Justicieros de la noche

Justicieros de la noche

Contemplaba cada mañana desde la ventana aquellas calles desoladas, que también fueron testigos de crímenes, al igual que yo. Todos me señalaban como el culpable, pues decían “era una señal de mala suerte”, y es que todos los asesinatos ocurrían frente a mis ojos esmeraldas en la oscuridad. Mi pelaje azabache se confundía con la noche oscura, y cada día los que morían, lo último que veían eran mis ojos en los que se hundían a través de ellos, aterrorizados gritaban ante lo que creían era el demonio de la muerte. Esa una escena espeluznante.

Esa mañana una hilera de cuervos posaron en el alumbrado eléctrico dándole un matiz más terrorífico a la escena. Empezaron a llegar los curiosos, y la policía. Allí, murmurando de nuevo, que la calle estaba maldita, y señalándome a mí como el demonio de la perversidad, y quien era el que arrastraba a todas aquellas personas a la muerte.

No puedo entender su capacidad de raciocinio, siendo seres humanos pensantes, y estaban llenos de prejuicios y falsas creencias sobre un simple “gato negro” inocente. Ahora se sumaban los cuervos, quienes habían migrado, y solo pasaban por casualidad, pero en fin todo por culpa de unos mitos que sus mentes dibujaban, alejados de la realidad. Entre aquellos cuervos destacaba uno muy sobrio y elegante, al que miré fijamente, y al percatarse frotó fuertemente sus alas como aludiendo su majestuosidad, y solicitando de mi parte una reverencia. Es pues así, como nuestro mundo animal cada uno sabe cuál es su papel. Pero, ¿cómo hacer entender al ser humano, que sus miedos son provocados por ellos mismos? Nosotros los animales simplemente vivimos, y actuamos por instinto.

Aquella noche, vi una hermosa dama, se detuvo un instante, y me miró. La ví, sus ojos mar se anclaron en los míos. Ese día ambos nos conectamos, fue un sentimiento extraño. De pronto, estaba el asesino allí, puesto a pocos pasos de ella, desde mis entrañas salió un maullido aterrador, y una fuerza diabólica que me llevó hacia el pervertido, quien había cometido todos los asesinatos, acabé con su existencia sin pensarlo.

Aquella mañana ella, el cuervo y yo contemplábamos la calle quieta, cómplice, sin rastros de muerte

Este relato está fuera de concurso. Sin embargo, no pude dejar de participar en tan maravillosa edición. Se la dedico a este gran escritor. Me inspiró en el Gato Negro y El cuervo. Espero lo disfruten.

El Espíritu del Halcón

El Espíritu del Halcón


RELATO PARTICIPANTE DE LA:
XXXI EDICIÓN DE CONCURSOS DE RELATOS
EL HALCÓN MALTÉS DE DASHIELL HAMMETT

Esta edición viene enmarcada en el género de novela negra, y el Tintero de Oro nos invita a crear una historia, en donde el personaje sea un detective. Por lo que, aunque mi historia no presenta el lado oscuro del detective, sino por el contrario muestra ese otro lado lleno de misterio del detective. Quizás una realidad, que no es contada, o no se atreve a contarse, pero que todos sabemos es inevitable, escapar del amor. Espero, la disfruten.

Un hombre enigmático, solitario, frío, calculador, y majestuoso en aquel mundo donde la lujuria, la codicia, el engaño, la muerte, y el poder eran los principios que imperaban. Estaba enmarcado en ese cuadro pintoresco de pinceladas sangre, las cuales habían dibujado su historia, cada capítulo de su vida, era una página con trazos amargos, llenos de odio, rencor, pasiones y/o lujurias, que ensombrecían su maldito destino.

A lo lejos le contemplaba, y solo yo sabía su secreto, ese secreto de quien era realmente. Lo conocía desde niño, y esa infancia lo atormentaba, esa etapa le evocaba recuerdos de crímenes, y sangre, los cuales le perseguían. Fue así como decidió convertirse en detective, apodándose Falco. En sus pensamientos se avizoran como cual halcón en el magnánimo cielo azul para ir a cualquier lugar, y solo allí se sentía libre, el rey absoluto.

Ese halcón que era sagrado desde tiempos inmemoriales, y representaba para monarcas de diferentes culturas el Dios de los cielos.

De todos es sabido, que un halcón es el animal más rápido sobre la tierra, y con esas habilidades para la caza, el compararse o identificarse con esta peculiar ave lo harían el detective más temible, en efecto ninguna presa, por más astuta que fuera sería capaz de escapar de sus garras. Por ello alimentó y nutrió su espíritu como el halcón.

