PERLA DEL CARIBE

PERLA DEL CARIBE

LA PERLA DEL CARIBE

         Contemplaba con sus ojos esmeraldas aquella fortaleza, la cual no era habitada ni por princesas, ni diosas, sino había sido construida para el dominio y conquista.  Pensó en voz alta, mientras se encontraba en el Castillo San Carlos Borromeo, y supo que desde sus inicios en el siglo XVI se construyó la atarazana o defensa, la cual sirvió como un sistema de trincheras, que la protegían de los piratas buscadores de perlas.

         Soy hija de la Diosa Vijirima, eso cuenta mi abuela. He nacido con el poder de la deidad de los mares del Caribe, y mi deber es proteger las Perlas del Caribe, de todos aquellos que la codician. No conocí a mis padres, fui criada por mis abuelos, y ellos me dijeron que mi padre fue elegido y cautivado por la belleza de mi madre, y se perdió en lo más profundo del Mar Caribe, por eso cada generación existe una elegida, quien viene a lo alto de este castillo, y se posesiona de la Ostra Sagrada, para ser su única dueña, y protectora del tesoro caribeño.

         Esta leyenda forma parte de nuestro pueblo, algunos cuentan que muchos pescadores se han perdido buscando la Ostra Sagrada. Otros dicen que, una melodía producida por un caracol de siete colores los conduce a lo más profundo del mar. Contaba con una narrativa fantasiosa el guía turístico.

         Mientras tanto, yo me había perdido en aquellas olas danzarinas, y fui atrapada por la dulce melodía. Un camino de algas marinas, en aquel hermoso arrecife como cual diamantes brillaban dentro de aquella ostra, caballitos de mar hacían de guardias imperiales custodiando un trono nácar que me daba la bienvenida como la nueva Emperatriz del Mar Caribe. Todo esto parecía un sueño o una historia fantasiosa, pero yo estaba allí, sin poder moverme, y tampoco quería escapar de aquel lugar de ensueño. Siempre desee ser alguien en la vida, ser tratada como una reina, poseer joyas, sirvientes, en fin, ser rica. Así que, si es un sueño, no quiero despertar, además haré justicia a mi pueblo, y protegeré los recursos del mar, pues ahora me pertenecen, soy su dueña. Musitó Sara en aquel lugar mágico.

         Había sido predestinada, y en aquel momento entendió porque sus ancestros habían guardado con tanto recelo aquel collar de ostras, que a simple vista no se veía tan valioso, pero que guardaban un gran misterio en su interior, y una conexión espiritual con aquel lugar sagrado de Punta de Ballena. Nadie puede escapar de su destino, y mucho menos cuando hemos sido elegidos por la deidad marina.

         Un eclipse solar se apoderó del cielo, un oleaje la había arrastrado, los rescatistas la encontraron inconsciente, entró en estado de coma. Nadie pudo contactar a sus familiares, pues no tenía ninguno. Pobre Sara, fue atrapada por el mar decían los pescadores lugareños, mientras otros más sabios decían es la elegida, ella es la Perla del Caribe.

̶  Es heredera de la Diosa Vijirima, sigue vive en cada generación, sigue protegiendo nuestro mar, dijo un viejo indígena, quien había visto el misterioso collar.

̶   ¿ a qué se refiere Don Antonio? Preguntó curioso el guía

̶    Cuando ví por primera vez a esa chica, caminando por la orilla de Punta de Ballena, percibí su poder espiritual, las olas le saludaban y ella bailaba al son de la brisa. Explicó Don Antonio.

̶   Lo cierto, que, si no despierta en un mes, los médicos la desconectarán porque no hay amigos, ni familiares que la cuiden, y eso representa un gasto para el hospital. Dijo preocupado el rescatista que escuchaba la versión de los testigos de aquel accidente lleno de misterio.

̶  No hay de qué preocuparse, si ella decidió quedarse, y no despertar su alma, ¡ya pertenece al mar!. Aseveró con sabiduría Don Antonio.  ̶

         En lo profundo del mar, estaba Sara vestida de un hermoso vestido nácar con perlas incrustadas, una corona que hacía juego con su traje y un cetro con forma de caracol, que brillaba cual arcoiris. Seguía en aquel lugar, sentía que allí pertenecía, por primera vez era feliz, era capaz de entender a todas las especies marinas. Por fin, era aceptada, por primera vez sentía un hogar, aquel hogar que nunca tuvo, desde que perdió a sus padres cuando iban a visitar la Isla de Coche, toda su familia era amantes del mar, todos eran pescadores, y todos cuidaban y cultivaban perlas, pues afirmaban eran las esencias vitales del mar, son ellas las piedras sagradas. Por ello, su ambición no era acabar con ellas, sino de cuidarlas.

         En el hospital estaba el cuerpo de Sara, se veía radiante mientras dormía, seguía inconsciente. No deseaba despertar, los esfuerzos de los médicos eran inútiles, no podían hacer nada por ella. Solo resignarse a aceptar su destino.

         Ese día el sol brilló más que nunca, un arcoiris apareció cerca del hospital, el collar de ostras desapareció del cuello de Sara, algunos dicen que se fue definitivamente, y otros siguen buscando quien robó el collar, aunque las cámaras de seguridad evidencian como una luz cubrió su cuerpo y desapareció, sin dejar rastros.

         Hoy Sara cuida el Mar Caribe, es la elegida de nuestro siglo, aprenderá a valorar el mundo, y que el tesoro más grande no es el oro, ni la plata, sino aquel que nos hace más felices. Una simple ostra puede contener la más bella joya.

Castillo San Carlos Borromeo
UN DESEO DE NAVIDAD

UN DESEO DE NAVIDAD

https://concursoeltinterodeoro.blogspot.com/2021/12/concursoderelatoscuentodenavidad.html

Hoy les traigo un cuento de Navidad en el Concurso de Relatos XXIX Edición: Cuento de Navidad de Charles Dickens
Tintero de Oro

Este cuento me inspiro en una pregunta: ¿qué pasaría si se viajara al pasado en tiempos de prehistoria, y se llevara la Navidad? Espero lo disfruten.
A toda la Familia del Tintero de Oro les deseo una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo 2022 y que la Estrella de Belén ilumine el horizonte de todos nosotros. Abrazos virtuales.

Charles había nacido con el talento de poder viajar en el tiempo, desde niño al dormirse como cual argonauta navegaba por el cosmo conociendo ese mundo maravilloso llamado: Universo. Decía que sería astrónomo cuando se hiciera adulto a cada un de sus maestros, que lo interrogaban sobre sus interese profesionales.
Cada cumpleaños, su deseo era encontrar la Estrella de Belén, tenía que cumplir la promesa a un niño que conoció en uno de sus viajes, pero para cumplirlo debía encontrar tan preciada estrella, la cual tenía como propósito anunciar el nacimiento de buenas noticias, y el lugar donde ella iluminara sería sagrado, libre de egoísmo, lleno de paz y amor de todos los que allí habitaran.
Charles quería cumplir el deseo de navidad, de ese niño que lo salvó de ser devorado por un dinosaurio salvaje cuando llegó a la prehistoria por error, y aunque sabía que no podría cambiar la historia, solo quería que, aunque fuese por un día su amigo pudiera disfrutar del evento universal más importante de la historia, y que él por nacer en un tiempo distinto no pudo compartir con sus padres y hermanos. Aquella época la sobrevivencia era lo único que imperaba, y como juguetes tenían objetos de piedras o elaborados con troncos de madera. Su único fin era alimentarse para subsistir.
Faltaba poco para navidad y Charles le había prometido encontrar la Estrella de Belén, y que pudiera tener la dicha de conocer una parte de la historia de la Navidad, que aquel niño nunca conoció. Esa noche Charles imploró al cielo encontrar la Estrella. Sintió una fuerza extraña que lo llevaba a un lugar inimaginable y allí estaba ella radiante, y para su sorpresa le habló:

̶ Charles, te estaba esperando. Me he conmovido con tu deseo. Te acompañaré y llevaré mi luz a esa época.
̶ Se dice que para cambiar el presente y mejorar el futuro, debemos volver al pasado ̶ Respondió Charles.
̶ Así es mi estimado Charles. Las estrellas hemos sido creadas ante que los hombres, por tanto, si de mi depende influir un poco para cambiar el presente y mejorar el futuro, te apoyaré en viajar al pasado. ̶

Y fue así como Charles llevó la Estrella de Belén a los cielos de aquellas tierras donde Dinosaurios, animales salvajes, hombres y mujeres no conocían de normas y reglas sociales, donde las casas eran cuevas, no existían edificios, ni carros, ni trenes, ni aviones, ni barcos. Y para cocinar o darse calor usaban fogatas con troncos para hacer fuegos. Sus ropas elaboradas con pieles de animales para resguardarse del frío.
Aquel 25 de diciembre, la navidad llegó a la prehistoria gracias al deseo de Charles. Las estrellas se posaron en los árboles, juguetes que nunca habían visto aparecieron en las cuevas y los rostros de aquellos niños se iluminaron y una paz se adueñó del lugar. Todos asombrados de ver como la magia se apoderó del lugar agradecieron a la Estrella de Belén por un día único en su vida. Mientras tanto, Charles en su tiempo contemplaba el hermoso cielo estrellado, con una gran sonrisa y feliz por haber cumplido su deseo de navidad.

