «el universo obedece estrictamente a leyes deterministas, y todo lo que parece desorden, es decir, aleatorio, agitador, dispersivo, sólo es una apariencia debida únicamente a la insuficiencia de nuestro conocimiento». (p.1).
En ese mismo sentido, los términos ley y orden desde la perspectiva humana pueden no ser percibidos tan fácilmente, tal como lo expresa en relación a los eventos sociales Hayek (en cita de Morin 2004. p.1) «La principal dificultad es que el orden de los eventos sociales generalmente no puede ser percibido por nuestros sentidos más puede solamente ser rastreado por nuestro intelecto». Es decir, advierte Morin que el hombre desconoce la mayoría de las reglas por las que actúa y afirma que la mayoría de las reglas por las que actúa su inteligencia, es en gran parte a un sistema de reglas que opera sobre él, pero que éste no conoce.
Por tanto, la lógica de la ciencia debe abrirse, por cuanto, éste, como parte del todo o universo está conformado por seres que pertenecen a un ecosistema y que a su vez estos fluctúan como olas danzarinas entre transformaciones y estabilidad, entre convergencias y divergencias, en fin, en esa búsqueda del equilibrio o lo que se denomina ley y orden en la ciencia. (Peña, 2020)
Ahora bien, en cuanto a los conceptos de ley y orden que caracterizan a la ciencia, vale la pena destacar, lo que señala Morin (2004) en cita a Bachelard dijese que: «de hecho, la ciencia contemporánea buscaba, porque él pensaba en la física, la complejidad, y es evidente que los científicos desconocían que eso era lo que les concernía». Por lo que Morin (ob cit) plantea, que estos frecuentemente tienen una «doble consciencia»; y además creen siempre obedecer a la misma vieja lógica que han recibido en la escuela; pero, que, si lo sepan, «en su espíritu trabaja otra lógica y otros principios de conocimiento». (p 1.)
En relación al caos, cabe destacar un análisis en traducción de Marchena (1968) sobre el pensamiento atomista del filósofo romano Lucrecio Caro, Tito seguidor convencido de Epicuro, en su expresión más acabada y poética dibuja la creación del universo como el inicio en el caos, asegurando además que es, un estado donde impera el desorden en la materia y en la energía, prevaleciendo un paisaje donde sólo existen elementos sólidos que se desplazan en un medio fluido, se asevera que es esta postura la primera que integró en forma coherente el origen, las causas y el devenir de las cosas de este mundo.
Vislumbrando, ese mundo de Lucrecio, en este se distinguen dos modelos que coexisten: la catarata de átomos que caen libremente en el vacío, fluyendo a lo largo de trayectorias paralelas y la nube caótica, masa desordenada fluctuante, de similitudes y oposiciones, intervalos sin eventos, y de colisiones que ocurren al azar. Entonces, podemos asegurar a partir de esta postura que, somos orden y caos en esa cosmogonía que nos atrapa en su simetría y asimetría, en lo estable e inestable, en lo objetivo y subjetivo, en lo mítico y lo real, coexistiendo todos, en un mismo universo.
En cuanto al conocimiento científico, estamos viviendo tiempos de cambios que llaman a la transformación de la manera de pensar y hacer ciencia, en especial en el campo de las ciencias de la educación. Cabe analizar, lo que señala Jaramillo (2006) en cuanto a «las universidades deben salir de sus claustros y ponerse al servicio de la sociedad, y la ciencia debe salir de los laboratorios, para ser enseñada y democratizada para que la sociedad toda le dé su lugar y legitimidad.». Esta visión de Jaramillo, es de gran pertinencia, por cuanto hoy las universidades deben trascender de cuatros paredes, que se aboquen a realizar investigaciones endógenas o sociocomunitarias, con fines colectivos y promuevan el trabajo colaborativo o en equipo y transdisciplinar, una de las premisas de la investigación transcompleja, en una sociedad emergente que grita nuevas maneras de pensar la producción intelectual y la creación bajo los principios de la ética y la estética.
Un aspecto importante mencionar, es que hoy por hoy aún existen y persisten elementos obstaculizadores u obsesiones, en cuanto al hecho de validar la creatividad intelectual o el publicar la producción. En relación, a este último aspecto Origgi y Ramello (2015) discuten acerca de cómo puede variar el rol de las publicaciones científicas, ya que si bien en un comienzo nacieron por la necesidad de compartir los saberes, aseguran que en ocasiones se ve opacado por el fin de obtener primordialmente los incentivos económicos; aunque no es cuestionable, pero, lo más relevante que como científicos o investigadores lo que debiera prevalecer, considerando desde lo ético el accionar de los investigadores, es el hecho de resolver los problemas que le afectan a la comunidad o sociedad donde coexisten, y por supuesto apostando por el progreso del planeta.
Otra limitación, que se vive especialmente en América Latina, es la invisibilidad del quehacer científico y que ha originado debates al respecto, donde la ética es un punto en ebullición en las comunidades científicas de los países latinoamericanos. Si bien, la solución del problema no solo depende de las directivas de las revistas científicas, sería de mucha ayuda su apoyo y contribución para que todos los investigadores logren divulgar sus creaciones intelectuales y compartir el conocimiento.
El propósito de la comunidad científica es: Generar producción intelectual y la divulgación del conocimiento a la sociedad. Partiendo entonces, de esta premisa y sí, tomamos en cuenta el carácter óntico de las universidades, estas son fuentes generadoras de producción de conocimiento científico; y, por lo tanto, es de suma importancia que se visibilice a la sociedad lo que se produce, dando pie a ese Arjé: Ciencia-Universidad-Sociedad