La mitología afirma que poseer cualidades de un halcón te llevaría a conducirse por el buen camino, e ir al camino correcto.

Sin embargo, para Falco asumir ese camino le costaría la vida, encontrar su pareja, aquella mujer ideal, también era uno de sus anhelos. Sabía que lo lograría. Quería como todo hombre ser feliz, y tener una verdadera familia, por eso creerse poseer un espíritu de halcón lo conduciría algún día a conseguir el tesoro dorado, o su mayor recompensa “el renacer, y ser un verdadero halcón”.

Por eso, cuando recibió aquella llamada para recuperar el Tótem del Halcón, por parte del Rey de Egipto Dashiell Hammett, no titubeó en tomar el caso.

Viajó kilómetros de distancias, para atrapar los ladrones, quizás era su única oportunidad, su única esperanza para trascender y reivindicarse de aquel pasado turbio. Así que no dudó en ir tras la cacería, que tanto había soñado.

Falco conocía varios idiomas, porque su profesión, así lo ameritaba. Viajar por diferentes partes del mundo, y no poder atrapar a sus presas requerían de muchas habilidades. Esto no fue algo imposible para él, era el mejor de los detectives, se había entrenado en artes marciales, tácticas de combates, y manejo de diferentes armas, razón por la que nadie era su oponente, pudiendo penetrar en cualquier escenario, ya que Falco era el detective más audaz, haciéndole honor a su nombre.

Emprendió la búsqueda, su buen sentido e intuición, y su perspicacia lo llevó pronto a obtener pistas de los que había ultrajado la presilla sagrada. Esta vez, no haría justicia con sus propias manos, para ello se valió de la destreza de la inmovilización y contención, atrapando a todos en una red, sin salida. Fueron ejecutados por el rey, recibiendo una gran recompensa.

Nunca imaginó, que en aquel lugar encontraría a su alma gemela. Aquella que había buscado por años, que solo era capaz de ver en sus sueños. Era una mujer de mirada serena, invitaba a navegar en sus ojos mar. Allí se hundió en ellos, y quedó Falco atrapado para siempre. Dicen que dos halcones vuelan juntos en los ojos de la Diosa Isis, desde aquel día.

PERLA DEL CARIBE

PERLA DEL CARIBE

LA PERLA DEL CARIBE

         Contemplaba con sus ojos esmeraldas aquella fortaleza, la cual no era habitada ni por princesas, ni diosas, sino había sido construida para el dominio y conquista.  Pensó en voz alta, mientras se encontraba en el Castillo San Carlos Borromeo, y supo que desde sus inicios en el siglo XVI se construyó la atarazana o defensa, la cual sirvió como un sistema de trincheras, que la protegían de los piratas buscadores de perlas.

         Soy hija de la Diosa Vijirima, eso cuenta mi abuela. He nacido con el poder de la deidad de los mares del Caribe, y mi deber es proteger las Perlas del Caribe, de todos aquellos que la codician. No conocí a mis padres, fui criada por mis abuelos, y ellos me dijeron que mi padre fue elegido y cautivado por la belleza de mi madre, y se perdió en lo más profundo del Mar Caribe, por eso cada generación existe una elegida, quien viene a lo alto de este castillo, y se posesiona de la Ostra Sagrada, para ser su única dueña, y protectora del tesoro caribeño.

         Esta leyenda forma parte de nuestro pueblo, algunos cuentan que muchos pescadores se han perdido buscando la Ostra Sagrada. Otros dicen que, una melodía producida por un caracol de siete colores los conduce a lo más profundo del mar. Contaba con una narrativa fantasiosa el guía turístico.

         Mientras tanto, yo me había perdido en aquellas olas danzarinas, y fui atrapada por la dulce melodía. Un camino de algas marinas, en aquel hermoso arrecife como cual diamantes brillaban dentro de aquella ostra, caballitos de mar hacían de guardias imperiales custodiando un trono nácar que me daba la bienvenida como la nueva Emperatriz del Mar Caribe. Todo esto parecía un sueño o una historia fantasiosa, pero yo estaba allí, sin poder moverme, y tampoco quería escapar de aquel lugar de ensueño. Siempre desee ser alguien en la vida, ser tratada como una reina, poseer joyas, sirvientes, en fin, ser rica. Así que, si es un sueño, no quiero despertar, además haré justicia a mi pueblo, y protegeré los recursos del mar, pues ahora me pertenecen, soy su dueña. Musitó Sara en aquel lugar mágico.