Estado

LEYENDA CARAQUEÑA: LA MUJER MULA

Abuela ¿ por qué te pones triste, cuando escuchas que apareció una mujer con aspecto de mula?
Hace muchos años una mujer, visitó a su hija en un restaurant de comida criolla, y quería comer una rica cachapa de queso de mano. Llamó a su hija, pero esta le preguntó:
¿pagarás? yo trabajo como una mula, para ganarme la vida. _ Gritó fuertemente, escuchándose en los cielos.
Aquella mujer salió con vergüenza, pensó que su hija, le haría ese regalo, ese día era su cumpleaños, pero ella lo olvidó. Su ira y egoísmo la cegaron. Afuera del restaurant, la detuvo un anciano y le obsequió una moneda. Pidió regresara al restaurant, pagara y dejara como propina el cambio.
Esa medianoche, se escuchó un relincho y un grito rebuznante en las calles de Caracas, y todos dicen que ronda por el restaurant una mujer con cara de mula, y aparece en la Catedral rezando.
Abuela, la moneda ¿tenía un hechizo?
Si, pero la mujer no lo sabía, y nunca más vio a su hija.
Abuela, fue ella la culpable
Si, mi niña por eso debemos honrar a nuestros padres
Yo nunca, te haría eso abuela, y la abrazó con ternura.

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Queso_de_mano

SUJETO SOCIAL COGNOSCENTE

SUJETO SOCIAL COGNOSCENTE

Sujeto social cognoscente y su sensibilidad en su cotidianidad.

El sujeto social cognoscente bajo una visión transepistemológica y sensible debe asumir su papel y llevar a cabo una verdadera Biometamorfosis (Peña, 2019), por cuanto es en su accionar que puede y es capaz de transformar su propia historia. Pero, tal transformación no se logra, si esta “sociedad, determinada fundamentalmente por procesos de producción y reproducción de la vida material, que a su vez determinan la reproducción de sus ideas, representaciones, valores”, tal como lo expresa (Marcuse, 1979, p. 49), es propicio que se apropie de aquellas vivencias que le permitan la posibilidad del cambio, para que de esta manera sea posible la biometamorfosis social.

Por otro lado, es de suma relevancia que las sociedades despierten su sensibilidad ante los fenómenos que se le presentan, que aprenda a vivir en armonía en esa interacción que ejerce constantemente en la cotidianidad. El hombre común lleva una carga de vivencias a cuestas y su yo, que no le alejan de la verdad, por tanto, ese conocimiento le va a permitir enfrentar los fenómenos, si es un sujeto sensible con lo que sucede en su entorno, que pueda comprender que esas vivencias, son aprendizaje y, por tanto, su accionar va dirigir la brújula epistémica hacia la dirección correcta en la gestión de su propio conocimiento.

En la medida que despertemos nuestros sentidos, podremos ver las multirealidades de los fenómenos, que se nos develan ante ellos, y tomar así conciencia plena, en la espiralidad existencial. Vivimos tiempos de caos, desorden e incertidumbre, pero solo el individuo como sujeto social cognoscente, quien pertenece a ese colectivo con sus vivencias, y una nueva sensibilidad, ante los nuevos fenómenos que emergen en su cotidianidad, y que prevalezcan ojos que puedan captar esa realidad nítida, clara ante él, y que sea capaz mediante una reducción eliminar toda borrosidad de todo lo que percibe, y lo conduzca a la verdad.

EPÍSTEME DEL PENSAMIENTO COLECTIVO
¿Son tiempos de caos en las sociedades contemporáneas?

¿Son tiempos de caos en las sociedades contemporáneas?

Teoría Del Caos (1960): ¿ por un vicio se puede perder una nación?
La teoría del caos inicialmente se ideó de cara a explicar la existencia de divergencias en los resultados de la aplicación de modelos matemáticos, meteorológicos o astrológicos. Sin embargo, dicha teoría es aplicable a una gran cantidad de disciplinas, incluyendo las vinculadas a las ciencias de la salud y las ciencias sociales. Una de las disciplinas científicas en las que dicha teoría tiene cierta aplicabilidad es la psicología.
Las nuevas ciencias del caos y la complejidad tratan de establecer una teoría unificada de los sistemas no lineales, y reclaman ser tan trascendentes como la mecánica de Newton, la evolución de Darwin o la relatividad de Einstein. Buscan una teoría unificada de los sistemas complejos de adaptación basada en técnicas matemáticas como las involucradas en los algoritmos genéticos y digitales. Así lo señala Peat (1999):
(…) el término científico «caos» se refiere a una interconexión subyacente que se manifiesta en acontecimientos aparentemente aleatorios. La ciencia del caos se centra en los modelos ocultos, en los matices, en la «sensibilidad» de las cosas y en la reglas sobre cómo lo impredecible conduce a lo nuevo (…) La cultura científica que desde hace cien años nos domina cada vez con mayor intensidad –algunos dirían que incluso somos sus prisioneros– ve el mundo en términos de análisis, cuantificación, simetría y mecanismos. El caos nos permite liberarnos de esas limitaciones. Si sabemos apreciar el caos, podemos empezar al mundo como un flujo de modelos animados con giros repentinos (…) la idea se aplica desde la medicina y la economía, hasta la guerra, las dinámicas sociales o las teorías de cómo se forman y cambian las organizaciones. El caos está dejando de ser una teoría científica para devenir una metáfora cultural. En cuanto a metáfora, el caos nos anima a cuestionar algunas de nuestras creencias más queridas y nos incita a formular preguntas acerca de la realidad. (p. 4-8)

      De allí que en los sistemas sociales, así como en los sistemas naturales, la presencia y el consecuencial aumento de la entropía es un proceso constante. Así lo considera Balandier (2001) al considerar que la entropía social proviene tanto de la dinámica interna de las estructuras sociales como de medios externos a ella. En consecuencia, la complejidad es un efecto del abordaje aplicado a los objetos de estudio concebidos bajo el influjo de un modelo, no una propiedad ontológica intrínseca de aquello que se analiza. Según Reynoso (2004): 

No hay entonces una escala que pertenezca naturalmente al orden empírico que se somete a análisis. La complejidad, en estos términos, es básicamente un constructo teórico y el efecto circunscripto de una aplicación modélica, pero también un dispositivo analítico de extraordinaria ubicuidad epistemológica y poderosas consecuencias teóricas, ya que permite dar cuenta de procesos y fenómenos absolutamente disímiles entre sí.(p. 56)

     Los sistemas caóticos no provienen del azar tienen cierto espacio común que define sus características: algo que determina su comportamiento en un tiempo y espacio determinados. Son muy sensibles a las condiciones iniciales. Massé Narváez (2008), cuando expresa “….Dos fantasmas recorren el mundo. Es la Teoría del Caos y el Pensamiento Complejo. Tiemblan ante ellos los que se han formado en la regularidad de los fenómenos. La inseguridad que les genera hace crisis en sus paradigmas, a los que creyeron acabados y completos (...)”(p 8).
   Por lo que, un cambio muy leve en el punto de partida puede conducir a resultados enormemente diversos en el punto de llegada, lo que hace al sistema bastante imprevisible. Otro elemento que los identifica es que los sistemas caóticos, aparecen al azar desordenados pero de hecho no son así. 
    Debajo de la aparición por azar hay un sentido del orden y del modelo. Los sistemas regidos en verdad por el azar no son caóticos. Por el contrario, los sistemas ordenados predichos por la física clásica, se caracterizan por las anomalías, pues en este mundo del orden, como bien lo señala Gleik (1994) gobierna el caos: 

El caos salva las fronteras de las disciplinas científicas […] plantea cuestiones que desafían los usuales métodos científicos de trabajo. Defiende con vigor el comportamiento universal de lo complicado […] los defensores más entendidos de la nueva ciencia, llegan al extremo de declarar que el siglo XX se recordará sólo por tres cosas: la relatividad, la mecánica cuántica y el caos. Éste último, se ha transformado en sostén de la tercera gran revolución de la ciencia física en esta centuria.(p. 13)

   La enunciación del principio de entropía conmocionó a una ciencia que tenía como uno de sus principales bastiones la capacidad de predecir de manera determinista. Tan pronto como se conoció la tendencia al caos, se pensó en la autoaniquilación del universo. No obstante, existen posturas científicoepistemológicas optimistas, porque el caos no implica necesariamente la destrucción definitiva del sistema afectado. Del caos puede también surgir el orden. Mejor dicho, un nuevo orden. Rojas (2018):

Surgirán así, nuevas o renovadas formas sociales, bien para dar respuesta al caos originario, o para reafirmarlo en un retroceso histórico, usualmente incomprendido pero necesariamente útil para el crecimiento de la sociedad. Por ello, la entropía social es, por acción y definición, un fenómeno cíclico, complejo y dinámico, a partir del cual puede afirmarse que toda sociedad tiene en sí misma el germen de su diversidad, de su progresión, pero también del caos necesario para engendrarlo (p.1).