Arjé de la Ciencia: Devenir del ser
La Sociedad del Conocimiento nos obliga a un repensar de la ética en la actualidad donde, esa «dialéctica relacional» que señalan Zaa y Stella: «un ser expresado en un dinamismo infinito» (2015: p.3) convergiendo en ese devenir del ser, y en esa interrelación sujeto-objeto hacia una praxioética y estética enmarcado dentro del arjé ontoaxiológico en que este basa su comportamiento en la labor investigativa como científico social y que cada conducta emitida deja una huella que marca su proceder en la gestión del conocimiento, por lo que esta debe ir en consonancia y en simetría con aquello que lo distingue.
Ahora como ser cognoscente, pero que, también pertenece a un espacio no estático, sino movible, en esa espiral de su estar y que sus acciones lo identifican en el hacer, por cuanto somos individuo, pero también somos parte de un todo con otros, como lo asevera Morín (2011: p.261) «al mismo tiempo, todo sujeto lleva en sí un principio de inclusión en un “nosotros” que lo incita a integrarse en una relación comunitaria y de amor con los demás, con los “nuestros”» y que por tanto en esa búsqueda del o creación de nuevos saberes se requiere asumir una cosmovisión multidimensional de la gestión del conocimiento.
Arjé de la Ciencia: Visión Multiversa y Multirefencial ante la génesis de nuevos paradigmas
La transcomplejidad, tal como expone Morín (2001) establece diferencias importantes entre la recursividad y la redundancia para referirse, en el primer caso, a procesos de cambio y transformación y en el segundo, a procesos de reproducción organizacional dinamizados por equilibrios e inestabilidades. En ese mismo orden de ideas, Capra (1991) señaló en relación a los paradigmas existentes en su época que:
el paradigma vigente ha dominado nuestra cultura durante varios siglos, ha ido formando la sociedad occidental moderna y ha influido significativamente en el resto del mundo. Este paradigma consiste, entre otras cosas, en la visión del universo como si fuera un sistema mecánico compuesto de bloques elementales; la visión del cuerpo humano como si fuera una máquina; la visión de la vida social como si tuviera que ser forzosamente una lucha competitiva por la existencia; la creencia en el progreso material ilimitado, que se debe alcanzar mediante el crecimiento económico y tecnológico (p. 28)
Analizando lo anterior, muchos autores aseguran que hoy vivimos el umbral de un nuevo paradigma de la racionalidad y la génesis de una nueva concepción de la objetividad científica, donde su mirada sea un enfoque multiverso y multireferencial bajo un prisma complementario y transdisciplinar ante las nuevas exigencias y realidades emergentes, e incluso las nuevas leyes y orden que deben gobernar el quehacer científico.
Arjé de la Ciencia: Postura Investigativa Transética y Estética Emergente
La postura investigativa necesariamente conlleva a un carácter universal, por cuanto es la ética una dimensión de Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos y aprobada en la Conferencia General de la UNESCO (2005) y cuyo instrumento rige a la Bioética o Código de la Vida. Algo importante que cabe resaltar es que, desde la primera guerra mundial, los escrúpulos de conciencia de los científicos fueron expresados por Albert Einstein y Bertrand Russell, haciéndose más intensos cuando nazis y comunistas trataron de controlar y avasallar a la ciencia. Hay una gran disparidad de códigos morales, que en la actualidad están confluyendo a un cierto corpus de ideas básicas que son aceptadas por la mayor parte de la humanidad como más o menos universales, como las expresadas en las diversas declaraciones de derechos humanos.
Lo ético y estético son un dúo que irremediablemente están en la palestra de la cotidianidad del hecho de producción científica e intelectual, porque es sabido que no todos se encauzan en hacerlo de la manera correcta, pues porque nos encontramos que para uno es más fácil plagiar que producir; no obstante, lo que no cabe ninguna duda que cada uno es responsable de sus acciones.
Por ello, es propicio resaltar, que esta asimetría valorativa conductual contra la cual es muy difícil defenderse y superar para muchos, forma parte de ese universo al cual pertenecemos, somos vulnerables y todos podemos cometer errores, los cuales a nuestro juicio deberían ser llamados aprendizajes, aunque pareciese una desigual ante la suerte que nos toca, cada quien asume las consecuencias de los eventos, y estas acciones están determinadas por lo que parece frente a lo que es real o no, lo subjetivo u objetivo, lo permanente o lo inestable, en fin el orden y el desorden, coexistiendo en armonía y equilibrio como seres universales.
La ética y la transcomplejidad en la investigación científica tendrá que hacer énfasis en las tres premisas de la ética expresadas por Zaa y Stella (2015: p.1). Ética condicionante inherente al ser humano, (2) la investigación científica debe estar perneada por elementos éticos y (3) teología de un producto de la investigación: generar conocimientos para el desarrollo de la humanidad. En cuanto a la ética transcompleja, cabe señalar Stella (2013), expresa que «es integrada, entramada y sólidamente enraizada en el ser, habría que vivirla; y esta vivencia aparece primero en el pensamiento y luego se manifiesta en la materialidad de nuestras acciones» (p.86). Por ello, es propicio resaltar que el pensamiento estético, va más allá de los sentidos y la percepción y que es la educación para el respeto a la creación artística e intelectual del ser humano; para el respeto en la estética y belleza del planeta, a la biodiversidad, y en especial, para medir las consecuencias de nuestras acciones de nuestro comportamiento como seres dinámicos y pensantes sobre la armonía y el equilibrio del universo. (Peña,2020).