         Había sido predestinada, y en aquel momento entendió porque sus ancestros habían guardado con tanto recelo aquel collar de ostras, que a simple vista no se veía tan valioso, pero que guardaban un gran misterio en su interior, y una conexión espiritual con aquel lugar sagrado de Punta de Ballena. Nadie puede escapar de su destino, y mucho menos cuando hemos sido elegidos por la deidad marina.

         Un eclipse solar se apoderó del cielo, un oleaje la había arrastrado, los rescatistas la encontraron inconsciente, entró en estado de coma. Nadie pudo contactar a sus familiares, pues no tenía ninguno. Pobre Sara, fue atrapada por el mar decían los pescadores lugareños, mientras otros más sabios decían es la elegida, ella es la Perla del Caribe.

̶  Es heredera de la Diosa Vijirima, sigue vive en cada generación, sigue protegiendo nuestro mar, dijo un viejo indígena, quien había visto el misterioso collar.

̶   ¿ a qué se refiere Don Antonio? Preguntó curioso el guía

̶    Cuando ví por primera vez a esa chica, caminando por la orilla de Punta de Ballena, percibí su poder espiritual, las olas le saludaban y ella bailaba al son de la brisa. Explicó Don Antonio.

̶   Lo cierto, que, si no despierta en un mes, los médicos la desconectarán porque no hay amigos, ni familiares que la cuiden, y eso representa un gasto para el hospital. Dijo preocupado el rescatista que escuchaba la versión de los testigos de aquel accidente lleno de misterio.

̶  No hay de qué preocuparse, si ella decidió quedarse, y no despertar su alma, ¡ya pertenece al mar!. Aseveró con sabiduría Don Antonio.  ̶

         En lo profundo del mar, estaba Sara vestida de un hermoso vestido nácar con perlas incrustadas, una corona que hacía juego con su traje y un cetro con forma de caracol, que brillaba cual arcoiris. Seguía en aquel lugar, sentía que allí pertenecía, por primera vez era feliz, era capaz de entender a todas las especies marinas. Por fin, era aceptada, por primera vez sentía un hogar, aquel hogar que nunca tuvo, desde que perdió a sus padres cuando iban a visitar la Isla de Coche, toda su familia era amantes del mar, todos eran pescadores, y todos cuidaban y cultivaban perlas, pues afirmaban eran las esencias vitales del mar, son ellas las piedras sagradas. Por ello, su ambición no era acabar con ellas, sino de cuidarlas.

         En el hospital estaba el cuerpo de Sara, se veía radiante mientras dormía, seguía inconsciente. No deseaba despertar, los esfuerzos de los médicos eran inútiles, no podían hacer nada por ella. Solo resignarse a aceptar su destino.

         Ese día el sol brilló más que nunca, un arcoiris apareció cerca del hospital, el collar de ostras desapareció del cuello de Sara, algunos dicen que se fue definitivamente, y otros siguen buscando quien robó el collar, aunque las cámaras de seguridad evidencian como una luz cubrió su cuerpo y desapareció, sin dejar rastros.

         Hoy Sara cuida el Mar Caribe, es la elegida de nuestro siglo, aprenderá a valorar el mundo, y que el tesoro más grande no es el oro, ni la plata, sino aquel que nos hace más felices. Una simple ostra puede contener la más bella joya.

Castillo San Carlos Borromeo
Estado

LEYENDA CARAQUEÑA: LA MUJER MULA

Abuela ¿ por qué te pones triste, cuando escuchas que apareció una mujer con aspecto de mula?
Hace muchos años una mujer, visitó a su hija en un restaurant de comida criolla, y quería comer una rica cachapa de queso de mano. Llamó a su hija, pero esta le preguntó:
¿pagarás? yo trabajo como una mula, para ganarme la vida. _ Gritó fuertemente, escuchándose en los cielos.
Aquella mujer salió con vergüenza, pensó que su hija, le haría ese regalo, ese día era su cumpleaños, pero ella lo olvidó. Su ira y egoísmo la cegaron. Afuera del restaurant, la detuvo un anciano y le obsequió una moneda. Pidió regresara al restaurant, pagara y dejara como propina el cambio.
Esa medianoche, se escuchó un relincho y un grito rebuznante en las calles de Caracas, y todos dicen que ronda por el restaurant una mujer con cara de mula, y aparece en la Catedral rezando.
Abuela, la moneda ¿tenía un hechizo?
Si, pero la mujer no lo sabía, y nunca más vio a su hija.
Abuela, fue ella la culpable
Si, mi niña por eso debemos honrar a nuestros padres
Yo nunca, te haría eso abuela, y la abrazó con ternura.