    Desde la complejidad, la aparente ausencia de orden, dada por el caos, ya no resulta un fenómeno patológico sino un aspecto constitutivo de la realidad. La complejidad explicita, entonces, un orden radicalmente diferente. Un orden en el que la incertidumbre, llámese inestabilidad, espontaneidad o libertad, domina a la exactitud y a la certeza. Sin incertidumbre no sería factible la complejidad. Finalizada la prolongada etapa de la entropización de los sistemas sociales, llega irremediablemente el caos. Los esfuerzos por impedirlo, a pesar de los fenómenos que se enfrentaron al proceso que lo produce, ceden inevitablemente. Unas veces de manera progresiva y con una manifiesta resistencia al cambio. Otras, con ostensible inmediatez y violencia.
   Cabe destacar, que Prigogine (1977) considera que se pueden esperar nuevos equilibrios surgidos de situaciones críticas, caóticas o que tienden a la incomunicación. A partir de sus estudios sobre estructuras disipativas que son de sistemas altamente desordenados en los cuales la conducta imprevisible de un elemento del conjunto puede conducir a una reestructuración armónica. 
   Estos sistemas de reintegración de fuerzas han sido estudiados, entre otras disciplinas, en la física, la química, la informática, la biología y las ciencias sociales. En la ciencia social ocurre algo similar, el antropólogo y sociólogo Balandier (2001) ha visto un paralelismo entre la búsqueda del caos de los científicos contemporáneos y el vocabulario posmodernista, particularmente con el concepto de desconstrucción.
      En consecuencia, el caos debe ser definido como concepto abstracto, y al caos social como manifestación de la dinámica de las sociedades. Para un número cada vez mayor de personas, el mundo se percibe como un lugar en el que crece el caos y esto se ha acentuado junto con el aumento del ritmo del paso del cambio. Es entonces la forma de amplificación de las desviaciones o imprecisiones iniciales la que determina la sensibilidad del sistema caótico y por ende sus restricciones de predictibilidad. 
    Este aspecto del caos se conoce popularmente como la parábola del efecto mariposa: el aleteo de una mariposa bastaría para desencadenar un huracán. Es decir, en condiciones de caoticidad, una pequeña causa puede generar un gran efecto irreversible. Antes de la aparición de la teoría del caos se pensaba que la aleatoriedad de un sistema caótico se debía a la enorme complejidad del mismo, lo que se interpretaba como el gran número de factores aleatorios externos que incidían sobre el sistema y lo tornaban impredecible. 
    Hoy se sabe que la caoticidad es una propiedad inherente a la propia dinámica interna del sistema, es decir, a su configuración, o sea, las interacciones locales que producen, como propiedad emergente, la caoticidad del sistema integral. Sistemas muy simples pueden ser caóticos, y a la inversa, sistemas complejos pueden no serlo. Analicemos esta metáfora: 

Por un clavo se perdió la herradura
Por una herradura se perdió el caballo
Por un caballo se perdió el jinete
Por un jinete se perdió la batalla
Por una batalla se perdió el reino»
Conclusión:
Por un clavo se perdió el reino.

Y vinculemos lo que puede ocurrir en la familia, utilizando la metáfora anterior desde la perspectiva del caos:
Por un vicio se perdió un niño
Por un niño se perdió un hombre
Por un hombre se perdió la familia
Por una familia se perdió la sociedad
Por una sociedad,se perdió la nación
Conclusión
Por un vicio se perdió la nación

A partir de lo anterior, la autora llama a la reflexión, porque como bien nos señala la teoría, esta pone en claro que el sello del caos lo constituye, no la complejidad ni el elevado número de variables intervinientes en el proceso, sino la sensibilidad a las condiciones iniciales, lo cual depende, a su vez, de la configuración de sus interacciones locales y que un solo hecho, aunque sea aislado puede alterar el todo en esa espiral donde todos formamos parte y que estamos necesariamente conectados a un mismo punto.Por tanto, dejo la siguiente interrogante ¿ por un vicio se puede perder una nación?.

Fuente: https://www.academia.edu/40098818/TESIS_DOCTORAL_RAQUEL_PE%C3%91A_PLC_JUNIO_2019

SỲMPAN: UN UNIVERSO PARALELO

SỲMPAN: UN UNIVERSO PARALELO

Desde la ventana contemplaba el cielo estrellado, una luz brillante destacaba entre todas las demás, bajo el lente de su telescopio. Desde niña, mirar el cielo fue su mayor pasión. A cada estrella le había dado un nombre, y esa en particular, la que más brillaba y resplandecía ante sus ojos, le había llamado Ousía, fue el término que retumbó en su mente, en su mundo.
Decidió estudiar astronomía y fue reconocida por su gran talento y hablidad para distinguir y reconocer las estrellas. En este universo, ella era la Princesa del cielo, conocía a cada una como si, fuese parte de ellas. Sin embargo, no podía entender, porque Ousía, no se visibilizaba ante los demás, solo se develó ante ella dos veces, cuando tenía diez años, y ese día que cumpliría veinte años. Miró al cielo, y pidió un deseo, al cerrar sus ojos.
Sasha, se sumergió en el más profundo sueño aquella noche estrellada, sintió como cual argonauta, que su cuerpo salía del universo en el cual había vivido por esos veinte años. Ahora se veía, en un mundo mágico, aquellos seres eran formidables, de una belleza inigualable, se dijo para sí misma, este lugar debe ser Ousía. Mi deseo se ha cumplido, he venido hasta ella, como ella viene a mí. En ese instante, un joven apuesto le preguntó:
_ ¿ por qué deseas vivir en nuestro universo?
A lo que ella respondió:
_ Aquí pertenezco, este es mi lugar, es mi creación, es el mundo que siempre he soñado. Soy Sasha. ¿ quién eres?
_ Soy el Príncipe Astéri, pero ¿ por qué aseguras que es tu universo? no eres de nuestro espacio astral, eres de la Tierra, aunque te parezcas a nosotros. Refutó Astéri el hijo del astro rey Wells del planeta Sỳmpan.
_ ¿Sỳmpan? pero ese planeta no existe en mi universo.
_ Por supuesto, que si existe, pero solo es visible ante los ojos y corazones puros, por eso estás aquí. Eres la única, quien ha podido ver nuestro radiante planeta.
_ Quieres decir, que ¡ nadie podrá conocer su existencia, si no es buena persona!
_ Si, somos parte de un universo paralelo, y cuando tu mundo sea destruido por la maldad de sus habitantes, su codicia y egoísmo y ambición de poder. Todos los que nos hayan visto serán salvados en nuestro mundo.
_ ¿la tierra será destruida?
_ Sí, y no solo ella todo ese universo que los terrícolas han explorado, en su afan de conquistar el cosmo. Los seres de la tierra, no han aprendido a coexistir entre ellos, y aún así pretenden ir a otros mundos a conquistarlos, su ambición no tiene límites.
Pero, Príncipe Astéri moriran muchas personas. _No, Sasha, todos los terrícolas inocentes serán salvados en este nuevo universo por nuestro astro rey Wells, mi padre. Entonces, ¿no viviremos en la tierra?
_ No, se desatará la «Guerra de los 2 universos» y vencerá el bien, ante el mal. Antes de eso, yo te protegeré y a todos los buenos y puros de corazón.
_ ¿Me protegerás?
_ Si Sasha, serás mi esposa, y de esa manera nuestros mundos se unirán para poder salvar la existencia de nuestro planeta.
_ ¡ tu esposa! pero,…¡ si no me conoces!
_ Claro, que te conozco desde niña, te visitaba en tu cielo, y brillaba para ti.
_ Entonces, tú, eres mi Ousía ¿mi estrella brillante?
_ Si, soy tu Ousía, pero mi nombre es Astéri.

Sasha, lo miró a sus ojos azul cielo, y en efecto brillaban como su Ousía. Su corazón latió a prisa, se inmovilizó ante aquella declaración de amor. Se sumergió en los ojos de su adorado Astéri, quien la conquistó y se la llevó para siempre a Sỳmpan.
Se cuenta que en el cielo de la tierra, cada 10 años aparecen 2 estrellas brillantes, pero que son pocos los que han podido contemplarlas, después de la desaparición de Sasha los astrónomos siguen buscando la estrella de la que ella dejó en sus libros, la Ousía sigue invisible para los que desean conquistarla.
Porque lo que no saben los exploradores, astronautas, astrónomos y científicos, es que, ese nuevo universo, ya no será el mismo, será un universo donde se respire aire puro. El bien, será principio cósmico de todos los habitantes de la tierra.

SIGNIFICADOS EN GRIEGO DE LOS TÉRMINOS:

Astéri: Estrella

Sỳmpan: Universo

Ousía. Esencia

https://concursoeltinterodeoro.blogspot.com/2021/10/laguerradelosmundosconcursoderelatos.html
VIVIR EN ARMONÍA CON EL OTRO. UNA NECESIDAD DE ÍNDOLE COLECTIVA.

VIVIR EN ARMONÍA CON EL OTRO. UNA NECESIDAD DE ÍNDOLE COLECTIVA.

VIVIR EN ARMONÍA CON EL OTRO

Una vida social saludable
Solo se consigue cuando el espejo del alma,
la comunidad entera encuentra su reflejo.
Y cuando la virtud de cada uno vive
en toda la comunidad. Rudolf Steiner

El hombre es un ser social, así como lo señala Aristóteles (384-322 a. e. c.) “El hombre es un animal social («zoon politikon»  ζῷον πολιτικόν) que desarrolla sus fines en el seno de una comunidad”, ahora bien, cabe preguntarse y retomar la interrogante que señalo en la Red I del trabajo doctoral ¿por qué no ha aprendido a convivir juntos en comunidad?, esto es una interrogante que se han venido haciendo grandes estudiosos del tema, se refleja por ejemplo resulta pertinente, señalar las interrogantes de Alain Touraine “¿Podremos vivir juntos?” y así como, la que presenta Jacques Delors en el informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO (1996) ¿Cómo aprender a vivir juntos en la aldea planetaria? Si no podemos vivir en las comunidades que pertenecemos por naturaleza: la nación, la región, la ciudad, el pueblo, la vecindad. El interrogante central de la democracia es si queremos y si podemos participar en la vida de la comunidad.
Es interesante ver que filósofos como Platón también, trataron el tema en su obra la República, describe la ciudad justa, pero al mismo tiempo lo cree utópico, analicemos y repensemos que tanta verdad tendrá la frase dicha por este filósofo en relación a los males que azotan a una sociedad y finaliza con una frase sin esperanzas en una cita De Azcárate (1872) sobre Platón concluye:

y cuántos males se precaven ¿Los celos, las intrigas, los procesos, los robos, las violencias, las luchas entre pobres y ricos, la bajeza de los unos, la ambición de los otros, el libertinaje con todos sus funestos resultados, no aparecen aquí arrancados hasta de raíz? Un Estado en tales condiciones será dichoso. (…) Desgraciadamente todo esto no es más que un sueño. (p. 47)