Partiendo de lo anterior, y tal como lo analiza Escotet (2018) en cuanto a los fundamentos del pensamiento postmoderno, en el cual menciona algunos filósofos que han a dado aportes en relación al tema de la ética, entre los que el autor destaca a Hegel (1979) , Schiller (2004) o Foucault (1984) Escotet explica que «la ética se basa en la estética y viceversa y que además la verdad y el bien común son como expresa Hegel hermanos de la belleza» (p. 1). Ahora bien, en cuanto a las responsabilidades de un investigador, según en cita de Schulz (2005) menciona que el premio Nobel de Medicina el argentino Bernardo Houssay (1987) establece que:
1)Tiene el deber de dedicarse a la ciencia para hallar nuevos conocimientos, hacerlos adelantar y perfeccionarse. 2) Tiene el deber de dedicarse a la ciencia en su propio país, para elevar su nivel intelectual y cultural y para lograr el bienestar, (y a través de) las tecnologías, la riqueza y la cultura. 3) Contribuirá a formar investigadores o técnicos para que prosigan a su vez las tareas de investigación. 4) Ese adelanto científico básico y aplicado deberá beneficiar a su institución, su ciudad o provincia y a su país. 5) Ayudará al desarrollo científico de los países menos desarrollados. 6) Debe instruirse, mejorarse, progresar y buscar una posición donde pueda trabajar bien. Tiene deberes para con los suyos: discípulos, amigos y colegas. Debe contribuir, aún con sacrificio, al adelanto de su propio país. 7) Debe estrechar las buenas relaciones con los que cultivan la ciencia, y en especial su propia rama, en su país, las naciones hermanas y en todo el mundo. Esta estrecha confraternidad sin reticencias entre los científicos, debe ser un modelo para estrechar la confraternidad y la paz entre todos los hombres. (p 121.)
El autor refiere entonces, que como investigadores tenemos deberes que cumplir y un denominador común es el hecho que lo que hagamos debe ir en función de beneficiar al colectivo, como una premisa de valor agregado. La ciencia valora como ninguna otra actividad humana la verdad, la novedad y el progreso y es el conocimiento científico y ese motor dinámico con que el hombre explora la naturaleza y obtiene conocimientos sobre ella. No obstante, no está liberado el ser vulnerable el que realiza la labor científica, al respecto, Schulz (ob cit) cita a Bunge (1972) develando los hábitos que debe poseer todo científico para que se puedan evitar faltas éticas, entre las que menciona:
1. Honestidad intelectual (o “culto” a la verdad), el aprecio por la objetividad y la comprobabilidad, el desprecio por la falsedad y el autoengaño. La observancia de la honestidad intelectual exige: 2. La independencia de juicio, el hábito de convencerse por sí mismo con pruebas, y de no someterse a la autoridad. La honestidad intelectual y la independencia de juicio requieren, para ser practicadas, una dosis de 3. Coraje intelectual (y aún físico en ocasiones): decisión para defender la verdad y criticar el error cualquiera sea su fuente, y muy particularmente, cuando es un error propio. La crítica y la autocrítica practicadas con coraje infunden Amor a la libertad intelectual, y, por extensión, amor por las libertades individuales y sociales que la posibilitan; concretamente, desprecio por la autoridad infundada sea intelectual o política y por todo poder injusto. La honestidad intelectual y el amor por la libertad llevan a afianzar el 5. Sentido de la justicia, que no es precisamente la servidumbre a la ley positiva que nos imponen y que puede ser injusta- sino la disposición a tomar en cuenta los derechos y opiniones del prójimo, evaluando sus fundamentos respectivos. (p. 134)
Considerando lo anterior, la ética transcompleja invita a hacer una reflexión profunda sobre las nuevas necesidades humanas, por cuanto es una ética que se direcciona hacia una nueva visión de la investigación, de la sociedad y de es todo que envuelve al ser humano. Asimismo, entre sus premisas está el hecho que un investigador transcomplejo está obligado a ir más allá de la comprensión de los hechos y eventos que se suscitan en la sociedad donde se desenvuelve, respetando sus leyes y considerando a cada componente en ese todo que forma parte del universo. Y como bien lo plantea Martínez (ob cit) como: «investigadores del paradigma emergente, estamos invitados a cambiar los fundamentos de nuestro conocimiento ante la aparición de nuevas experiencias». (p.158.)
Por tanto, las instituciones académicas, y en especial las universidades, están llamadas a considerar lo ético y estético en la labor investigativa, pero más allá de eso de crear consciencia de cultura de creación investigativa, de producción intelectual y en especial del respeto por el derecho de lo creado y de valorar lo que otros producen.
El investigador transcomplejo reconoce la coexistencia del orden y el caos y asume una visión transparadigmática que le permite comprender la cosmovisión multireferencial de los fenómenos desde ese multiverso que, aunque este sujeto a leyes, estos no están fragmentados en partículas fluctuantes, sino que por el contrario son dinámicos, cambiantes y capaz de transformarse. La realidad es cambiante y tiene la propiedad de poder sufrir metamorfosis. Entonces, la autora se pregunta: ¿Debemos someternos a una regularidad cientista determinada al momento de emprender una investigación científica?