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Queso_de_mano

YHUVIA. TIEMPOS DE SEQUÍA

YHUVIA. TIEMPOS DE SEQUÍA

CAPÍTULO II
Tiempos de Sequía

Aquellos días eran los más tristes para Yhuvia, se sentía con poca energía, y lo único que le alegraba un poco era ir a nadar al río. Allí sentía que el río la abrazaba y le acariciaba su cuerpo. El cantar de los pájaros, el croar de las ranas y el susurro del viento entonaban juntos una hermosa melodía, que invitaba a Yhuvia a cantar, su canto se hacía eco hasta la montaña, alegrando a cada criatura viviente, su canto se convertía en el rocío que les saciaban su sed.
De pronto, escucha una voz que le dice:
̶ Yhuvia, no dejes de cantar tu canto mantiene viva la montaña.
Yhuvia, se encontraba sentada en una roca, en medio del río, preguntó:
̶ ¿quién es, ¿quién está allí? Salga no lo veo
Y de la profundidad del río, se vio un rostro casi humano, de cabellera que simulaban unas algas, quien le respondió:
̶ Soy el Príncipe de los ríos. ¡no temas, por favor!
Yhuvia, un poco asustada y con una voz baja le dijo:
̶ ¿qué haces allá abajo, y cómo puedes hablarme?
El Príncipe de los ríos le explica:
̶ Eres la Princesa de las aguas, ambos pertenecemos a este lugar, sin ti no podría existir, y ambos nos complementamos.
Yhuvia, confundida le interroga:
̶ ¿ sin mí no podría existir?
̶ Si Yhuvia, tu alimentas las aguas de las montañas, eres quien permite que no desaparezcan. ¡eres vital para todos!
Yhuvia, exclama en voz alta:
̶ ¡ oh no, estoy soñando otra vez!
El Príncipe de los ríos le aclara:
̶ ¡ Yhuvia, no estás soñando!
Yhuvia, trata de levantarse, pero el Príncipe de los ríos la sujeta fuertemente, y cae a sus aguas. El Príncipe de los ríos, le pide disculpas por lo brusco y le dice:
̶ ¡ Yhuvia, eres muy hermosa! Pertenecemos al mismo mundo, la única diferencia que yo no puedo convivir con humanos, pero tu puedes recorrer todo nuestro mundo, quiero que me acompañes. No temas ̶
Y en ese momento, ambos entraron al portal de las aguas.
Yhuvia, se sentía tan feliz en aquel lugar, una tracción inexplicable le transmitía Rhío, ese era su nombre. Peces de todos los colores, un camino de algas multicolores la conducían a un hermoso conglomerado de rocas cubiertas de musgos y flores acuáticas. De pronto escucha cuando Rhío le dice:
̶ ¡ Yhuvia, hemos llegado!
Aquello parecía un trono imperial, y estaban dos asientos semejantes a caparazones de caracol gigante. Rhío suavemente le musita:
̶ Yhuvia, este es tu lugar te espera en cada época de sequía.
Yhuvia, un poco aturdida le pregunta porqué ese asiento es su lugar
Rhío le susurra al oído suavemente:
̶ Eres mi esposa ̶
Pasó el tiempo de sequía y escuchó una voz a lo lejos
̶ ¡ Yhuvia, Yhuvia despierta!. Te vas a perder esta gran tormenta.
Abrió sus ojos, y brillaban diferente a otros días, suspiró tan fuerte que su madre le dijo:
̶ Yhuvia, tu como que estás enamorada ̶, y se río a carcajadas.
̶ Si, estoy enamorada de mi esposo Rhío, y salió corriendo a decírselo al señor de las tormentas.
Yhuvia, ya había entendido que vivía en dos mundos, y que era feliz a pesar de todo, y que cada época debía disfrutar con su familia, aunque no pudieran estar todos juntos, pues eran responsables de que la vida existiera, ya que para eso fueron creados por el Dios del Universo

Yhuvia la princesa de las aguas

Yhuvia la princesa de las aguas

YHUVIA: DIOSA AMAZONA

Yhuvia era una hermosa amazona, sus padres la llamaron así porque nació bajo una fuerte tormenta, desde niña danzaba bajo la lluvia, como si le rindiera culto al Dios del trueno o relámpagos, mientras ella iba a su encuentro. Toda la aldea se protegía en épocas lluviosas.
Desde que, Yhuvia llegó a la tribu Amazonia, la aldea fue próspera, los cultivos se incrementaron, y las cosechas dieron buenos frutos que les permitieron expandirse por toda la zona e incluso poder establecer relaciones comerciales con pueblos vecinos. Para los pobladores del lugar Yhuvia, había sido una bendición divina, por eso decidieron enseñarle todos los misterios de aquellas tierras místicas, que encerraban un gran tesoro del pulmón vegetal más grande de Sudamérica.