      Entonces, qué ha pasado con el hombre, porque en vez construir, destruye, por qué en vez de formar, deforma, por qué no aprende de los animales irracionales, que a pesar de no tener razón resguardan su propia manada, por eso muchos ambientalistas expresan "el hombre es el único animal que atenta contra su propia especie", mientras no vivamos en armonía con nuestra propia especie, viviremos en guerra unos con otros, y ¿por qué y para qué? es ¿qué no somos capaces de construir un mejor mundo para las presentes y futuras generaciones?
     Ahora bien, considerando lo anterior, vale la pena tomar en cuenta algunos planteamientos extraídos de los hallazgos, en especial aquellos en que algunas familias sustentan sus posturas de refranes populares que se han divulgado de generación en generación. En un refrán expuesto por una de las informantes donde asegura “después de clavo pasado, no vale Santa Lucía”, se aprecia una negación al cambio, al respecto en relación a refranes que transmiten negación al cambio señala Moreno (2016) que: 

Cuando la referida literatura hace referencia a la negación de la negación, quiere transitar por la concepción de que en todo proceso (sea natural, social o psisémico) se dan fases inscritas inexorablemente en un movimiento que lleva consigo la negación sucesiva de unas a otras. Ahora bien; cuando el pueblo dice: “Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros”, o “Plátano maduro no vuelve a verde”, está justamente asentando que en la vida hay etapas que se niegan unas a otras. Claro, negaciones que afirman de alguna manera lo viejo, lo anterior. En dialéctica, las negaciones de las etapas viejas no son absolutas. Son negaciones que niegan al tiempo que afirman de alguna manera lo que quedó atrás. “En rastrojos viejos, siempre quedan batatas”; es como decir: “En donde hubo fuego, siempre quedan llamas”. ¿Qué desea significar el sabio pueblo, con esto? Que, en la negación de las etapas, hay algo de afirmación. (p. 35)

En una hermenéusis sobre la filosofía popular manifestada por el actor social aquí descrito, se puede notar que según su visión después de un proceso ya en quiebre, no hay vuelta atrás, esa negación no cabe una posibilidad de cambio, esto lo sustenta Moreno (ob cit) cuando expresa: “adagios que connotan la noción negación de la negación en tanto componente de la ontoguiatura del cambio” (p. 36). 
Cabe resaltar, que los refranes en relación a los fenómenos sociales expuestos por las familias entrevistadas en mi trabajo doctoral dan una connotan de negación, y esto lleva a la reflexión y a repensar que desde la mirada que captamos los hechos sociales y el comportamiento del individuo ante los detonantes sociales. Es un tema que requiere profundizar y que la educación tiene un papel relevante en rescatar su esperanza y que, así como existen refranes de negación, hay otros de connotación positiva y optimista que puedan estimular desde una mirada más humanizadora que pueda buscar una forma de solucionar o apaciguar las problemáticas y no caer en la desesperanza, y lo que es peor aún en la indiferencia. Esto se puede apreciar en lo que sustenta Moreno (ob cit):

Inscritos en la racionalidad de la transformación, del cambio, hay muchos más adagios populares. Resulta muy fértil, para los efectos de entender la vida a través de la sabiduría cotidiana del pueblo, estudiarlos. Vemos cómo el pueblo en no pocas ocasiones se equipa de enfoques que dejan atrás la linealidad y sincronismo propios de las leyes lógico-analíticas. Tomarle el pulso al cambio que está presente siempre en toda realidad, en todo pensamiento, en toda emoción y en todo símbolo, parece ser la suprema motivación de la sabia gente común. Sabia gente común crea y templa el refranero del día a día. “El que no se arriesga, ni gana ni pierde”. “Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero” (…) (p. 39)

Es aquí partiendo de esta sabiduría popular aprovechar a la educación comunitaria para que emprenda ese motor social, promoviendo motivación para de esta forma rescatar la esperanza perdida, ir buscando soluciones en conjunto que aporten alternativas más efectivas para afrontar los fenómenos sociales, es un transitar que requiere de un trabajo en equipo y esto podría sustentarlo con un refrán popular afirmativo y positivo como “En la unión está la fuerza”. Es la educación la única capaz de transformar los pensamientos caóticos, por otros positivos, es la educación la única capaz de transformar los pensamientos caóticos, por otros positivos, los que formamos parte de la sociedad unidos y trabajando en los espacios comunitarios pueden lograrlo.
Cuando nos convertimos en un modelo a seguir, otros copiarán, intentarán mejorar y ver que si se trabaja en equipo es posible, si esto se alimenta en las comunidades, estas a su vez se nutren y por ende su sabia se expande por todas las ramificaciones de la sociedad, provocando ya no un efecto de caos, sino la metamorfosis social que tanto se espera, porque después de la tormenta, viene la calma, y esto podría lograrse, si educamos individuos sanos dentro y fuera del núcleo familiar en una sociedad saludable que anhelamos y merecemos. 
Si partimos de la frase de Rudolf Steiner dibujada como antesala en esta red, se puede expresar que una sociedad saludable, va a depender de cuan virtuosos sean sus ciudadanos, pues estos se verán reflejados en el alma de la comunidad en la medida que lleven una vida sana, funcional y respetándose unos a otros, es esta la transformación que se busca, que se anhela y que espera el mundo para vivir plenamente en paz y armonía con el otro en este planeta.

Fuente: Tesis Doctoral publicada en

https://perlasnarrativas.wordpress.com/2021/10/14/vivir-en-armonia-con-el-otro-una-necesidad-de-indole-colectiva/

Tiempos de cambios paradigmáticos

Tiempos de cambios paradigmáticos

Cambio de Paradigma Teórico -Práctico: Relación Sociedad Naturaleza

A grandes rasgos se trata del paso de una comprensión que concibe la naturaleza al servicio de la sociedad, hacia la de una relación ecosistémica sostenida en la mutua dependencia.
Este cambio paradigmático tiene relación con los dos cambios anteriores que son:

1.Los conocimientos recientes acerca del calentamiento global, que nos dejan claro la circunstancia en la historia contemporánea.

  1. Implicación pensar en términos de darnos cuenta de la situación actual.
    Antropoceno: Este término pretende nombrar una época geológica que define una variabilidad en el comportamiento terrestre y atmosférico asociado al proceso evolutivo humano.
    En la segunda mitad del siglo XX: Es cuando es revelador científicamente el efecto de las acciones humanas en el conjunto de la naturaleza. Se identifica como el inicio de la aceleración más impactante en términos ecológicos.
    Bajo estas evidencias científicas según Isabener y Lino (2018) dicen que las Ciencias Humanas y Sociales tendrán que elaborar y dominar instrumentos y conocimientos inéditos para responder a los problemas planteados, para esta nueva era de la humanidad.
    Dos conceptos importan en el trabajo relacionados con estas teorías y disciplinas híbridas: Biocultaralidad y Sustentabilidad. Se consideran que en ellas hay una ruta de reconocimiento o diálogo entre dos contextos de generación social, cultural y productiva: Campo-Ciudad.

Abordaje de la Sustentabilidad

La ONU define el desarrollo sustentable como la capacidad del sistema humano para satisfacer necesidades de las generaciones actuales, sin comprometer los recursos y oportunidades por el crecimiento y desarrollo de las generaciones futuras. Se propone aquí que la única forma válida de pensar en la sustentabilidad es concebir a ésta como el proyecto de reorganización de los patrones de reorganización de los patrones de producción y consumo para superar el Paradigma Moderno de la segmentación Sociedad- Naturaleza.

Abordaje de la Bioculturalidad
Ofrece una perspectiva sobre las complejas interrelaciones entre procesos ecológicos y dinámicas culturales. Este enfoque surge del estudio y caracterización de paisajes inicialmente considerados naturales, pero que resultaron estar mediados por la intervención humana. Según Víctor Toledo (2013) Biocultura o Bioculturalidad consiste en no separar el estudio y la conservación de la Biodiversidad del estudio, y la conservación de las culturas.
Para Toledo y Barrera Bassols (2008) hay tres criterios asociados al legado biocultural: Biodiversidad, etnodiversidad, agrodiversidad Eckart Boege llama al conjunto: Patrimonio Cultural.

La UNESCO en reciente Declaración sobre la Diversidad Cultural, reconoce el bienestar y al sustento urbano y rural como íntimamente conectados con el estatus y las tendencias de la diversidad biológica y cultural y considera que se debe promover la diversidad biológica y cultural urbana a través de Subvenciones, creación de espacios verdes públicos, jardines comunitarios y el enverdecimiento de las ciudades.

En este sentido, tanto el estudio de la Bioculturalidad como el estudio de la sustentabilidad convocan aproximaciones metodológicas, dinámicas y abiertas a los análisis desde la subjetividad y su particular asociación con la investigación cualitativa como desde la integración objetivadora de datos cartográficos, cantidades, valores numéricos que permitan paliar el falso texto desvinculado entre: Naturaleza y Cultura.

Fuente: Reflexiones sobre Investigación Integrativa, una perspectiva inter y transdisciplinar. Autores (Comp) Rivera Pérez, Roberto y Andrade Salazar, José Alonso

ESPIRITUALIDAD Y EMOCIONALIDAD: DOS ROSTROS PARA UN NUEVO CAMINO DE INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA.

ESPIRITUALIDAD Y EMOCIONALIDAD: DOS ROSTROS PARA UN NUEVO CAMINO DE INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA.

ARTÍCULO QUE FUE DESARROLLADO EN EL LIBRO: DE LA FILOSOFÍA DE LO INVISIBLE A LA FILOSOFÍA DE LO POSIBLE. LIBRO INTERNACIONAL PUBLICADO POR LA UNIVERSIDAD DE GUAYAQUIL-ECUADOR-FEDER

Espiritualidad y Emocionalidad: Dos Rostros para un Nuevo Camino de Integración Latinoamericana.
Dra. Raquel Peña. Venezuela.