YHUVIA. TIEMPOS DE SEQUÍA

YHUVIA. TIEMPOS DE SEQUÍA

CAPÍTULO II
Tiempos de Sequía

Aquellos días eran los más tristes para Yhuvia, se sentía con poca energía, y lo único que le alegraba un poco era ir a nadar al río. Allí sentía que el río la abrazaba y le acariciaba su cuerpo. El cantar de los pájaros, el croar de las ranas y el susurro del viento entonaban juntos una hermosa melodía, que invitaba a Yhuvia a cantar, su canto se hacía eco hasta la montaña, alegrando a cada criatura viviente, su canto se convertía en el rocío que les saciaban su sed.
De pronto, escucha una voz que le dice:
̶ Yhuvia, no dejes de cantar tu canto mantiene viva la montaña.
Yhuvia, se encontraba sentada en una roca, en medio del río, preguntó:
̶ ¿quién es, ¿quién está allí? Salga no lo veo
Y de la profundidad del río, se vio un rostro casi humano, de cabellera que simulaban unas algas, quien le respondió:
̶ Soy el Príncipe de los ríos. ¡no temas, por favor!
Yhuvia, un poco asustada y con una voz baja le dijo:
̶ ¿qué haces allá abajo, y cómo puedes hablarme?
El Príncipe de los ríos le explica:
̶ Eres la Princesa de las aguas, ambos pertenecemos a este lugar, sin ti no podría existir, y ambos nos complementamos.
Yhuvia, confundida le interroga:
̶ ¿ sin mí no podría existir?
̶ Si Yhuvia, tu alimentas las aguas de las montañas, eres quien permite que no desaparezcan. ¡eres vital para todos!
Yhuvia, exclama en voz alta:
̶ ¡ oh no, estoy soñando otra vez!
El Príncipe de los ríos le aclara:
̶ ¡ Yhuvia, no estás soñando!
Yhuvia, trata de levantarse, pero el Príncipe de los ríos la sujeta fuertemente, y cae a sus aguas. El Príncipe de los ríos, le pide disculpas por lo brusco y le dice:
̶ ¡ Yhuvia, eres muy hermosa! Pertenecemos al mismo mundo, la única diferencia que yo no puedo convivir con humanos, pero tu puedes recorrer todo nuestro mundo, quiero que me acompañes. No temas ̶
Y en ese momento, ambos entraron al portal de las aguas.
Yhuvia, se sentía tan feliz en aquel lugar, una tracción inexplicable le transmitía Rhío, ese era su nombre. Peces de todos los colores, un camino de algas multicolores la conducían a un hermoso conglomerado de rocas cubiertas de musgos y flores acuáticas. De pronto escucha cuando Rhío le dice:
̶ ¡ Yhuvia, hemos llegado!
Aquello parecía un trono imperial, y estaban dos asientos semejantes a caparazones de caracol gigante. Rhío suavemente le musita:
̶ Yhuvia, este es tu lugar te espera en cada época de sequía.
Yhuvia, un poco aturdida le pregunta porqué ese asiento es su lugar
Rhío le susurra al oído suavemente:
̶ Eres mi esposa ̶
Pasó el tiempo de sequía y escuchó una voz a lo lejos
̶ ¡ Yhuvia, Yhuvia despierta!. Te vas a perder esta gran tormenta.
Abrió sus ojos, y brillaban diferente a otros días, suspiró tan fuerte que su madre le dijo:
̶ Yhuvia, tu como que estás enamorada ̶, y se río a carcajadas.
̶ Si, estoy enamorada de mi esposo Rhío, y salió corriendo a decírselo al señor de las tormentas.
Yhuvia, ya había entendido que vivía en dos mundos, y que era feliz a pesar de todo, y que cada época debía disfrutar con su familia, aunque no pudieran estar todos juntos, pues eran responsables de que la vida existiera, ya que para eso fueron creados por el Dios del Universo