Capítulo I
Los Misterios de la Montaña
Con un traje hecho a mano y unos cristales en forma de gotas de agua decoraron su bello vestido, una tiara de flores silvestres adornaban su cabellera, se dirigía como que flotara, no llevaba ningún calzado, pues no los necesitaba en aquel lugar. Aquel camino formaba un túnel vegetal, flores silvestres decoraban las enredaderas, un aroma único podía ser percibido, el susurro del viento parecía hablarle, y la dirigía a aquel misterioso lugar, que le resultaba conocido, aunque era la primera vez que lo veía. No sintió temor alguno, y se dejó llevar, hasta que escuchó una voz firme, pero dulce que le musitó:
̶ Te esperaba Yhuvia. Bienvenida a tu casa ̶
Era un hombre mayor, pero lucía radiante, saludable y sobre todo con mucha energía. Se volvió a dirigir a Yhuvia, explicándole quién era.
̶ Soy el guardián del portal de la montaña, sígueme. ̶
Yhuvia lo siguió, pero lo más asombroso que aquel lugar, sus paredes eran de agua cristalina, al igual que su camino, estaba rodeado de agua, parecía que penetraba a una gran cascada, sin embargo, el agua no la mojaba, aunque la tocara o caminara sobre ella. De pronto, el guardián dio la vuelta hacia ella, y le indicó que espera allí, que ya había llegado al templo, era una montaña de cristales en forma de gotas de aguas, al igual que su vestido. Era realmente asombroso, su corazón latió a prisa, y sintió mucho regocijo de estar allí. En ese instante, ante sus ojos aparece un hombre con un traje dorado con unas líneas que simulaban una tormenta, y le dice:
̶ Acércate, querida hija te estaba esperando
Yhuvia sorprendida, le pregunta:
̶ ¿ por qué me esperaba, y por qué me llama hija? ̶ A lo que aquel hombre, casi como un Dios de los tiempos mitológico le responde:
̶ Eres mi hija, perteneces a este mundo, este lugar es tu hogar.
Yhuvia, sígueme te mostraré de dónde vienes, no temas, no voy hacerte daño. Le imploró el señor de las tormentas.
Yhuvia caminó junto aquel hombre, un poco confundida, pero no le temía, sentía que aquel lugar le era conocido. Sin embargo, no entendía porque si tenía familia, ella vivía en otro lugar distinto y unos padres que cuidan de ella.
En ese momento, unos rayos de luz multicolores, se acercan a ella y escucha una voz suave que le da la bienvenida.
̶ Bienvenida hija mía, ¡ que hermosa estás!
Yhuvia, asombrada por tanta belleza ante sus ojos, le pregunta en forma tímida:
̶ ¿Quién eres?
Soy tu madre Yhuvia, todos me conocen como Arcoiris.
Era una mujer de larga cabellera, que al caminar siete reflejos de colores iluminaban en forma de arco. Yhuvia, aún más confundida pregunta:
¿ si eres mi madre, por qué me abandonaste, y hasta ahora es que te conozco?
La dama Arcoris le explica:
Yhuvia nunca te abandonamos, en cada tormenta allí estaba tu padre, por eso no huías e ibas a su encuentro, luego aparecía yo, y tú me contemplabas, eras la única que podía llegar tan cerca de mí.
Yhuvia, un poco irritada y consternada le dice:
No me refiero a eso, sino ¿por qué vivo con otras personas, a los que considero mis padres?
Interviene el señor de las tormentas.
Yhuvia eres la Princesa de las aguas, debes habitar con los humanos, estar entre ellos, tu presencia no permitiría que ellos mueran de hambre, ni sed, que los ríos no se sequen, que los manatiales no dejen de correr . Tu vida está entre estos dos mundos, por eso eres diferente a todos.
A lo que agrega su madre arcoiris, cada vez que sientas la tormenta, allí estará tu padre, anunciado su llegada, y después de hacer su trabajo allí, podrás acercarte a mí, te podemos escuchar, y puedes sentirnos.