Y es partiendo de estas ideas o visiones, que la filosofía de este capítulo parte de la cosmovisión del hombre y su comportamiento social, para visualizar desde la ética y la dialéctica que lo viene acompañando en ese proceso hacia la «integración de la sociedad »y a partir de los cimientos existentes se puedan desentrañar las razones de sabios, expertos o científicos de las diferentes ciencias que han venido investigando, aportando y buscando soluciones que hagan de la Integración Latinoamericana una realidad, donde todos veamos más viables la concepción de un mundo social, sustentable y sostenible que pueda permanecer en el tiempo, mostrando dos rostros: Espiritualidad y Emocionalidad, que la puedan conducir hacia esa metamorfosis socioespiritual que cada día se hace más urgente.
Es propicio iniciar esta sección con una sinapsis filosófica y teórica de uno de los más grandes filósofos: Platón, que en una pincelada sobre la «Sociedad Ideal» plasmó una reflexión que es digna de ser estudiada y analizada en la actualidad y que es válida a pesar de los siglos en que fue emitida por este gran visionario, en su obra la República en una publicación De Azcárate (1872) :
En semejante comunidad de sentimientos y de intereses, de derechos y de deberes, ¡cuánto resplandece la armonía moral, qué unidad tan completa, y cuántos males se precaven ¿Los celos, las intrigas, los procesos, los robos, las violencias, las luchas entre pobres y ricos, la bajeza de los unos, la ambición de los otros, el libertinaje con todos sus funestos resultados, no aparecen aquí arrancados hasta de raíz? Una paz profunda é inalterable asegurará la felicidad de esta asociación, en la que gozará cada uno con seguridad, en razón de su mérito y de las funciones que le correspondan desempeñar, toda la felicidad que lleva naturalmente consigo un orden de cosas semejante. Un Estado en tales condiciones será dichoso. Desgraciadamente todo esto no es más que un sueño (p. 38).

Al realizar la exégesis del pensamiento anterior, nos llama Platón a la reflexión y cabe también preguntarnos:¿es una utopía la integración latinoamericana? Si consideramos lo que hoy impera en cada país que compone la América Latina e incluso más allá del otro lado del océano, es entonces, un gran desafío para filosófos y científicos de los siglos venideros. Otra inquietud, que nos interrogamos es: ¿qué tocará hacer, al afrontar los problemas y fenómenos sociales que azotan a América Latina?, porque al descubrir y repensar sobre lo anterior develado por Platón, esto nos advierte que si en una sociedad que marcó la época de oro, por todo el legado que nos dejaron y con una cultura milenaria, se observaron como los vicios en esos tiempos ebullían y eran parte también de su realidad, entonces, esto no es nuevo, y a pesar de toda la educación que recibieron las antiguas civilizaciones,estos vicios y males persistieron.También, vale la pena reflexionar en la actualidad, el qué conduce a este eminente filósofo a que llegase a tal conclusión «un sueño utópico la ciudad justa».
Si lo anterior, lo analizamos desde los rostros de la emocionalidad y la espiritualidad, esto se percibe bajo una mirada nostalgica, triste y desconsoladora. Y es porque hoy, aún persisten agigantados y haciendo estragos, sin piedad .los flagelos más abominables como: narcotráficos,mafias, pedofilias, prostitución, tráficos de órganos,lavados de dinero, corrupción política, entre otros males que azotan la humanidad. Entonces, es prudente que cada individuo desde sus espacios navegue en su océano interior y busque ese mundo que se hundió y está a punto de perderse en ese mar de incertidumbres y desesperanzas y nos preguntemos: ¿ será que no somos capaces de aprender y buscar cambiar los paradigmas existentes y transformar el mundo en que vivimos?
Dirigiendo mi rostro e internalizando los acontecimientos asfixiantes arriba señalados, desde un punto territorial y como conviviente de una comunidad de un sector popular venezolano, en la cual he venido realizando estudios (uno de maestría y uno doctoral) que me permitan encontrar elementos que de una u otra forma puedan contribuir de forma científica o aportar datos significativos a las ciencias sociales o de la educación, me he propuesto a investigar como observadora participante, durante todos estos años de estudios académicos y por supuesto como docente, el pescar los verdaderos motivos, vivencias y experiencias que inducen al ciudadano común a comportarse de una u otra manera y que mejor manera que estar inmersa en el escenario y experimentar los detonantes sociales que asfixian al «hombre pueblo» .
Donde he llegado a una posición concluyente; para minimizar cada uno de los problemas que nos ocupan como investigadores sociales, tenemos que trabajar dentro de las comunidades desde una visión transdisciplinar, es decir, ir más allá, cada una de las ciencias « educar al átomo social más importante: la Familia», para lograr la biometamorfosis social que urge y se traspole a los diferentes escenarios o esferas donde el individuo se desenvuelve: político, militar, económico, cultural, religioso, científico, ecológico, educativo y tecnológico.
Analicemos estas frases de los filosófos más importante de la historia antigua como:
Socrátes: “No hay que engañarse; se trata de un bien, que es el más grande de todos los bienes; se trata de la educación de los hijos, de que depende la felicidad de las familias; porque, según que los hijos son viciosos ó virtuosos, la casas caen ó se levantan” (p. 268)
Platón: “Cada estamento social tendrá que educarse con el fin de poder realizar correctamente sus funciones e impulsar su virtud”.
Aristóteles: “El hombre es un animal social («zoon politikon») que desarrolla sus fines en el seno de una comunidad”.
Considerando las frases anteriores, siempre se ha escuchado, que, para entender el presente, debemos aprender del pasado. Pues, bien, les doy mi análisis como “mujer pueblo”: desde el mismo momento, que me encontré con estas frases dejaron marcado mi espíritu y mi sentir, mis rostros cambiaron, aquella máscara que para ese momento tenía palideció y me pregunté a mi misma: ¿qué estás haciendo por tu familia, por tu comunidad, por tu pueblo?, aunque confieso que desde siempre sentí la “necesidad de educar” identificándome con todo aquello que iba en beneficio del colectivo.
Estoy convencida que, hoy nuestra Pachamama grita, pide auxilio, nos da grandes señales para que nos sensibilicemos, para que aprendamos a convivir como seres vivos. En la Pedagogía de la Esperanza para Freire (1993) es « (…) la desesperanza es esperanza que perdiendo su dirección se convierte en distorsión de la necesidad ontológica» (p.1). Es decir, es autotransformadora, permite que el hombre desde su naturaleza pueda lograr cambiar su realidad,la esperanza posible es el reencuentro con su propia interioridad. Así, la realidad se da como aprendizaje en el interior de cada individuo social, que viva su propia experiencia. Freire (ob cit) con su concepto de concientización, propone la idea de que cada individuo se educa, según su conciencia, en un mundo que se abre a un abánico de oportunidades, con un sentido vivencial.
Ahora bien, reflexionemos sobre la crónica de algunos de los acontecimientos que han avivado la llama de nuestra Diosa Gaia, como la llamaran los griegos, en agosto del 2019 el pulmón vegetal Amazonia, el más grande del mundo se envolvió en llamas. Y meses más tarde del mismo año, Australia se vio envuelta en una catastrófe de incendio forestal, aún de mayor magnitud que la de Amazonia, donde murieron un sinfín de animales. Ahora bien, según fuentes oficiales, a través del Instituto Nacional de Investigación Espacial en Brasil (INPE) los incendios en Brasil aumentaron en un 80% en comparación con el 2018.
Estas cifras arriba señaladas alarmaron el planeta, en todos los idiomas expandió la noticia, muchos señalaron culpables, pero el asunto es como lo señala Freire es Consciencia y es educar nuestra espiritualidad y emocioanlidad territorial, de eso se trata, nuestros ancestros lo entendieron bien, sin tecnología, ni ciencia amando a la naturaleza como su Dios. El mundo entero se abocó a ver las causas y consecuencias del problema entre ellos: sabios, científicos e intelectuales y escritores en todos los géneros literarios empezaron a hablar del tema. Pero, pregunténse : ¿ quién es el verdadero responsable de los incendios?.
A inicios de enero del año 2020, otra noticia conmueve al mundo un posible detonante de la tercera guerra mundial. El planeta entero cuestionaban a las potencias involucradas (EEUU-IRAK) a consecuencias de aquella granada que acabó con la vida de un líder militar de Irak y que esta vez encendiera no una llama, sino algo aún peor un posible enfrentamiento entre especies humanas.Pero, no pasó de allí, aunque algunos países insisten en sus guerras internas o entre pares y no han comprendido aún que la vida del planeta es más importante, que la «integración planetaria debe ser la lucha»
Y hoy, el mundo está en cuarentena por un virus que ha ocasionado más de mil muertes, especialmente en Europa. El coronavirus se ha propagado por todo el mundo ha cruzado el océano y ha viajado por los cielos propagándose para exterminar la raza humana. América Latina ha presentado casos,pero pocas muertes, hasta el momento de redactar el presente artículo menos de 100 muertes se habían registrado de manera oficial en comparación con Europa. Fuentes de Organismos de la Salud,aún buscan el orígen del COVID-19. La primera infección humana se registró a finales de diciembre del 2019 en Wuhan, en una provincia China de Hubei, donde se registraron 41 casos de neumonía. Según un análisis de la Universidad de Pretoria escrito por la profesora Wanda Markotter (2020) señala que las investigaciones siguen trabajando para descubrir su verdadero orígen, hasta el momento no hay datos virológicos, epidemiológicos y antropológicos básicos de los brotes conocidos para mitigar los problemas de los potenciales brotes futuros. Donde aseveran que la educación a la población es lo más importante, en cuanto al consumo de animales o plantas, sin previas medidas sanitarias.
El coronavirus ha logrado una pandemia mundial,muchos aseguran un total caos. En cuanto al aspecto del caos, se conoce popularmente como la parábola del efecto mariposa: el aleteo de una mariposa bastaría para desencadenar un huracán. Es decir, en condiciones de caoticidad, una pequeña causa puede generar un gran efecto irreversible. Pero, si vemos desde la espiritualidad y la emocionalidad el mensaje que esto está transmitiendo, los países aprenderán la mejor lección: «todos debemos ayudarnos, debemos ser más conscientes, cambiar nuestras prácticas alimentarias, sanear nuestras comunidades, educar para la salud del planeta». Incluso si analizamos las situaciones arriba planteadas, desde la teoría del caos, como bien lo señala Peat (1999):
(…) el término científico «caos» se refiere a una interconexión subyacente que se manifiesta en acontecimientos aparentemente aleatorios. La ciencia del caos se centra en los modelos ocultos, en los matices, en la «sensibilidad» de las cosas y en la reglas sobre cómo lo impredecible conduce a lo nuevo (…) La cultura científica que desde hace cien años nos domina cada vez con mayor intensidad –algunos dirían que incluso somos sus prisioneros– ve el mundo en términos de análisis, cuantificación, simetría y mecanismos. El caos nos permite liberarnos de esas limitaciones. Si sabemos apreciar el caos, podemos empezar al mundo como un flujo de modelos animados con giros repentinos (…) la idea se aplica desde la medicina y la economía, hasta la guerra, las dinámicas sociales o las teorías de cómo se forman y cambian las organizaciones. El caos está dejando de ser una teoría científica para devenir una metáfora cultural. En cuanto a metáfora, el caos nos anima a cuestionar algunas de nuestras creencias más queridas y nos incita a formular preguntas acerca de la realidad. (p. 4-8)