Yhuvia la princesa de las aguas

Yhuvia la princesa de las aguas

YHUVIA: DIOSA AMAZONA

Yhuvia era una hermosa amazona, sus padres la llamaron así porque nació bajo una fuerte tormenta, desde niña danzaba bajo la lluvia, como si le rindiera culto al Dios del trueno o relámpagos, mientras ella iba a su encuentro. Toda la aldea se protegía en épocas lluviosas.
Desde que, Yhuvia llegó a la tribu Amazonia, la aldea fue próspera, los cultivos se incrementaron, y las cosechas dieron buenos frutos que les permitieron expandirse por toda la zona e incluso poder establecer relaciones comerciales con pueblos vecinos. Para los pobladores del lugar Yhuvia, había sido una bendición divina, por eso decidieron enseñarle todos los misterios de aquellas tierras místicas, que encerraban un gran tesoro del pulmón vegetal más grande de Sudamérica.

Capítulo I
Los Misterios de la Montaña
Con un traje hecho a mano y unos cristales en forma de gotas de agua decoraron su bello vestido, una tiara de flores silvestres adornaban su cabellera, se dirigía como que flotara, no llevaba ningún calzado, pues no los necesitaba en aquel lugar. Aquel camino formaba un túnel vegetal, flores silvestres decoraban las enredaderas, un aroma único podía ser percibido, el susurro del viento parecía hablarle, y la dirigía a aquel misterioso lugar, que le resultaba conocido, aunque era la primera vez que lo veía. No sintió temor alguno, y se dejó llevar, hasta que escuchó una voz firme, pero dulce que le musitó:
̶ Te esperaba Yhuvia. Bienvenida a tu casa ̶
Era un hombre mayor, pero lucía radiante, saludable y sobre todo con mucha energía. Se volvió a dirigir a Yhuvia, explicándole quién era.
̶ Soy el guardián del portal de la montaña, sígueme. ̶
Yhuvia lo siguió, pero lo más asombroso que aquel lugar, sus paredes eran de agua cristalina, al igual que su camino, estaba rodeado de agua, parecía que penetraba a una gran cascada, sin embargo, el agua no la mojaba, aunque la tocara o caminara sobre ella. De pronto, el guardián dio la vuelta hacia ella, y le indicó que espera allí, que ya había llegado al templo, era una montaña de cristales en forma de gotas de aguas, al igual que su vestido. Era realmente asombroso, su corazón latió a prisa, y sintió mucho regocijo de estar allí. En ese instante, ante sus ojos aparece un hombre con un traje dorado con unas líneas que simulaban una tormenta, y le dice:
̶ Acércate, querida hija te estaba esperando
Yhuvia sorprendida, le pregunta:
̶ ¿ por qué me esperaba, y por qué me llama hija? ̶ A lo que aquel hombre, casi como un Dios de los tiempos mitológico le responde:
̶ Eres mi hija, perteneces a este mundo, este lugar es tu hogar.
Yhuvia, sígueme te mostraré de dónde vienes, no temas, no voy hacerte daño. Le imploró el señor de las tormentas.
Yhuvia caminó junto aquel hombre, un poco confundida, pero no le temía, sentía que aquel lugar le era conocido. Sin embargo, no entendía porque si tenía familia, ella vivía en otro lugar distinto y unos padres que cuidan de ella.
En ese momento, unos rayos de luz multicolores, se acercan a ella y escucha una voz suave que le da la bienvenida.
̶ Bienvenida hija mía, ¡ que hermosa estás!
Yhuvia, asombrada por tanta belleza ante sus ojos, le pregunta en forma tímida:
̶ ¿Quién eres?
Soy tu madre Yhuvia, todos me conocen como Arcoiris.
Era una mujer de larga cabellera, que al caminar siete reflejos de colores iluminaban en forma de arco. Yhuvia, aún más confundida pregunta:
¿ si eres mi madre, por qué me abandonaste, y hasta ahora es que te conozco?
La dama Arcoris le explica:
Yhuvia nunca te abandonamos, en cada tormenta allí estaba tu padre, por eso no huías e ibas a su encuentro, luego aparecía yo, y tú me contemplabas, eras la única que podía llegar tan cerca de mí.
Yhuvia, un poco irritada y consternada le dice:
No me refiero a eso, sino ¿por qué vivo con otras personas, a los que considero mis padres?
Interviene el señor de las tormentas.
Yhuvia eres la Princesa de las aguas, debes habitar con los humanos, estar entre ellos, tu presencia no permitiría que ellos mueran de hambre, ni sed, que los ríos no se sequen, que los manatiales no dejen de correr . Tu vida está entre estos dos mundos, por eso eres diferente a todos.
A lo que agrega su madre arcoiris, cada vez que sientas la tormenta, allí estará tu padre, anunciado su llegada, y después de hacer su trabajo allí, podrás acercarte a mí, te podemos escuchar, y puedes sentirnos.

En ese instante, escuchó una voz a lo lejos, que gritaba: ¡Yhuvia, Yhuvia! por favor, despierta. Yhuva abrió sus ojos y allí estaban todos a su alrededor contemplándolas justo al pie de la montaña. Todo había sido un sueño, pensó en silencio.