En ese instante, escuchó una voz a lo lejos, que gritaba: ¡Yhuvia, Yhuvia! por favor, despierta. Yhuva abrió sus ojos y allí estaban todos a su alrededor contemplándolas justo al pie de la montaña. Todo había sido un sueño, pensó en silencio.

EL PODER DE SOPHIA

EL PODER DE SOPHIA

A la familia virtual del Tintero del Oro, quiero agradecer todo el aprendizaje, que desde el año 2020 tengo con todos ustedes. Quizás, no tan presente como quisiera, por las limitaciones de conectividad e interferencias, pero que lo poco que compartimos me llena enormemente: Gracias a todos, porque soy lo que han hecho de mí, mis maestros, y así los considero a cada uno de ustedes, dándome ánimos en mis intentos de ser escritora, y lo soy a mi manera.

         Esta última edición del año 2021 dedicada a la obra clásica de la Literatura Infantil Matilda de Roald Dahl, ha sido el mejor regalo que el Tintero me haya dado, pues amo escribir para los niños, para los jóvenes y más aún desde la mirada de los niños, por mi condición de maestra. Por ello, cada vez que escribo un relato, aprendo y vuelvo a ser niña, más aún en víspera de mi cumpleaños el 29 de junio, donde arribaré a 55 años.

         Esta XXVII Edición me permito hacer esta introducción, y que ya la había escrito y tenía en borrador, pero entre tantas ocupaciones, ya hoy le doy su espacio. Espero lo disfruten, porque ese el mejor de los premios para cualquiera que escribe, que sus relatos sean de agrado y nutran nuestro espíritu. En mi caso, satisfecha de lo que me hizo recrear Dahl.

         Les presento mi relato cuya protagonista es una niña llamada: Sophia. Requisito único para participar en esta edición.

EL PODER DE SOPHIA

  • EL ORÍGEN DEL PODER

            Mi poder viene desde mi gestación, recuerdo como fui creciendo dentro de mi madre. Aprendí a desarrollar habilidades ante cualquier amenaza, convertí todas las energías negativas o tóxicas del exterior en cosas positivas. Este poder lo aprendí de mi madre Matilda, quien fue mi maestra en la medida que fui creciendo en su vientre, me explicaba como incrementar este poder, el cual solo pertenecía y era auténtico en los que creían verdaderamente en su esencia. No se transmitía, ni mucho menos se heredaba, simplemente fluía con plena libertad, en la medida que conocía la función de todo aquel mundo físico.

  • MI MUNDO MÁGICO

            Pertenecía a un mundo multicolor, donde todo era mágico, aire puro, flores exóticas, y de belleza inigualable, ¡ese, era mi mundo! Hasta aquel fatídico día, cuando la Reina de la Oscuridad, por su codicia, nos encerró a todos sus súbditos en una burbuja de cristal, de la cual ninguno podría salir, y en la que viviríamos allí por el resto de nuestras vidas, porque si salíamos de aquella burbuja dejaríamos de existir. Aquel hechizo era mortal, y solo dio dos alternativas: “vivir para siempre en la burbuja de cristal” o “salir y desaparecer para siempre”. Aunque, algunos expresaron, que era peor vivir encerrados por el resto de la vida. Era nuestra elección vivir o morir.

  • TODO ES CUESTIÓN DE PERSPECTIVA

            Para darle vida a mi mundo, reuní a unos niños de mi misma edad, y les invité a explorar nuestro nuevo mundo, a conocerlo, a aprender a percibirlo a sentirlo, a disfrutar de sus paisajes, ya que a los adultos se les hacía más hostil. Ellos no estaban acostumbrados a ese modo de vida, al que habían sido obligados a vivir, su desesperación fue tal que algunos decidieron acabar con su existencia. La reina había dicho: “todo el que desee salir, solo debe pensarlo, y de esa manera saldrán de la burbuja, pero solo encontraran la muerte, y nunca más volverán a ver a su familia”. Esa frase lo decía todo, no debíamos pensar en escapar de la burbuja, teníamos que aprender a vivir en ella. Y así lo hicimos todos los niños.