Esto nos muestra otro rostro de ver el caos, aunque desde que se conoció la tendencia al caos, se pensó en la autoaniquilación del universo. No obstante, existen posturas científicoepistemológicas optimistas, porque el caos no implica necesariamente la destrucción definitiva del sistema afectado. Del caos puede también surgir el orden. Mejor dicho, un nuevo orden. Rojas (2018):
Surgirán así, nuevas o renovadas formas sociales, bien para dar respuesta al caos originario, o para reafirmarlo en un retroceso histórico, usualmente incomprendido pero necesariamente útil para el crecimiento de la sociedad. Por ello, la entropía social es, por acción y definición, un fenómeno cíclico, complejo y dinámico, a partir del cual puede afirmarse que toda sociedad tiene en sí misma el germen de su diversidad, de su progresión, pero también del caos necesario para engendrarlo (p. 20)

Las diferentes posturas filosóficas, permiten interpretar y explicar la realidad para el proceso de reflexión científica en la búsqueda de «vivir en armonía dentro de la sociedad» a través de los tiempos. Si consideramos y analizamos lo que plantea Hessen (1970) en cuanto a que la filosofía es como un intento del espíritu humano para llegar a una concepción del universo, mediante la autoreflexión y sus funciones valorativas, teóricas y prácticas, por lo tanto, la filosofía permite preguntarse y adentrarse dentro del mundo, de la naturaleza, y del hombre, en fin del universo, a la búsqueda de respuestas del por qué, el para qué y el qué del ser humano y del mundo que lo rodea. 

Desde la complejidad, la aparente ausencia de orden, dada por el caos, ya no resulta un fenómeno patológico sino un aspecto constitutivo de la realidad. La complejidad explicita, entonces, un orden radicalmente diferente. Un orden en el que la incertidumbre, llámese inestabilidad, espontaneidad o libertad, domina a la exactitud y a la certeza. Al respecto, y sobre este tema cabe parafrasear lo que expresa Tironi (2008) indicando que América Latina no ha sufrido los quiebres de cohesión que ha experimentado Europa: guerras de religión o guerras mundiales, en realidad nos mueven a una discusión sobre el orden social, por cuanto destaca que la cohesión social se ve, en ese sentido, como paz social, pero, en realidad, es un tema de orden social.
Por tanto, partiendo de las postura teóricas existentes, nos afirman que sin incertidumbre no sería factible la complejidad y por tanto la integración de América Latina, y el planeta entero estoy plenamente segura renacerá y resurgirá como tal lo establece la teoría del rizoma de cada una de las fracturas que han venido sufriendo a lo largo de la espiral territorial. Prigogine (1996) considera que se pueden esperar nuevos equilibrios surgidos de situaciones críticas, caóticas o que tienden a la incomunicación. A partir de sus estudios sobre estructuras disipativas que son de sistemas altamente desordenados en los cuales la conducta imprevisible de un elemento del conjunto puede conducir a una reestructuración armónica.
Después de filosofar, teorizar y reflexionar un poco, los invito a que entremos a repensar el tema de la integración de América Latina, ésta como parte de un todo, tiene sus raíces ancladas a la Gran Pachamama, donde se entretejen las ramificaciones que la nutren y otras van emergiendo, unas se hacen más fuertes y otras han sufrido fracturas que han provocado dentro de este macrosistema social un punto neural que no ha permitido consolidar de una vez su integración. Cabe repensar y repreguntarse: ¿Cuáles son los verdaderos rostros que afloran y lloran en el siglo XXI en nuestra América Latina?
Partiendo, de esta última interrogante, es propicio redescubrir a la Ciencia del Espíritu, por cuanto es esta, quien conduce a realizar profundas reflexiones filosóficas de la existencia, como bien en cita parafraseada Villegas (2020) de Husserl, donde señala que: «su misión es entonces, rehabilitar al mundo de la vida. Son acreedoras de una valoración positiva en lo que atañe el aporte que se puede esperar de estas para el desarrollo personal, individual y comunitario. (…)» (p.12). Por tanto, vemos como la Ciencia del Espíritu va mostrando su rostro, en donde el individuo requiere ir evolucionando, creciendo, pero interconectándose con su espacio, para que de otra manera pueda ser parte de la construcción de ese mundo mejor que añoramos o aún ideal la América Integrada que deseamos.
Siguiendo, en este mismo orden de ideas, es válido acotar lo que señala Monteagudo (1992) en cuanto a los problemas que azotan, agobian o asfixian al mundo actual, cuando expresa que la Ciencia del Espíritu debe irse nutriendo dentro de la humanidad y que debe “fomentar en su haber un espíritu de respeto mutuo en la construcción de un mundo común” (p.10).
Se puede decir, entonces, que la espiritualidad es el primer rostro que refleja nuestra esencia como individuo, país y/o nación o continente, por lo que debemos de nutrirle de valores universales que alimenten y no haya cabida a impurezas o toxinas que puedan opacar o empañar el accionar hacia ese mundo mejor que queremos construir, basado en el respeto mutuo que plantea Monteagudo, donde además el sistema de creencias, costumbres, hábitos, formas de pensar, ideologías religiosas o políticas, no sean obstáculos, sino por el contrario como piezas arquitectónicas únicas e irrepetibles puedan armonizar y engranar en el diseño de esa nueva América Latina que se ideogesta y nos merecemos.
La Espiritualidad como dimensión al estudiar la realidad, conlleva a una mirada transdisciplinar, pues ella observa al universo desde diferentes ángulos para poder compenetrarse con cada uno de los problemas que afectan la espiralidad territorial, en esa dinámica que mueve emociones socioculturales, y es precisamente allí, donde muestra su segundo rostro: Emocionalidad. Al hacerse frente ambos rostros, es donde entra en juego el rol de cada uno de los investigadores y/o científicos, por cuanto ya hay que estudiar a profundidad desde diferentes disciplinas, pero, en conjunto y trabajando en colectivo cada una de las alteraciones que fluyen en esa gran masa geográfica y van impactando los sectores más vulnerables.
Por ello, considerando lo anterior que urge de métodos de investigación enmarcado dentro de las ciencias de la complejidad o más allá, que permitan afrontar esta problemática transterritorial, ampliando los sentidos y considerando sus dos rostros. Espiritualidad-Emocionalidad, que la distinguen. En cuanto al rol de los gobiernos de la región, es propicio referir la postura de Carrizo (2007) cuando expresa que:
En la sociedad contemporánea es notable el crecimiento de la cantidad y la complejidad de los problemas que en todas las esferas tienen que enfrentar e intentar resolver los gobiernos, tanto en el nivel nacional como local. Es comprensible que los funcionarios a los diferentes niveles no cuenten siempre con la información, la experiencia y el conocimiento científico y técnico específico para abordar con efectividad la multiplicidad de desafíos que se les presentan sistemáticamente. Aquí es donde el conocimiento resultado de los procesos de investigación científica adquiere una importancia determinante como contribución a la toma de decisiones políticas basadas en la evidencia científica (p. 68).

    Tomando en cuenta lo anterior, es importante que se realicen desde las diferentes redes de investigación transdisciplinar investigaciones que puedan resolver de forma definitiva el “rompecabezas de la integración en América Latina”, el cual debe ser construido entre todos, por ello, es propicio destacar lo que se plantea en un artículo los expertos De Hoyos y Lustig (2009) cuando explican como se enfrentan problemas similares con la construcción de un modelo que incorpore variables en distintos niveles y esferas de acción, y que dé una explicación eficiente a los cambios en las desigualdades en la distribución del ingreso y en la pobreza. Los autores referidos dicen: 

En la práctica ese tipo de modelo no existe y posiblemente nunca existirá. Por eso, el conocimiento integral de un tema en contraste con el que se centra en contestar preguntas cada vez más específicas se va construyendo como un rompecabezas, con el agravante de ausencia de piezas y que las piezas existentes no todas provienen de la misma fuente y encajan de manera perfecta. Si continuamos con la metáfora del rompecabezas, nos tenemos que preguntar con qué piezas contamos y cuáles están menos cubiertas por la investigación vigente.

    Entonces, es imposible que un solo gobierno por sí solo pueda hacerlo, es desde los rostros de la  espiritualidad y emocionalidad que se dibuja cada realidad de la región, cada uno con sus vivencias, experiencias, conocimientos y saberes propios pueden construir la solución para el camino de la integración que tanta falta hace, sabemos que no es fácil “armar el rompecabezas” pero si entendemos el adagio popular de la frase en la: “unión está la fuerza” podremos iniciar el camino. La mejor estrategia en estos casos parece ser tratar de dibujar el perfil del rompecabezas, utilizando para ello la hipótesis de trabajo sobre las direcciones causales entre los elementos.
     De allí, que urge se consideren tanto los avances realizados, como los principales problemas y desafíos de sostenibilidad de América Latina y el Caribe para establecer el terreno en donde deberían generarse indicadores adecuados que logren capturar las especificidades y generalidades de la sostenibilidad para su Integración. 