Biofamilia: un nuevo concepto para la vida en la sociedad del siglo XXI

Biofamilia: un nuevo concepto para la vida en la sociedad del siglo XXI

La sociedad está conformada por familias, por tanto, son ellas las que requieren ser orientadas. Hay muchas familias desorientadas, no encuentran la brújula para enfocar su rumbo, por ello lo necesario de formar personas que ayuden a las familias a encontrar el camino que las lleve a tomar decisiones acertadas.
 La familia como institución básica de la sociedad, es abordada desde diferentes perspectivas disciplinarias debido a su directa vinculación con el despliegue de potencialidades que un ser humano es capaz de lograr en la vida. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Barahona, CEPAL (2006) la define “como una unidad en los estudios demográficos que representa todo un hogar o una parte de éste. Una familia estadística o una familia cendal generalmente se compone de todos los miembros de un hogar emparentados por consanguinidad, adopción o matrimonio” (p.11). Partiendo de la conceptualización, se puede acotar que es la familia la institución básica de la sociedad y esta viene conformada por todos los individuos que en ella cohabitan bajo el mismo techo.

Por tanto, la familia, se ha venido definiendo como un grupo de personas vinculadas y estrechamente conectadas por lazos afectivos, de parentesco y de consanguinidad; estos lazos vienen a ser los factores que la sujetan y la sostienen como entidad o grupo social articulado. Es interesante señalar que los lazos afectivos son tan eficaces como lo son cualquier otro tipo de vínculos; por cuanto estos permiten establecer agrupaciones familiares, al igual que otras formas de configuración, quedando al nivel de parentesco y consanguinidad. Por otro lado, analizando a Alberdi (1995) sobre los nuevos estilos de la sociedad actual, éste plantea que se caracterizan por la diversidad y también por la cohesión y la solidaridad, en la apuesta que hace el individuo por ejercer sus derechos y facultades de elección y decisión para establecer su propia cohabitación.
En el siglo XXI, la familia ha sufrido como institución social cambios que han venido acrecentando y provocando crisis dentro del núcleo familiar, a pesar de los esfuerzos, acciones y políticas en los diferentes países, por lo que la convierte en el punto de quiebre en la fractura social que hoy sigue más latente en el mundo. No obstante, como plantea Yesca (2015) “Los cambios sociales y culturales están obligando a los individuos a buscar alternativas de convivencia que se adapten a las nuevas condiciones establecidas por un orden social alternativo” (p. 37).

Ahora bien, en las sociedades funcionalmente diferenciadas lo que prima son las diferenciaciones promovidas por las especializaciones de operaciones que se asumen por diferentes sistemas sociales, y sabiendo que existe complejidad al realizar un estudio de la familia, entendiendo a esta como la base de toda sociedad. También cabe señalar que, la familia como institución social, sus características están relacionadas directamente con el contexto económico y social que la rodea, haciendo de ella un ente dinámico y cambiante al que se menciona invariablemente cuando se habla de integrar al desarrollo de nuestro país, a sectores marginados de la sociedad. Otro aspecto, que cabe resaltar , es que en cualquier nación se debe implementar políticas sociales que faciliten la convivencia social armónica, facilitando los procesos para que estas logren desempeñar sus funciones acorde con sus sistemas los valores fundamentales que la distinguen como sociedad.
Las familias en el mundo deben adaptarse a los cambios que exige la sociedad actual, y que dependiendo de su naturaleza fundamentada en principios y valores sólidos y su capacidad de resiliencia para vencer cualquier adversidad, le permitirá formar hombres y mujeres con ética y virtudes que lo caractericen “buenos ciudadanos” y prevaleciendo la Biofamilia, concepto que defino como: “la vida en familia en su espiralidad existencial dentro de la sociedad”