  • PENSEMOS EN POSITIVO

            Mi madre Matilda, me lo decía muy a menudo: “piensa en positivo, y será feliz”, y hasta el último día de su existencia, me lo advirtió. Sé que está conmigo, porque pienso en ella, en todo lo que me enseñó. Por eso, cuando la Reina de la Oscuridad mencionó la escapatoria del hechizo, pensé en mi madre, entonces, en efecto todo depende de nuestros pensamientos e imaginación, y fue así como iniciamos la metamorfosis de aquel lugar, desde aquel día, les indiqué a mis coterráneos, cada uno con su fuerza desee algo de corazón, y aparecerá ante nuestros ojos, y si les advertí que jamás desearíamos salir de la burbuja, que si era nuestro destino, debíamos aceptarlo, que teníamos que aprender a vivir mejor, coexistir  todos en armonía.

            Fue así como tomó vida nuestro nuevo mundo. Empezaron a aparecer cascadas, lagos con hermosos cisnes y aves exóticas de plumajes multicolores. Aquello era realmente un mundo mágico. Todos los adultos pensaban que era la Reina de la Oscuridad que nos daban ese regalo, pero no era así, fuimos los niños de la burbuja, los que dibujamos nuestro propio mundo con la paleta de nuestra imaginación.

  • EL SECRETO DE LA MAGIA

            Si cada uno de nosotros, nos aceptáramos tal como somos, sin prejuicios o empeñarnos en ser incluidos en otro habita diferente al nuestro, nunca seremos felices, para ser feliz, solo tenemos que disfrutar plenamente lo que somos. El lugar donde nacemos, no necesariamente será donde vamos a vivir por siempre. Es un ciclo, lleno de incertidumbre, pero también de ilusiones y esperanza. Todo lo que he aprendido a mi corta edad, es gracias al mundo que me tocó vivir, los libros que leí me ayudaron a adquirir saberes que nunca hubiese aprendido, sino exploro, sino indago o investigo. Mientras, otros deseaban un helado o barra de chocolate, yo solo deseaba una obra clásica de la literatura universal. Esa soy yo Sophia, que en griego significa sabiduría. MI madre me llamó así, porque decía que ser sabios, nos evitaba tener muchos problemas en la vida, y que este era el verdadero secreto del arte de la magia: “Buscar el saber, donde quiere que se encuentre”

            Ahora bien, todos se preguntarán si Sophia, pero ¿qué pasó con el hechizo? ¿lograron salir de allí? Pues sí, les tengo una buena noticia. Con nuestros pensamientos positivos logramos que aquella burbuja se desvaneciera, todo nuestro nuevo mundo fue tomando poder expandiéndose por todo el reino, la luz fue abriendo la burbuja hasta destruir por completo, nunca nos percatamos que eso estaba ocurriendo, no fue algo visible, ni mucho menos perceptible, aquellas partículas se desintegraban en la medida que aprendíamos a vivir en su mundo. Allí comprendí que el hechizo se rompía, si solo éramos felices en lo que nos tocó vivir, disfrutar a pesar de la adversidad, pero también aceptar con resignación las realidades tristes.

            Con respecto, a la Reina de la Oscuridad, su codicia, egoísmo y maldad la postraron en una cama, quedando sin habla, y lo más triste sola. Nunca más supe de ella, nuestro mundo recuperó su esencia. Dibujemos un mundo de color en nuestras vidas, y seremos un planeta feliz.

XVII EDICIÓN (Diciembre 2019) Extraños en un tren de Patricia Highsmith. Tercera Temporada El Tintero de Oro

XVII EDICIÓN (Diciembre 2019) Extraños en un tren de Patricia Highsmith. Tercera Temporada El Tintero de Oro

LA PLUMA ASESINA

Autora Raquel Peña

Emily

Caricuao

1 octubre de 2019

Suena la alarma de su móvil a las 4:00 a.m., como siempre, aunque ya por la costumbre Emily se despertaba antes de que ésta sonara. Pone a hervir el agua para tomar su café y mientras se cuela, se cepilla los dientes y se da una breve ducha.

Luego se dispone a desayunar su pan tostado con queso amarillo, jamón de pavo y su café con leche, aunque en otras ocasiones prefería arepa con queso guayanés y aguacate cuando era temporada.

Es Emily una provinciana sencilla, que se mudó a la capital venezolana a volar hacia un sueño de adolescente. Llegó a Caricuao específicamente cuando sus padres murieron. Era hija única y su familia más cercana había emigrado, por tanto, había quedado sola y sin ataduras.