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 1998) en su informe denominado “La Educación encierra un tesoro” expresa:
Compartimos que nada puede reemplazar, para contribuir a la creación, y al mantenimiento de una cultura cívica democrática, a un sistema formal de educación orientado hacia los cuatro principios de aprendizajes fundamentales: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, y aprender a ser. (p. 10)

También se debe reconocer que la realidad latinoamericana muestra que la aplicación de estos cuatro principios, que sustentan la calidad de los sistemas formales de educación para el siglo XXI, está condicionada por la interacción de sistemas y prácticas feudales, propias de la edad media europea, vigente aún en Centro y Sudamérica. Por estos planteamientos resulta pertinente las interrogantes “¿Podremos vivir juntos?”, de Alain Touraine y la que presenta Jacques Delors en el informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO (ob cit):
¿Cómo aprender a vivir juntos en la aldea planetaria? Si no podemos vivir en las comunidades que pertenecemos por naturaleza: la nación, la región, la ciudad, el pueblo, la vecindad. El interrogante central de la democracia es si queremos y si podemos participar en la vida de la comunidad. (p. 1)

Analizando lo antes descrito, vale resaltar que todo ser humano posee un cerebro, con el que se mueven y gestionan sus conocimientos y pensamientos, en el coexiste el sistema límbico, donde cohabitan las emociones y estas reaccionan de manera innata, sin embargo, cada persona puede aprender a controlarlas, es lo que se conoce como inteligencia emocional, fue un término acuñado por Goleman (1996) la definió como «la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos » (p.54). Por tanto, somos nosotros los individuos los únicos capaces de gestionar nuestras emociones, por lo que, somos los únicos responsables de su accionar y proceder en su ambiente o entorno donde habitan.
Ahora bien, si nos referimos a los individuos (en especial los que tienen el poder político o económico) que se mueven en la “espiral territorial” actúan “ a veces, sin pensar” algo que se contrapone a la frase del eminente pensador positivista Descartes cuando señalaba: «Pienso, luego existo», y si lo tuviéramos aún entre nosotros, tendría que alterarla., pues vemos como las sociedades han ido perdiendo su brújula y si se gestionaran sus emociones, o recapacitaran un poco, y, dejaran a un lado su egocentrismo, egolatría, ambiciones de poder, sentimientos de guerras, vicios, entre otros males que han venido alimentando un monstruo que tiene a nuestra tierra en una guerra pasiva, extermina la existencia de los países con menos recursos y en especial, a los desnudos y descalzos que la habitan, sin piedad. Y en donde, en la mayoría de las veces no se evidencia el principio constitucional que tiene el Estado de construir una sociedad justa y próspera.
En cambio, vemos como el hombre pueblo a pesar de las circunstancias, sale adelante, lucha por estar junto a su familia, disfrutar, trabaja duro y sigue «vivo». En un informe que reportó Gallup en 2018 sobre el Estado de las emociones en el mundo, el cual se realizó una encuesta a más de 145 países, donde se miden las experiencias positivas, entre los (5) indicadores se pueden mencionar las que prevalecen: si se sintieron bien descansados, respetados, rieron, disfrutaron y/o aprendieron algo interesante y las (5) negativas por su parte incluyen preguntas sobre: si sintieron mucha rabia, estrés, preocupación, tristeza y dolor físico. Todas estas interrogantes se hacen en función de lo que transcurren en su cotidianidad. Y los resultados, son de admiración, porque a pesar de todas las adversidades y problemas que se enfrentan y afrontan en América Latina, su gente experimenta un mayor índice de experiencias positivas, en comparación con otros países de otras latitudes. Según, estas apreciaciones cuantitativas indican que: somos felices en América Latina, a pesar de la pobreza y marginalidad existente. Algo digno de estudiar, desde mi percepción, y comprobar que elementos favorecen ese rostro de Emocionalidad Positiva, ante la adversidad, lo llamaría Resiliencia Territorial.
No obstante, valdría preguntarse ¿y qué deber tienen los ciudadanos para construir un mejor mundo? Sí, tomamos la cita de Rudolf Steiner en relación al tema, cabe analizar lo que afirma: “una vida social saludable, solo se consigue cuando el espejo del alma, la comunidad entera encuentra su reflejo. Y cuando la virtud de cada uno vive en toda la comunidad”. Para que esto se logre, es necesario significar el concepto de cohesión social, pues para que se dé la integración, es necesario que este aspecto se consolide y es justo el que permite se estrechen los lazos territoriales.
En relación a la definición del término de cohesión, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL,2007) definió inicialmente la cohesión social como la dialéctica entre los mecanismos instituidos de inclusión y exclusión social y las percepciones y reacciones de los ciudadanos con respecto a la operación de dichos mecanismos (pertenencia). Esta definición sintetiza y pone en relación distintos elementos que hacen parte del desarrollo de las sociedades latinoamericanas, como las dinámicas de inclusión y exclusión y las percepciones y reacciones de los actores sociales. Esto constituye un punto de partida para dar una mirada más integral a la espiral de desarrollo en América Latina y cómo esto favorece e ilumina sus rostros para abrir el camino hacia la integración.
Y en cuanto a los elementos que obstaculizan, expone la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2010) lo siguiente: “Entre los fenómenos que están amenazando a la cohesión social se pueden mencionar especialmente la profundización de las brechas sociales y culturales, la corrosión de la gobernabilidad, la erosión de las fuentes tradicionales de pertenencia y la desconfianza ciudadana en las instituciones”. (p.14). Asimismo, la comisión expresa que “los conflictos son la base de la transformación de las sociedades, generando cambios de las personas, sus formas de organización e instituciones.” En el marco de resolver esta situación las ventajas y limitaciones que tendría un índice de cohesión social para América Latina y el Caribe construido por la CEPAL en un documento elaborado en el marco del proyecto Medir la Cohesión Social en América Latina. (2010)
existen al menos tres consideraciones adicionales importantes que se deben incluir en el análisis: i) la región presenta niveles de desigualdad y polarización muy elevados, tanto dentro de los países como entre países; ii) la naturaleza compleja del concepto de cohesión social y la elevada multiplicidad de factores que la determinan, y iii) la responsabilidad de la CEPAL como organismo internacional en la región frente a la construcción y la publicación de un indicador de estas características.(p. 16)

En cuanto a esto último, y analizando el tema de integración y conflicto, ha sido este un punto importante de debate en la sociología y en el caso de la teoría del conflicto, uno de los textos que fue clave en tratar de superar este debate fue el de Coser Lewis (1956), The Functions of Social Conflict, Free Press, en donde el autor plantea la existencia de conflictos como un aspecto positivo de la sociedad, ya que genera beneficios como el acercamiento de contendores.
Haciendo un análisis metafórico a este gran dilema, podríamos recordar lo que se canta en el poema Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Traigo una afirmación a la reflexión: «Hoy América Latina se encuentra en un gran desierto bajo una tormenta de arenas». De allí, surge la gran interrogante ¿Cuáles son estas arenas que se conglomeran y nos distancian a una nación de otra, por qué no hemos logrado de una vez unificar esfuerzos que permitan imbricarse a estas arenas y convertirlas en un oasis ? para dar respuesta a este enigma metafórico, se puede volver a la realidad argumentando con cientificidad lo que documenta la CEPAL(2010) definiendo e identificando cuatro (4) tipos de arenas que determinan una sociedad, veamos la conceptualización:
Una arena es un espacio específico que, en una sociedad determinada, aparece como relevante para construir cohesión social. Estas arenas difieren entre sociedades: difieren en tanto que pueden o no ser parte de la cohesión social en una sociedad dada, o pueden serlo con diferentes pesos y relevancias. En ese sentido, si bien los pilares son un esquema de aplicación general y sistemática, las arenas dependen siempre de un diagnóstico de una sociedad determinada. Podemos distinguir las cuatro arenas siguientes: Arena lazo social: Relación entre personas a nivel micro. Me relaciono como persona individual en un mundo compartido por otras personas individuales. Arena ciudadanía: Relación entre personas a nivel macro. Me relaciono con el colectivo en la construcción de un mundo compartido común. La construcción de la dirección de la sociedad es aquí el tema central. Arena mercado: Relación individualizada a nivel micro. Me relaciono con otros individuos sin generar un mundo compartido, sino solamente generando intercambios. La relación no es entre personas (en su concreción y especificidad), sino al final entre individuos (que, en última instancia, son intercambiables). Arenas de protección social: Relación individualizada con el colectivo. El beneficiario no se relaciona colectivamente con la sociedad, sino que de manera individual recibe y demanda beneficios específicos. La sociedad protege a sus miembros, pero sin generar un mundo compartido y común. (p. 32)

    Hagamos un análisis, partiendo de lo descrito anteriormente considerando las 4 arenas para lograr la cohesión de América Latina y así su integración:

Arena Lazo Social: La conceptualización con relación a esta arena nos afirma que como individuos somos seres sociales, tal como lo dijo Aristóteles. Por tanto, como individuo tengo derechos, pero también deberes universales que cumplir. Las 3 dimensiones que integran esta arena son: Familia, Sociabilidad y Confianza en el Otro Generalizado. Por tanto, acá se ve como la familia es un componente importante en el proceso de cohesión social, así como el individuo se relaciona con los demás, amigos, vecinos, entre otros y ya así esto repercuta en su comunidad.