NEVADO Y PALOMO: DOS LEALES AMIGOS DEL LIBERTADOR

NEVADO Y PALOMO: DOS LEALES AMIGOS DEL LIBERTADOR

Soy Palomo, el caballo Blanco igual a la nieve de los Páramos, no les contaré mi historia, sino de las proezas de mi amigo: Nevado. Un perro libertador, al igual que todos los que allí luchamos y de su Edecán como bautizaron a Lorenzo Tinjacá los patriotas.
Nevado, era negro, pero sus orejas, cola y lomo eran parecidas a los nevados del páramo y su cuerpo asemejaba las montañas de Moconoque, a 6 kms de la aldea Mucuchíes, de allí que se le de ese nombre a su raza.
Ese día nos gruñó, y casi nos ataca, pero nuestro
amigo Simón, no dejó que le hicieran daño. Solo era un cachorro.
De pronto se escucha, una voz que lo llama ¡Nevado, Nevado déjalos!, son amigos. Era Don Vicente del Pino, el hacendado quien ese día nos dio de comer a todos. Los soldados tomaban chocolate caliente. En eso, entró Nevado y se le acercó receloso a mi amo, quien lo acarició y allí surgió su amistad.
Teníamos que continuar nuestra marcha, y Don Vicente regaló refuerzos, pero a ¿qué no adivinan, quien se vino con nosotros? Si, Nevado. Recuerdo que mi amo le preguntó a Don Vicente ¿qué hago con el perrito? Y allí dijo Lorenzo Tinjacá, yo le cuidaré me uno a ustedes en la lucha, fue así como ese día tuve dos amigos en la lucha por la libertad.
Aquel 10 de junio de 1813, se unió a nuestra tropa Nevado, aunque no era un caballo como yo, debo reconocer que era muy valiente y no temía a los fusiles, ni lanzas de los soldados patriotas.
Fueron muchas aventuras juntos, recuerdo que la Batalla de la Puerta el sangriento realista Boves, hizo prisionero a Tinjacá y a Nevado, pero ellos lograron escapar.
Pasaron varios años, pero un día regresamos a los páramos y entre frailejones y neblina un grito de ¡Viva la Patria! ¡Viva Bolívar! se escuchó, era nada más que Tinjacá, mi amo al verlo se alegró mucho y lo primero que hizo fue preguntar por Nevado, y para sorpresa de todos hizo el silbido con que lo acostumbró a llamar y allí esta emocionado de vernos.
Pero, los campos de Carabobo nos esperaban, para seguir en la lucha libertaria. Y ese 24 de junio de 1821 el ejército patriota venció a los realistas, pero allí también murieron grandes hombres y en Carabobo, Nevado fue asesinado por una lanza, y Tinjacá en tratar de salvarlo fue también herido, cuando llegamos para salvarlos era muy tarde y Tinjacá dijo antes de morir:
¡Mi general, nos mataron a Nevado! Bolívar le entristeció mucho su muerte.

Todo es posible cuando queremos.

Todo es posible cuando queremos.

Sumergido en sus sueños y en llegar a la meta, se dejó llevar por sus deseos y todo aquello que había aprendido durante años. Cada brazada, lo acercaba a ese podio del triunfo, que tanto visualizaba. Sabía que no era fácil, pero tampoco, imposible, pues cuando se traza una meta, sea cual sea, simplemente lo que se debe hacer es esforzarse, luchar para alcanzarla, es decir, todo es ser disciplinado, constante y perseverante. Esto, pensaba aquel nadador paraolímpico, mientras recordaba que, más allá de sus limitaciones, estaban sus sueños, y en especial, el llegar al podio, darle la medalla de oro a su país y escuchar el himno de su tierra natal.Partiendo entonces, de esta proeza arriba descrita, este nadador demuestra, que no hay límites, ni obstáculos, que nosotros mismos no podamos vencer. Solo debemos sumergirnos y conquistar lo que deseamos con toda nuestra esencia. Ahora bien, como lo señala el dicho: querer es poder, es un adagio de la sabiduría popular, el cual invita a repensar en estos tiempos difíciles, a pesar de las dificultades que enfrentamos. Hay que convencerse de que más allá de las barreras, y a veces hasta en peores circunstancias otros las han superado, no se han vencido y luchan por salir adelante e incluso traspasar, sus propias limitaciones físicas, tal como lo demuestra el ejemplo de esta narrativa reflexiva. Se debe tomar en cuenta, que no existen discapacidades, sino las capacidades individuales de cada uno en el cómo afrontamos las dificultades. Hay quienes, teniendo todos los recursos para estudiar, por ejemplo, no lo hacen. Otros teniendo dinero para poder ayudar a otros, tampoco lo hacen, sin embargo, vemos o conocemos casos de personas con pocos recursos, que si lo hacen. Estas afirmaciones, aseveran la postura filosófica y sabia de nuestra cultura popular, cuando alguien expresa querer es poder, a alguien que pone mil excusas para no cumplir con un cometido o una asignación, y esto, nos traslada al nadador paraolímpico. Considerando el título de esta historia, que ha inspirado la imagen, es propicio resaltar un aspecto de gran significado, el cual es cultivar desde temprana edad valores de responsabilidad en el cumplimiento de los deberes en el núcleo familiar. En esa medida, si en una familia con el ejemplo, sus miembros observan y se practica el ser responsables, es muy difícil que, de adulto, sea irresponsable, por cuanto es un valor inculcado desde la génesis familiar. Así vemos familias, donde todos sus miembros son exitosos, con una gran reputación en los contextos donde se desenvuelven e incluso, son referentes a la hora de optar a cargos o trabajos en alguna empresa o compañía.

Querer es poder, es una frase de la sabiduría popular digna de ser considerada para el análisis reflexivo y profundo de la academia, que gracias a esta imagen ha servido de disparador visual para crear esta historia aquí dibujada, presentándola con una connotación filosófica de relevancia y sentido científico sobre el comportamiento humano. Y más aún, en estos tiempos donde el caos amenaza, en donde se han venido suscitando situaciones controversiales, además han emergido fenómenos o multirealidades de un carácter transcomplejo y multiverso, donde las limitaciones se hacen presentes y latentes, por lo que se requiere rescatar pensamientos que inciten o motiven a lograr sus metas.