Caracas es catalogada como una de las ciudades más peligrosas de Latinoamérica, aunque esto último era lo que le llamaba más la atención. Las novelas policíacas eran sus preferidas, de hecho, cargaba con un gran tesoro un libro de Patricia Highsmith titulado Extraños en un Tren, que, por cierto, fue un regalo de cumpleaños de su padre.

Emily soñaba con escribir una novela parecida a la de Highsmith.  Eso fue lo que la llevó a Caracas, porque estaba segura de que allí tendría el material necesario para hacer su gran obra literaria y así ser famosa algún día.

Estación de Caricuao

  1 de diciembre de 2019

Cada mañana, Emily iba a la estación de Caricuao a la misma hora, 5:30 a.m. y allí lo veía: con su maletín negro de cuero, traje ejecutivo impecable azul marino y camisa blanca con corbata del mismo color del traje. Era su uniforme de policía criminalístico, de eso no le cabía ninguna duda.

Se le veía alto, debía medir 1.80 m., tez morena y unos ojos verdes que llamaban la atención, pero él solo cruzaba miradas y les sonreía con respeto. A pesar de que viajaban a diario durante aquellos tres meses, nunca habían coincidido en sentarse juntos; aquella multitud que salía a trabajar no permitía descuido alguno.

Emily no estaba muy acostumbrada a viajar en tren, aunque ella era la única que lo llamaba así, porque realmente era un metro, ya que éste solo transportaba pasajeros y no llevaba cargas.  Eso se lo recalcaron muchas veces: “esto no es un tren, es un metro” le decían los caraqueños en torno burlón. Lo que aquellos capitalinos no sabían, es que ella se refería al tren de su novela.

—Señorita, no les haga caso. Venga siéntese acá, le cedo mi puesto. —dijo su hombre favorito.

—Gracias joven, muy amable. Me permite llevarle su maletín— respondió Emily, con la voz entrecortada y un poco sorprendida.

—De nada, no se preocupe, pero no puedo darle mi maletín, es muy pesado— Aclaró muy galante.

—Me llamo Emily y soy nueva en la ciudad.

Se escucharon risas alrededor, y alguien dijo:

—Ya, de eso nos dimos cuenta hace rato. Debes ser una salvaje campesina.

—Por favor, señores, ustedes son de la capital y son los que parecen salvajes hablando de esa manera, deben tener una mejor conducta.  —Girándose hacía Emily le dijo —Yo me llamo Héctor.

—No te preocupes Héctor, estoy acostumbrada a esos comportamientos, vengo del llano y escuchaba bramidos y mugidos siempre— responde Emily en un tono burlón y con una sonrisa pícara.

De pronto se escucha: “Estación Las Adjuntas” avisando a los pasajeros de que ya han llegado.

Los Teques

Emily había logrado contactar con un agente editorial en Los Teques capital Mirandina y esa era la razón por la que cada día debía subir a su tren para llegar a tiempo a su entrenamiento como escritora profesional. Ese día fue grandioso: el agente le comunicó a Emily que había conseguido una cita con una Editorial Española llamada Tintero de Oro y que publicaría su primer libro, que preparara sus mejores letras y un nombre para su propuesta literaria.

Estación Las Adjuntas

Emily estaba esperando su tren de regreso y sacó su libro de Extraños en un Tren. De pronto, escuchó a alguien que le susurró “¿te acompaño Emily?”. Del susto se le cayó el libro, no esperaba encontrarse con Héctor en ese momento.

—Que tonta, disculpa —musitó Emily mientras se inclinaba a tomar su libro, pero Héctor fue más rápido que ella.

Mirándola a los ojos se lo devolvió rozando sus dedos con los suyos por un instante.

—Emily, para ser del llano, tus manos son muy suaves— le dijo sonriendo Héctor.

En eso llega el tren, ambos suben y se sientan juntos por primera vez. Durante el trayecto se contaron un poco sus vidas. Ya no era un extraño para Emily y por quien ella se sentía atraída. Emily le habló de que quería ser escritora de novelas policíacas.

Justo cuando Héctor iba a decirle algo, avisaron de que habían llegado a la Estación de Caricuao. Ambos bajaron y se despidieron con un “¡hasta mañana!” tras lo que Héctor le dijo: “tengo el título perfecto para tu historia: La Pluma Asesina «.

NORMAS

El relato deberá contar con, al menos, uno de estos requisitos:Policíaco o de género negro. Que se mencione con sentido la novela Extraños en un tren o la autora, Patricia Highsmith y que la acción transcurra en un tren. Extensión: Máximo 900 palabras.

Mi relato 844 según https://www.contadordepalabras.com/

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