Arena Ciudadanía: Ahora bien, en esa medida que como persona me comporte en donde cohabito, entonces construiré junto a los demás, mediante ese lazo social «el mundo que en colectivo todos deseamos» como ciudadanos de ese mundo al que pertenecemos. Esta arena viene dada por 3 dimensiones: Representación (Relación de la ciudadanía con el Estado), Democracia (mecanismos democráticos legítimos de elección de autoridades). y Estado de Derecho (ejecución efectiva de la ley). En este caso, individuos que cometan delitos, o en el caso de la corrupción, esto indica que la ley no se cumple de forma efectiva, si el Estado no hace nada por combatirla.

Arena Mercado: Esta arena comprende Movilidad Social, Acceso al Consumo y Trabajo. En América Latina la mayor parte de la población obtiene sus ingresos en forma prácticamente exclusiva a partir de su trabajo. Cabe destacar, que estas dimensiones deben ser equitativas para todos, sin distinciones, ni limitación alguna, es decir, que todos los miembros de una sociedad tengan acceso a cada una de las dimensiones arribas descritas, pues si esto no se cumple, entonces la cohesión social, no se dará.
Arenas de Protección Social: La constituyen dos dimensiones Salud y Previsión. Justo cuando el mundo se encuentra en cuarentena, es acá donde estas arenas están hoy en su gran momento, para que cada habitante del planeta se sienta seguro, que el lugar donde habita le provee lo necesario para resguardar su salud, que sus gobiernos trabajan en la prevención de la salud de sus ciudadanos, es esto lo que puede garantizar una cohesión social. Sin embargo, no es un trabajo solo de los gobiernos de cada nación, es un trabajo colectivo, en unión con los individuos, es por eso que las arenas anteriores juegan un papel relevante, para que puedan unirse en armonía y de esta manera veamos al final el oasis y no una tormenta en el desierto.
Concluyéndose, entonces y confirmándose que aún falta resolver el qué, el cómo y el porqué del camino que nos lleve a la Integración de América Latina, por cuanto el modelo latinoamericano desde una mirada transcompleja conlleva a la reconstrucción social, a partir de la interconexión de las arenas arriba conceptualizadas y no es nada fácil, pero tampoco imposible o utópico (soy optimista), son diferentes ciencias y disciplinas que convergen en esta gran tarea arquitectónica, pues es momento de un nuevo diseño que implique la conjunción de las partes, en ese todo, donde como bien, viene de anillo a lo dicho, cada individuo, cada país, cada organización, cada institución ponga «su granito de arena» para construir el camino a la integración de los pueblos americanos, y por qué no del mundo entero.
Es este el momento, los rostros han quitado su velo y se han expuesto para ser contemplados, ya es hora que entendamos de una vez por todo el mensaje que la Pachamama nos está enviando. Muchos lo han advertido, muchos lo han dicho, pero todo se ha quedado en letras muertas o engavetado en congresos en 4 paredes, el planeta necesita «Acciones» y solo los que tienen los poderes políticos, económicos, militares y religiosos son los que pueden dar el pañuelo ¡al fin! a nuestra gran diosa, y madre: La Tierra. Porque solo así ganaremos todos.

Referencias
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Freire, P. (1993). Pedagogía de la esperanza. Siglo XXI Editores. México.
Monteagudo, C. (1992). La tarea moral de las ciencias del espíritu en la fenomenología y la hermeùtica. Revista PUCP 4(2). Disponible: https://textos.pucp.edu.pe/pdf
Goleman, D. (1996) Inteligencia emocional. Barcelona: Kairos

   Peat, B. (1999). Modelos y diseños con herramientas de complejidad y caos.    México: Nuevo Mundo.
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MITOS SOBRE EL DIOS HELIO: SOL

MITOS SOBRE EL DIOS HELIO: SOL

El presente post es un: Extracto de un artículo desarrollado en el Seminario del Mito al Logos del Postdoctorado de Sistemas y Corrientes Filosóficas (REDIT-UNITEC): EL SOL: ¿ESPÍRITU DEL AMANECER O EL CENTRO DEL UNIVERSO?
UNA COSMOVISIÓN DESDE LA FILOSOFÍA TRANSCOMPLEJA
“El sol es nuevo todos los días”
Heráclito

Helios (Ἥλιος) el Dios Sol en la Mitología Griega
¿Cómo nace Helios el Dios Sol de los griegos? En cita de Arroyo de la Fuente (2017) a Hesíodo (Teogonía 371 y ss) “Tea dio a luz al alto Helios, la brillante Selene, y Eos que alumbra a todos los seres de la tierra y los inmortales dioses que habitan el vasto cielo, entregada al amor de Hiperión”. A continuación, se muestra un análisis del mito por Arroyo de la Fuente (2017) sobre Helios:

De acuerdo con la concepción más arcaica del mundo, la figura de Helios servía para explicar el ciclo solar diurno desde un punto de vista mítico. Así pues, se representó al dios como auriga de un carro celeste sobre el que surcaba la bóveda cada día, iluminando la Tierra de oriente a occidente; Helios realizaba este periplo precedido por el carro de Eos, la Aurora, quien, con sus dedos, color de rosa, abría las puertas del cielo a su hermano. Llegado el ocaso, Helios tenía que desandar su camino celeste para regresar al extremo oriental, ya que el mito concebía una Tierra plana y no contemplaba la existencia de las órbitas elípticas de los astros. Se suponía entonces que Helios, al final del día, alcanzaba los confines de la Tierra limitados por Océano, el río que la circundaba. En el extremo occidental, donde habitaban las Hespérides, Helios dejaba sus caballos al cuidado de las Horas y de Héspero y regresaba surcando el Océano en una copa de oro forjada por Hefesto, a modo de navío. (p.1)

 Ahora bien, ya se ha visto como el mundo recibía la luz durante el día, según la mitología griega, pero ¿quién iluminaría en las noches? En la genealogía divina tradicional se habla que Selene es la hermana de Helios, y ella es la Titan lunar, quien después que Helios termina su viaje en el cielo, la Diosa Luna comienza el suyo cuando la noche cae sobre la tierra. Como se lee en el fragmento anterior, Eos es la Diosa de la aurora. Es así como la mitología griega explica el día y la noche, y como la tierra no quedaba en una oscuridad total. 

El Sol como Símbolo: Espíritu del amanecer en la mitología de la tribu Caribes

 La mitología venezolana viene entretejida en la riqueza literaria de las creencias y religiones de los diferentes grupos étnicos que habitaban en Venezuela, antes de la llegada de la llegada de Colón en su tercer viaje por el Golfo de Paria.  Cada uno de estos grupos aborígenes con diferentes dioses y creencias y cultos debido a sus diferentes estilos de vida y supervivencia. Los mitos venezolanos centran sus temas en el origen del mundo, del fuego y de la luz, los cuales se les atribuye poderes a seres sobrenaturales, quienes presentan forma de animales pensantes y con capacidad de razonar o también seres humanos con rasgos exagerados o con poderes divinos. 
En este espacio se contempla el mito de la Tribu Caribes Vijirima con apoyo documental del experto venezolano Velásquez (1998) extraído de la enciclopedia Venezuela para Jóvenes donde se hace una adaptación, para disfrutar de una manera más amena la lectura. Este mito contempla el fenómeno del día, además se narra de una diosa que vive oculta en el Golfo, por lo que se toman como apotegmas para establecer la analogía entre el pensamiento filosófico griego y la mitología venezolana, las frases de Heráclito cuando dice: "si no hubiera sol, sería de noche". “La auténtica naturaleza de las cosas suele estar oculta”. Léase Vijirima La Diosa Marina (Ver Figura 1):

Cuentan los antiguos Caribes que en las costas del Golfo de Paria, en la profundidad de sus aguas, el creador del Universo formó unas grutas de coral para la protectora del Golfo , a quien llamaron Vijirima era la Diosa marina en forma de sirena, su rostro hermoso como cual luna llena, su larga cabellera azabache cubría su espalda y algas marinas abrazaban protegiendo su piel desnuda, escamas plateadas adornaban su cola de pez, y dos alas de nácar, que al agitarlas esparcían: oro, plata y perlas.
Antes del amanecer Vijirima salía de las grutas del coral y volaba hacia donde salía el sol para despertar el espíritu del amanecer y pedirle que iluminara el mundo. Vijirima regresaba al Golfo y así iniciaba un nuevo día.
Es Vijirima la Diosa Marina de los antiguos Caribes quien tiene por misión despertar el sol, y gracias a ella no vivimos en oscuridad. (Velásquez 1998, Adaptación Peña, R 2021)

Desde tiempos primitivos en todas las culturas tan occidentales, como europeas, e incluso en el nuevo mundo, un misterio que no había sido encontrado por los colonizadores se tejían las primeras teorías sobre la creación del mundo en la tierras de la tribu Caribes, y es que  en las profundidades del mar, así como se hablaba de Poseidón, el Dios del Océano para los antiguos griegos, los Caribes como se pudo leer en el mito también consideraron a Vijirima la responsable de la existencia del Día, pues al igual como señaló Heráclito en el apotegma "si no hubiera sol, sería de noche", los sabios caribes también aludían que si Vijirima no hiciera ese viaje ellos vivieran en eterna oscuridad.

Vale preguntarse partiendo del misterio que encierra lo oculto, así como lo asegura Heráclito “La auténtica naturaleza de las cosas suele estar oculta”, en ese devenir del pensamiento, es como la humanidad ha venido hilvanando historias, haciendo uso del lenguaje simbólico, dando estructura y construyendo el conocimiento recreando, lo real y lo irreal para poder comprender la naturaleza auténtica de las cosas, es como se recrea a Vijirima una diosa oculta en las grutas de coral y que tenía por misión despertar el espíritu del amanecer, para no vivir en oscuridad, así como el Dios Helios iluminaba .a los griegos. No obstante, ¿Cuántas Vijirimas se necesitan hoy, para despertar de la oscuridad a los que hoy adolecen de la claridad de sus pensamientos?