Sueños

Sueños

Un microrrelato basado en un sueño
¿A dónde vamos cuando morimos?


      Todos en aquella colina, a excepción de Eva, vestían de blanco. Aquellas personas reunidas, tal cual, como si esperaran a alguien. Se percibía mucha paz en aquel lugar, sólo reinaba la calma. Era un paisaje acogedor, caminos de flores, no se veían, ni casas, ni edificios; ¡aunque todos sabían de la existencia de un templo, en el que habitaba el omnipotente! Eva decidió explorar el lugar místico y desconocido para ella, nadie la detuvo e incluso nadie se percató de su presencia en la colina. Era como si todos allí, no eran capaces de verla, ni oírla, aunque ella, tampoco hablaba, solo la voz de su pensamiento escuchaba su conciencia en lo más profundo, y le invitaba a caminar, fue así como siguió un camino nunca visto.   

  Aquel camino inimaginable para ella, a pesar de lo que había recorrido el tiempo parecía infinito, estaba desolado, la vida era inexistente en aquel lugar, solo había flores, pero no las que ella había visto, aquellas eran absolutamente indescriptibles, e incluso sus colores o matices de una belleza celestial. A lo lejos, se contemplaba la forma de una estructura, algo parecido a un castillo, pensó eso, ¡debe ser el templo, del que referían los de la colina! Siguió avanzando, unas escaleras parecían infinitas. Al fin, llegó a un portal no tocó, parecía que alguien le esperaba. Era una mujer, no vestida de blanco, era un color semejante al metal, fue quien la recibió.   

 Eva le contempló, y la figura celestial desvaneció en aquel lugar, ante sus ojos, así como ella cayó en un abismo infinito, nunca más volvió a la colina. No obstante, la imagen onírica quedó grabada en el subconsciente de Eva para poder guardarla en los últimos días de su existencia. Siempre supo que allí iría, cuando partiera de la dimensión terrenal, había recibido un mensaje, y, por tanto, su estadía después de aquel sueño cambió su accionar, dedicándose a preparar a otros para el día de su partida a la colina de los escogidos. 

El Alicanto: ¿Mito o leyenda?

El Alicanto: ¿Mito o leyenda?

El alicanto pertenece a la Región de Atacama, Chile

Esta criatura mitológica vive entre los cerros de minerales y se alimenta de oro y plata, es de enorme tamaño, sus alas metálicas brillan como cual estrella en las noches, un pico encorvado y patas alargadas con grandes garras.

Cazadores de tesoro persiguen sin cesar al Alicanto, sin descanso, con la esperanza de hacer una gran fortuna. Dicen los sabios que el minero que vaya tras del Alicanto, debe ser comedido en sus ambiciones, porque si el ave descubre que es un ambicioso lo llevará al borde del despeñadero, los que se han salvado del encanto del Alicanto, ha sido por plegarias a la Virgen de Punta Negra, quien le enseña la ruta al minero de vuelta a casa.
El Alicanto es un ave nocturna, omnívora, pone dos huevos y pueden ser de oro o plata, dependiendo que mineral ingirió. Tiene el poder de saber las cualidades de un minero, descubre sus intenciones, por eso, si eres muy ambicioso mejor no vayas a buscarlo, porque en peligro te va a poner por tu gran desacato.
Ahora, si eres un buen minero y de buen corazón el Alicanto a un yacimiento te llevará y muy rico serás y la salida también te mostrará.

EL CANGREJO AZUL

EL CANGREJO AZUL

Los cangrejos son crustáceos, pertenecen a la familia Cardisoma guanhumi. El cangrejo azul, es la especie más grande y habitan la región costera de Venezuela.

En tiempos del Cacique Guantar, se cuenta que los aborígenes iban a pescar, y en una oportunidad uno de ellos en medio de sus peticiones a la Diosa de la noche, imploró porque crearan criaturas vivientes que cuidaran del mar.
Fue así como de pronto, aquella noche oscura un destello azul se vio salir de una cueva entre los peñascos y en el cielo una estrella de 5 puntas tocó la criatura. Desde aquella noche en el Valle de Guantar habitaría el cangrejo azul, como un símbolo sagrado para estas tierras, pues se convertirían en los guardianes del mar.

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El viento y las estrellas le dotaron de detectores de luz y sonido, para que puedan salir de la madriguera en búsqueda de alimentos. Por eso una suave brisa anuncia la llegada de la noche, las olas disminuyen su danza y el viento entra en la madriguera para avisarles que pueden salir, sin problema alguno.
Allí está con sus 5 patas, y ese hermoso color azul que da destellos en las noches oscuras, las palmeras dejan caer sus cocos para que puedan degustar su alimento favorito, no es un depredador, es herbívoro, se alimenta de hojas, frutas, y en especial de cocos. Los pobladores lo llaman: Guanhumi.

El cangrejo azul es un símbolo sagrado del Valle de Guantar, de eso no me cabe ninguna duda, sus 5 patas como cual estrella de tierra anuncian que son los Guardianes del Mar.